Santander afronta la fase decisiva de la transformación de su frente marítimo con nuevos proyectos entre Antonio López y Los Peligros

Santander afronta la fase decisiva de la transformación de su frente marítimo con nuevos proyectos entre Antonio López y Los Peligros

Ayuntamiento y Autoridad Portuaria coordinan las actuaciones que completarán el distrito urbano portuario y reclaman al Gobierno central el calendario del segundo espigón de Gamazo

La transformación del frente marítimo de Santander entra en una nueva etapa. El Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria han coordinado los próximos proyectos que permitirán completar el recorrido peatonal junto a la bahía, mejorar la movilidad y consolidar la integración entre la ciudad y el puerto, uno de los procesos de regeneración urbana más importantes desarrollados en la capital cántabra durante las últimas décadas.

La alcaldesa de Santander, Gema Igual, y el presidente de la Autoridad Portuaria, César Díaz, han presidido una nueva reunión del Foro Permanente Puerto-Ciudad, órgano de coordinación entre ambas instituciones en el que también han participado el concejal de Fomento, Agustín Navarro; el director de la Autoridad Portuaria, Santiago Díaz, y técnicos de ambas administraciones.

Durante el encuentro se ha realizado un balance de las actuaciones ya ejecutadas y se han revisado los proyectos que marcarán la última gran fase de la transformación del litoral urbano.

Gamazo, Antonio López, Puertochico y La Marga centran las próximas actuaciones

Entre los proyectos más avanzados figura la recuperación de la duna de Gamazo, cuya redacción ya ha finalizado y que se encuentra en fase de tramitación para sacar las obras a licitación.

También continúan las obras de mejora del acceso portuario por Antonio López, cuya finalización está prevista para el último trimestre del año. La actuación compatibilizará la actividad portuaria con el uso ciudadano, renovando además la glorieta y las conexiones con Marqués de la Ensenada y Sotileza para dar continuidad a la remodelación de esta importante vía de entrada a la ciudad.

Otro de los proyectos destacados será la prolongación del paseo marítimo entre Antonio López y el Barrio Pesquero a través de Marqués de la Ensenada. El Ayuntamiento ya dispone del proyecto redactado y comenzará ahora su tramitación administrativa antes de proceder a su licitación.

A estas actuaciones se sumará la mejora de la urbanización del malecón de Puertochico, cuya adjudicación está prevista en los próximos días para iniciar las obras una vez concluya la temporada estival.

Tras el verano también comenzarán las obras de rehabilitación de las escaleras situadas junto al monumento de Los Raqueros, utilizadas por las embarcaciones que realizan el transporte marítimo de pasajeros entre Santander, Pedreña y Somo. La intervención contará con una inversión de 510.000 euros y permitirá mejorar tanto la accesibilidad como el funcionamiento del servicio.

En materia de movilidad, el Ayuntamiento continúa avanzando en el futuro aparcamiento disuasorio de La Marga. Ya se ha contratado la redacción del anteproyecto y del estudio geotécnico necesarios para continuar desarrollando esta infraestructura, concebida para reforzar el acceso a la ciudad y reducir la presión del tráfico sobre el centro urbano.

El segundo espigón de Gamazo, la pieza que falta para cerrar el paseo marítimo

Durante la reunión, la alcaldesa volvió a reclamar al Ministerio competente que concrete el calendario de ejecución del segundo espigón de Gamazo, una infraestructura considerada estratégica para culminar el paseo marítimo hasta la playa de Los Peligros.

Además de completar un recorrido continuo de varios kilómetros junto a la bahía, esta actuación resulta esencial para garantizar la estabilidad del sistema de playas de este entorno.

Un modelo de colaboración pionero en España

El Foro Permanente Puerto-Ciudad fue el primero de estas características constituido dentro del sistema estatal de puertos de interés general.

Su objetivo es coordinar de forma estable las actuaciones entre el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria, impulsando proyectos comunes que mejoren la movilidad, la accesibilidad, la actividad económica y la calidad urbana del frente marítimo.

Tanto la alcaldesa como el presidente de la Autoridad Portuaria coincidieron en destacar que la colaboración institucional ha permitido convertir en realidad proyectos que hace apenas unos años eran únicamente una aspiración para la ciudad.

Las claves

  • Ayuntamiento y Autoridad Portuaria coordinan la fase final de la integración Puerto-Ciudad.
  • Avanza la recuperación de la duna de Gamazo.
  • Continúan las obras del acceso portuario por Antonio López.
  • El Ayuntamiento tramitará la prolongación del paseo marítimo hasta el Barrio Pesquero.
  • Puertochico renovará su malecón tras el verano.
  • Se rehabilitarán las escaleras del embarcadero de Los Raqueros con una inversión de 510.000 euros.
  • Prosigue la planificación del aparcamiento disuasorio de La Marga.
  • El Ayuntamiento reclama al Ministerio el calendario del segundo espigón de Gamazo.

Contexto | Más de veinte años acercando Santander a su bahía

La integración entre el puerto y la ciudad constituye uno de los mayores proyectos urbanísticos desarrollados en Santander desde comienzos del siglo XXI. La apertura progresiva de espacios históricamente reservados a la actividad portuaria ha permitido crear nuevas zonas peatonales, áreas de ocio y recorridos junto al mar que hoy forman parte de la imagen cotidiana de la capital cántabra.

La remodelación del Paseo Marítimo, el Centro Botín, los Jardines de Pereda, el entorno de Puertochico o la renovación de Antonio López son algunos de los hitos de un proceso que continúa avanzando con el objetivo de conectar de forma ininterrumpida el frente marítimo desde el centro urbano hasta las playas.

¿Por qué es importante?

El frente marítimo constituye uno de los principales activos urbanos, turísticos y económicos de Santander. Completar su transformación permitirá mejorar la movilidad peatonal y ciclista, reforzar la conexión entre los distintos barrios, favorecer la actividad económica vinculada al puerto y consolidar un espacio continuo de convivencia entre la ciudad y la bahía, uno de los paisajes más emblemáticos del norte de España.