
La producción mediante esta tecnología ha pasado de 1.583 GWh a solo 31 GWh en seis años y su caída ayuda a explicar el fuerte aumento de la dependencia energética de la región
Santander, 14 de agosto de 2026.– De ser responsable de siete de cada diez unidades de electricidad generadas en Cantabria a representar apenas tres de cada cien. La cogeneración ha experimentado un desplome durante los últimos años que ha transformado profundamente el mapa energético regional y constituye una de las principales razones del aumento de la dependencia energética de Cantabria.
En 2019, las plantas de cogeneración produjeron 1.583 GWh, equivalentes al 70% de toda la electricidad generada en la Comunidad Autónoma.
En 2023, esa producción había descendido hasta los 556 GWh, el 35% del total.
La caída se aceleró posteriormente: 126 GWh en 2024 y únicamente 31 GWh en 2025, cuando la cogeneración representó ya apenas el 3% de la generación eléctrica regional.
Los datos aparecen recogidos en el nuevo Plan de Sostenibilidad Energética de Cantabria (PSEC) 2021-2030, aprobado por el Consejo de Gobierno.
De 1.583 a 31 GWh en apenas seis años
La magnitud del retroceso se aprecia especialmente al comparar los extremos del periodo.
Cantabria ha pasado de generar 1.583 GWh mediante cogeneración en 2019 a solo 31 GWh en 2025.
Eso significa que en seis años ha desaparecido prácticamente toda la producción eléctrica que procedía de esta tecnología.
El Gobierno de Cantabria atribuye el desplome al cierre de plantas que dejaron de ser rentables y considera que la situación se ha visto agravada a medida que las instalaciones existentes fueron agotando su vida útil.
El Ejecutivo autonómico señala también la ausencia de una política estatal suficientemente incentivadora y el retraso de las subastas destinadas a apoyar las instalaciones de cogeneración de alta eficiencia.
Una caída mucho mayor que en España
El retroceso de la cogeneración no es exclusivo de Cantabria, aunque en la región ha sido considerablemente más intenso.
Según los datos recogidos en el documento, la generación eléctrica mediante cogeneración en España se redujo aproximadamente a la mitad entre 2019 y 2024.
Su peso en el conjunto de la generación eléctrica nacional pasó del 11% en 2019 al 6% en 2024.
En Cantabria, sin embargo, el descenso de la producción mediante esta tecnología alcanzó durante ese mismo periodo el 92%.
La diferencia muestra hasta qué punto la cogeneración tenía un peso especialmente importante en el sistema energético regional y, por tanto, las consecuencias que ha tenido su desaparición.
Alemania e Italia mantienen un peso muy superior
El PSEC contrapone además la situación española con la de otros países europeos industrializados.
La cogeneración mantiene un peso aproximado del 28% de la generación en Alemania —con datos de 2023— y del 22% en Italia.
El Gobierno autonómico utiliza esta comparación para defender el papel que esta tecnología puede seguir desempeñando en territorios con un importante tejido industrial.
La cogeneración permite producir simultáneamente electricidad y energía térmica aprovechable en los procesos industriales, lo que históricamente la ha convertido en una tecnología especialmente vinculada a grandes consumidores energéticos.
Cinco años esperando las subastas
El Gobierno de España planteó la programación de subastas de cogeneración de muy alta eficiencia para 1.200 MW durante el periodo 2021-2030.
Sin embargo, el documento del Gobierno de Cantabria señala que esas subastas fueron anunciadas por el Ministerio para la Transición Ecológica hace cinco años y continúan pendientes.
Aunque ya se ha aprobado el marco para conceder un régimen retributivo específico a instalaciones de cogeneración de alta eficiencia y se han anunciado dos subastas, todavía está pendiente la resolución que las regule y convoque.
Para el Ejecutivo cántabro, el retraso de estas convocatorias y la ausencia de un esquema de apoyo suficientemente decidido están detrás del desplome experimentado por esta tecnología.
La consecuencia: aumenta la dependencia energética
La pérdida de la cogeneración tiene una consecuencia que trasciende a esta tecnología: Cantabria necesita importar una proporción cada vez mayor de la electricidad que consume.
La dependencia energética regional se situaba en el 57% en 2014, descendió hasta el 45% en 2019 y volvió a crecer posteriormente: 54% en 2023 y 70% en 2024.
Ese último año, Cantabria produjo únicamente alrededor del 30% de la electricidad que consumió, cuando una década antes generaba aproximadamente el 43%.
Y ello se ha producido pese a que el consumo eléctrico también descendió durante buena parte de este periodo.
Entre 2014 y 2023, el consumo regional cayó un 19,22%, desde 4.326 hasta 3.494 GWh.
Es decir, Cantabria consumía menos electricidad, pero al mismo tiempo dependía más de la energía producida fuera de la región.
Solvay permitirá recuperar parte de la producción perdida
Dentro de este escenario aparece un proyecto llamado a recuperar parcialmente la generación mediante cogeneración.
La planta de cogeneración de biomasa de Solvay, actualmente en construcción, contará con una potencia de 49,9 MW y tiene prevista su entrada en funcionamiento en 2027.
El Gobierno autonómico considera que esta instalación permitirá recuperar una parte de la producción perdida durante los últimos años.
Su puesta en marcha coincidirá con el despliegue de otros grandes proyectos energéticos que deberán transformar progresivamente el mix regional.
Contexto
La pérdida de cogeneración se produce en una comunidad con un elevado peso de la industria electrointensiva.
El consumo eléctrico industrial de Cantabria representa alrededor del 2,3% del total nacional, más del doble del peso de la Comunidad Autónoma en el PIB español, situado aproximadamente en el 1,1%.
Por ello, el precio de la electricidad, la seguridad del suministro y la capacidad de producir energía dentro de la propia región tienen una repercusión especialmente importante sobre la competitividad industrial.
El nuevo PSEC pretende cambiar este escenario mediante un fuerte crecimiento de las energías renovables, la ampliación de Aguayo, nuevas infraestructuras de almacenamiento y el desarrollo del hidrógeno.
Las claves
- 1.583 GWh: electricidad generada mediante cogeneración en Cantabria en 2019.
- 70%: peso que entonces tenía sobre toda la generación eléctrica regional.
- 556 GWh: producción en 2023.
- 126 GWh: producción en 2024.
- 31 GWh: producción registrada en 2025.
- 3%: peso de la cogeneración en la generación eléctrica cántabra en 2025.
- 92%: caída registrada entre 2019 y 2024.
- 70%: dependencia energética alcanzada por Cantabria en 2024.
- 49,9 MW: potencia de la nueva planta de cogeneración de biomasa de Solvay.
- 2027: año previsto para su entrada en funcionamiento.
¿Por qué es importante?
Porque detrás de la caída de una determinada tecnología energética aparece un problema mucho mayor.
Cantabria ha perdido en pocos años una de sus principales fuentes de generación eléctrica propia y, como consecuencia, ha aumentado su necesidad de traer electricidad desde fuera.
La paradoja resulta especialmente significativa: mientras el consumo eléctrico cayó casi un 20% entre 2014 y 2023, la dependencia energética terminó aumentando hasta alcanzar el 70% en 2024.
El nuevo PSEC pretende invertir esa tendencia y llegar incluso a producir en 2030 más electricidad de la que Cantabria consume.
Pero para entender la magnitud de ese desafío hay que mirar primero lo sucedido durante los últimos años: una tecnología que en 2019 generaba el 70% de la electricidad de Cantabria representaba apenas el 3% seis años después.
