La aparición de ¡Caramba! ha supuesto un soplo de aire fresco en el mundo editorial, una pequeña editorial que busca aprovechar al máximo las posibilidades que las nuevas tecnologías aportan para cambiar la comunicación con el público, la distribución y los formatos.

Detrás de ¡Caramba! se encuentran Manuel Bartual y Alba Diethelm, viejos conocidos del mundo del cómic que han usado su experiencia en el mundo del diseño para ofrecer un producto diferente. Cada publicación de !Caramba! es distinto, jugando con los formatos y haciendo a los lectores participes del juego, desde un tebeo colectivo montado en un rollo corrido de 5 metros a un homenaje a los muñecos Teykerman en forma de baraja.

Además de ¡Caramba!, Manuel Bartual divide su tiempo entre el diseño, sus propias historietas y una nueva aventura: la dirección de cortometrajes.

Con él hablamos de edición, tebeos, cortos y las otras cosas importantes de la vida.

caramba– Pregunta: ¿Qué es y cómo nace ¡Caramba!?

 Respuesta: ¡Caramba! es una editorial independiente especializada en cómic de humor que puse en marcha junto con Alba Diethelm en septiembre de 2011. Unos meses antes publicamos el primer número del fanzine que luego dio nombre a nuestra editorial, y en cierto modo fue su buena acogida lo que nos animó a desarrollar el proyecto.

– P.: ¿Se estaba volviendo demasiado serio el mundo del cómic?

-R.: Bueno, nos pareció que había cierto hueco ahí: una editorial de nuestras características, pequeña, independiente y especializada en cómic de humor, para dar salida a toda una serie de títulos que como lectores teníamos ganas de ver impresos en papel. ¡Caramba! no nace como respuesta a nada, simplemente nos apetecía editar tebeos y divertirnos con el proceso.

P. : Con la Colección «Jaimito» apostáis por tebeos de grapa de 24 páginas a todo color, intercalando autores consagrados como Monteys o Carlos Vermut con apuestas personales como Nestor F. ¿Cuál está siendo la respuesta del público? ¿Hay espacio para una grapa de calidad? ¿Os perjudica para entrar en grandes superficies o es un mercado al que no aspiráis?

R. : La colección Jaimito está teniendo buena acogida, de modo que tendrá continuidad a lo largo de 2013. Me parece una buena noticia ya que es un formato prácticamente inexistente en nuestro mercado editorial, y no todas las historias necesitan cien páginas para ser contadas. Ahora bien, lo de mover este tipo de títulos en grandes superficies es peliagudo, porque una vez termina su periodo de exhibición resulta difícil que decidan conservarlos en stock por el simple motivo de que no tienen lomo, lo que no facilita su identificación al pasar del mostrador a la estantería. En cualquier caso, salvo excepciones, la mayoría de las ventas de un título se producen en las primeras semanas de su salida al mercado, así que tampoco es algo que nos preocupe demasiado. Y además, siempre estarán disponibles en nuestra página web, al mismo precio que puedes encontrarlos en cualquier librería o gran superficie.

– P.: Con las redes sociales se establecen nuevas formas de relación con el comprador, llevando a cabo trailers, pequeñas campañas… ¿Cuanto ha influido en el éxito de la editorial el uso de estas nuevas formas de comunicación?

-R.: Esto es difícil de medir, pero teniendo las herramientas a nuestra disposición, nos pareció interesante aprovecharlas todo lo posible. Que cada libro que publicásemos tuviera su correspondiente vídeo de promoción, llevar a cabo presentaciones en streaming para que cualquiera pueda verlas desde su casa y otras acciones de este tipo que echábamos de menos en el mercado editorial actual. No sabría decirte si esto ha repercutido más o menos en darnos a conocer, pero al menos creo que ha servido para que la gente entienda el tipo de editorial que queremos ser. A veces creo que nos cuesta darnos cuenta de todas las posibilidades que nos ofrece hoy en día un ordenador conectado a internet.

 P.: También buscáis propuestas diferentes de distribución. ¿Cómo la lleváis a cabo? ¿Repercute el modo de disribución en el propio autor?

-R.: En ¡Caramba! somos nosotros mismos nuestros propios distribuidores, lo que nos ha permitido replantear el acuerdo tradicional que una editorial tiene con sus autores. A diferencia del 10% habitual que un autor cobra en concepto de derechos sobre los ejemplares vendidos de su obra, nosotros ofrecemos un reparto del 50% de los beneficios. Como autor me apetecía explorar otras vías, comprobar si se puede poner en práctica un modelo diferente aprovechando en gran medida las herramientas que nos ofrece ahora internet. En ello andamos.

– P.: Cada trabajo que publica ¡Caramba! es diferente al anterior. El formato se convierte en ocasiones en parte de la propia obra. ¿Las colecciones determinan las obras a publicar o es al revés, es decir, os ofrecen proyectos con formatos específicos o buscáis autores que encajen en las colecciones que tenéis en mente?

-R.: Por ahora tan sólo tenemos en marcha una colección, la colección Jaimito, que tiene las características que comentábamos antes. Para el resto de publicaciones buscamos siempre dar con el formato idóneo para la obra, no adecuarla a un formato preestablecido.

P. : Desde ¡Caramba! trasladáis al papel algunos trabajos realizados para webcomics o blogs como «Let’s Pacheco!» o «El Hematocrítico de arte» ¿Cambía el planteamiento al variar el medio al que va dirigido o es sencilla la traslación?

R. : Depende del caso. En «El Hematocrítico de Arte» trasladamos el popular blog a papel, pero buscamos a través de su diseño darle el aspecto de pequeño catálogo de museo que la obra parecía pedir al hacer el trasvase. Para «Let’s Pacheco! Una semana en familia» sus autoras escribieron y dibujaron una historia nueva e inédita protagonizada por los personajes del webcómic original, que amplia y complementa las aventuras en internet de la familia Pacheco. Ambos libros han funcionado muy bien, como también ha sucedido con «Humor cristiano» de Alberto González Vázquez. En cierto modo creo que al ser autores ya conocidos en internet y ser nosotros una editorial que se mueve activamente en ese terreno, resulta fácil que sus fans se hagan con el libro que recopila o amplia lo que ya conocen a través de internet: tan sólo necesitan hacer dos o tres clics más para recibir el libro en su buzón.

– P.: Con «¡Caramba!», el fanzine fundacional, igual que con «Humor cristiano» habéis agotado existencias. ¿Tiene muchas ganas de reirse la gente?

-R.: ¡Más que de llorar seguro que sí! Lo cierto es que tal y como está el mercado editorial no podemos quejarnos de cómo nos está yendo. Aparte de los títulos que comentas también hemos agotado «El Hematocrítico de Arte», cuya segunda edición ya te puedo adelantar que no será la última.

– P.: Comienzas en el mundo de los fanzines de los 90 en tu Valencia natal con la editorial 7 Monos ¿Cómo recuerdas aquella época? ¿Crees que esos comienzos han marcado tu trayectoria posterior?

R.: Poner en marcha 7 Monos fue la mejor idea que pudimos tener en aquel momento, porque acabábamos de conocernos un grupo de gente con inquietudes similares y, puestos a autoeditarnos cada uno nuestro propio tebeo, fue buena idea agruparnos bajo un mismo sello para hacer algo de ruido. Lo cierto es que funcionó, conseguimos que la prensa se hiciera eco rápidamente de nuestra iniciativa y ganamos cierta visibilidad. Fueron unos años muy chulos, de mucho cachondeo y de aprender los unos de los otros. Al final, de un modo u otro, la mayoría hemos acabado viviendo de los tebeos, que en cierto modo era de lo que se trataba, así que oye: prueba superada.

– P.: Como diseñador has crecido en paralelo a la editorial Astiberri, diseñando y maquetando la mayoria de sus títulos, sin embargo tu trabajo como editor rompe con sus lineas editoriales ¿Cuanto te ha influido el contacto con la editorial?

-R.: Trabajar con Astiberri es un gustazo, es uno de esos trabajos de los que no cambiaría nada. Hay buen rollo y me he entendido bien con sus editores desde el principio. No sé decirte cuánto me ha influido trabajar con ellos a la hora de poner en marcha ¡Caramba!, pero evidentemente hay cosas que he ido aprendiendo durante los ocho años que llevamos ya de colaboración ininterrumpida.

 P.: Publicas de forma continuada en «El Jueves» la serie «Sexorama» desde hace 5 años ¿Cómo nace la colaboración? Después de tanto años realizándola ¿Cómo mantienes la frescura?

-R.: «Sexorama» nace a partir de una propuesta directa de la revista. Presenté varios proyectos y acabaron llamándome para que preparase una serie con el sexo como temática y destinada al público joven… esto fue en 2007, cuando Albert Monteys estaba trabajando como director la revista. Dibujé dos o tres páginas de prueba que gustaron en el consejo de redacción, y así hasta ahora. Para lo de la frescura no hay ninguna fórmula secreta, y me alegro de que me lo preguntes porque supongo que será porque «Sexorama» te lo sigue pareciendo. Yo procuro ir reinventándome cada cierto tiempo, dentro de las coordenadas que me permite la serie dada su temática, público objetivo y espacio en el que se publica. Comencé dibujando páginas de chistes sin relación entre ellos y tiempo después comencé a desarrollar personajes. Esto ya me sirvió para sentirme prácticamente como si estuviera dibujando una serie nueva, y seguir divirtiéndome con ella semana a semana. Al final creo que la cosa va de eso mismo, de pasártelo bien con lo que haces, ya sea cómic, música, cine o lo que sea, porque de lo contrario tu público lo acaba notando.

– P.: Tu serie «¡Escucha esto!» comienza a publicarse en la web de MTV España, continúa en «El Jueves» para ser recopilada en tomo por Astiberri ¿Es dificil mantener una serie actualmente? ¿Puede ser más sencillo dibujar viñetas en medios ajenos al cómic?

-R.: No tiene por qué, y esto va un poco por rachas. «¡Escucha esto!» surgió durante una etapa en la que la gente que llevaba la web de MTV España decidió apostar por los blogs de autor. Me conocían gracias a unas tiras que había publicado en el periódico del festival de Benicàssim, y me propusieron que desarrollase algo similar. Me lo pasé muy bien dibujando cada nueva entrega, es un formato que me gustaría recuperar. El salto a «El Jueves» lo di cuando la web de MTV España cambió de manos y decidieron prescindir de los blogs que tenían en marcha. Bueno, en realidad su propuesta fue que siguiéramos trabajando pero gratis, a cambio de promoción. En este sentido fueron unos pioneros porque es la oferta habitual que tristemente te puedes encontrar ahora en demasiados sitios. Pero en fin, ya digo, esto va por rachas. Ya volverán tiempos mejores. Yo con «¡Escucha esto!» me lo pasé muy bien mientras duró, no descarto recuperarla en algún momento. La propia serie o desarrollar alguna otra de formato similar.

 P.: ¿Tienes alguna tentación de hacer una novela gráfica?

-R.: Tengo alguna idea, pero no la suficiente determinación ni tiempo como para meterme en el berenjenal que supone desarrollar una novela gráfica. Tal vez algún día, pero a corto plazo ya te aseguro que no.

– P.: En paralelo a tu labor en el mundo del cómic llevas un tiempo enredado en la dirección de cortometrajes ¿existen conexiones entre el mundo de los cortos y los tebeos? ¿En que espacio te encuentras más cómodo?

-R.: Ahora mismo me encuentro muy cómodo escribiendo y dirigiendo cortometrajes. Es algo que siempre me había tentado, y lo cierto es que tampoco sé por qué no lo he hecho antes. Bueno, sí lo sé: porque he estado muy centrado en el cómic, pero ya me iba apeteciendo probar otras cosas. Creo que hoy sería mucho menos feliz si hace un año no hubiera comenzado a contar historias con ayuda de una cámara. Tener cerca a gente como Carlos Vermut, que es alguien que también empieza con los tebeos y que ha sido capaz de levantar una película como «Diamond Flash», es otro de los factores que me han servido para perderle el miedo a esto y animarme a probar. Con la cámara estoy contando historias a las que me apetecía dar salida y que no tienen cabida en los tebeos. Y sí, claro, existen conexiones entre el cómic y el lenguaje cinematográfico, pero a poco trabajas ambos, te das cuentas de que son más las diferencias que las similitudes. Lo del sonido me vuelve loco. Es una herramienta narrativa verdaderamente poderosa, y a la que como espectadores creo que no le damos mucha importancia. Solemos prestar más atención a la imagen, al menos de forma consciente, pero inconscientemente ahí está el sonido aportándonos información que no vemos en pantalla. Esto ya marca una diferencia muy importante respecto al lenguaje que se utiliza para contar historias en cómic.

– P.: El tebeo de humor es uno de los pocos que mantiene el interés de un público no especializado, sin embargo es habitual escuchar la falta de reconocimiento que encuentran los autores dentro del sector ¿crees que en algún momento se tomará en serio a los autores de humor?

-R.: No sé. No suelo pensar en esto, la verdad. Yo creo que estamos muy a gusto como estamos.

– P.: Diseño, edición, cómic, cortos…¿Cuantas horas tiene un día de Manuel Bartual?

-R.: La última vez que las conté eran 50 ó 60, pero lo hice cuando llevaba 20 horas trabajando del tirón y en esas ocasiones el cerebro empieza a hacer cosas raras, así que no me hagas mucho caso.

– P.: ¿Proyectos?

-R.: Lo más inminente es la siguiente trilogía de DESAFÍO FINAL, tres cortometrajes que estrenaré entre el 11 y el 15 de febrero. Las otras tres partes se pueden ver en carambafilms.es desde hace unas semanas. Y he comenzado a escribir un cómic que está dibujando Pedro Villarejo, el autor de «Los fabulosos Teykerman». Lo publicaremos en ¡Caramba! este mismo año. Cuando esté más avanzando daremos más detalles en la web de la editorial.

– P.: ¿Cómo te ves dentro de 10 años?

-R.: Con más barriga y algo menos de pelo, inevitablemente. Tal vez releyendo esta entrevista, para recordar qué se me ocurrió contestarte, así que aprovecho para saludarme: ¡hola, Manuel Bartual del futuro!

– Links de interes:

www.carambacomics.com

www.carambafilms.es

www.manuelbartual.com

www.eljueves.es

Infame&Co

Publicado inicialmente el Martes, 29 Enero 2013