Cantabria defiende una sanidad digital que proteja los derechos de los pacientes y mantenga el criterio humano

Cantabria defiende una sanidad digital que proteja los derechos de los pacientes y mantenga el criterio humano

César Pascual advierte en el XIV Congreso Iberoamericano de Derecho Sanitario de que la inteligencia artificial debe mejorar la asistencia sin sustituir la responsabilidad de los profesionales

Santander, 5 de noviembre de 2026. El consejero de Salud del Gobierno de Cantabria, César Pascual, ha defendido la necesidad de avanzar hacia una sanidad digital que aproveche las posibilidades de la inteligencia artificial, la telemedicina y las nuevas tecnologías sin comprometer los derechos de los pacientes ni sustituir el criterio de los profesionales sanitarios.

Durante la inauguración del XIV Congreso Iberoamericano de Derecho Sanitario, celebrada el 4 de noviembre en Santander, Pascual destacó que la transformación tecnológica debe estar acompañada de garantías jurídicas, principios éticos y mecanismos que permitan anticiparse a los riesgos.

«La tecnología es una oportunidad, el destino sigue siendo cuidar, mejorar la asistencia sanitaria y proteger los derechos de los pacientes», señaló el consejero.

La inteligencia artificial plantea nuevos desafíos jurídicos

El responsable de Salud advirtió de que la incorporación de algoritmos, sistemas de inteligencia artificial y herramientas de telemedicina está modificando la práctica sanitaria y generando interrogantes sobre la toma de decisiones, la responsabilidad profesional y la protección de los datos personales.

Ante esta situación, defendió la evolución del derecho sanitario hacia un modelo que no se limite a reparar los daños, sino que también permita prevenirlos.

«Necesitamos un derecho que sepa hacer las preguntas adecuadas antes de que una mala decisión se convierta en rutina», afirmó.

Pascual insistió en que las nuevas herramientas pueden contribuir a mejorar los diagnósticos, organizar la información clínica y facilitar las decisiones asistenciales, pero recordó que ninguna tecnología puede asumir por sí misma la responsabilidad sanitaria.

«No confundamos capacidad con legitimidad», subrayó.

Transparencia y protección de los datos clínicos

Uno de los principales desafíos identificados por el consejero es garantizar la transparencia de los sistemas tecnológicos utilizados en la atención sanitaria.

En este sentido, reclamó mecanismos que permitan conocer su funcionamiento, examinar sus resultados, revisar las decisiones adoptadas e identificar claramente las responsabilidades cuando intervengan herramientas digitales.

También defendió el aprovechamiento de los datos sanitarios para impulsar la investigación biomédica, la innovación y la mejora asistencial, siempre bajo criterios de seguridad y respeto a los derechos individuales.

«La pregunta no es protegerlos o aprovecharlos, es hacer ambas cosas», manifestó.

Evitar que la digitalización aumente las desigualdades

El consejero prestó especial atención a las consecuencias sociales de la transformación digital, particularmente en comunidades como Cantabria, caracterizadas por la existencia de municipios rurales, población envejecida y dificultades de desplazamiento para acceder a determinados servicios sanitarios.

En su opinión, las herramientas digitales pueden favorecer la igualdad de oportunidades siempre que amplíen las posibilidades de atención y no eliminen la asistencia humana presencial.

Asimismo, consideró que la digitalización debe facilitar la continuidad asistencial, mejorar la coordinación entre centros y proporcionar a los profesionales más tiempo para atender directamente a los pacientes.

Cantabria apuesta por una Estrategia y una Ley de Salud Digital

Pascual destacó la actuación del Gobierno autonómico mediante la Estrategia y la Ley de Salud Digital, iniciativas con las que el Ejecutivo pretende orientar la transformación tecnológica del sistema sanitario.

El consejero defendió una regulación capaz de anticiparse a los cambios tecnológicos y mantener principios sólidos, aunque las herramientas y sus aplicaciones evolucionen constantemente.

Un congreso internacional sobre los retos de la sanidad del futuro

El XIV Congreso Iberoamericano de Derecho Sanitario reúne hasta el viernes 6 de noviembre en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos de la Universidad de Cantabria a especialistas de España y Latinoamérica.

El encuentro, organizado por el Instituto de Investigación Sanitaria Marqués de Valdecilla (IDIVAL), la Universidad de Cantabria y el Grupo de Investigación en Derecho Sanitario y Bioética (GRIDES), se desarrolla bajo el lema «De la salud analógica a la salud digital: nuevas fronteras interdisciplinares».

Entre las cuestiones incluidas en su programa científico figuran la inteligencia artificial aplicada a la asistencia y la investigación biomédica, la protección de datos clínicos, la responsabilidad de los profesionales, los derechos de los pacientes y los conflictos jurídicos relacionados con la atención sanitaria.

También se abordan la salud mental, la salud pública, los medicamentos, la autonomía personal, la atención a colectivos vulnerables y las implicaciones de las nuevas tecnologías en la infancia y la adolescencia.

El programa contempla igualmente el papel de la comunicación sanitaria frente a la desinformación, la influencia de los algoritmos y la necesidad de mejorar la alfabetización en salud.

Contexto

La Red Iberoamericana de Derecho Sanitario, constituida en 2011, agrupa actualmente a 18 instituciones de 14 países y cuenta con más de 110 miembros individuales.

El congreso da continuidad a sus encuentros anuales, cuya edición anterior se celebró en Ciudad de México en 2025.

La celebración de esta nueva edición en Santander sitúa a Cantabria como escenario del debate internacional sobre las consecuencias jurídicas, éticas y sociales de la digitalización sanitaria.

Las claves

  • Inteligencia artificial: debe ayudar a los profesionales sanitarios sin sustituir su criterio ni su responsabilidad.
  • Derechos de los pacientes: la transformación digital debe garantizar la privacidad, la transparencia y la seguridad de los datos clínicos.
  • Igualdad asistencial: la digitalización no debe perjudicar a las personas mayores ni a quienes tienen dificultades para utilizar herramientas tecnológicas.
  • Estrategia autonómica: Cantabria plantea orientar esta transformación mediante su Estrategia y su Ley de Salud Digital.
  • Cooperación iberoamericana: especialistas de España y Latinoamérica analizan en Santander los desafíos jurídicos y éticos de la sanidad digital.

Fuente: Oficina de Comunicación del Gobierno de Cantabria. Nota de prensa del 4 de noviembre de 2026.