Vengadores: Endgame: Mucho mas que la película del año. Porque todo gira en torno a un guante, claro. El guante de Thanos, ese que con un chasquido se ha cargado la mitad del universo. El que tiene las seis piedrecitas de colores, con más peligro que un mono con dos pistolas. Bueno, pues ahí está la madre del cordero, el alfa y el omega. Pero después del desaguisado que armó el de la cara azul y el mentón como un escroto… ¿tendrá solución?

Llegó el momento que llevamos esperando desde que hace un año Thanos chasqueó sus dedos y aniquiló al 50% de los seres vivos de la galaxia. Avengers Endgame busca ser el climax emocional a 11 años y 21 películas previas de Marvel Studios.

Los hermanos Joe y Anthony Russo vuelven a colaborar con los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely para cerrar este capítulo de una historia que empezó Iron Man en mayo de 2008.

En primer lugar, tengo que dar las gracias a Marvel, gracias a los hermanos Russo, gracias a Kevin Feige, gracias a los guionistas Markus y McFeeley y al resto de equipo, ya que lo que nos han dado durante estos 11 años es ya historia viva del cine. Infinity War y Endgame son irrepetibles, han redefinido la épica para toda una generación y no creo que en 10 o 15 años volvamos a disfrutar de algo así. De hecho, ahora mismo me parece que un evento así es imposible de volver a ver. Incluso aunque Marvel seguirá haciendo películas, no a este nivel. Y no pasa nada, el camino ha sido increíble, y el futuro será diferente. No se puede pedir más. Más que unas películas, han sido unas experiencias vitales y me alegro haber podido vivirlas.

Es increíble poder disfrutar de una película que da un cierre real a este ciclo de 11 años y a estos personajes, mientras abre un nuevo mundo de posibilidades. Que sabe equilibrar de forma perfecta unos increíbles momentos dramáticos que me tocaron el corazón con unos toques de humor marca de la casa Marvel que funcionan siempre y que hacen que creamos que hay esperanza. Que son un homenaje no solo a todas las películas previas, sino a los comics en los que se inspiran y que fueron el comienzo de todo.

En este sentido, hay que quitarse el sombrero ante el casting. Los actores y actrices están todos a otro nivel, y desde la primera mirada nos tienen ganados. Endgame consigue que volvamos a ver a los héroes como seres humanos que sufren y que tienen que seguir adelante, y no puede obviarse que si las películas de Marvel son un gran éxito ha sido gracias al carisma de Robert Downey Jr., Chris Evans, Chris Hemsworth, Scarlett Johansson, Mark Ruffalo, Jeremy Renner y tantos otros. Menciono específicamente a los Vengadores originales porque ellos son los grandes protagonistas. Mientras que Infinity War era más coral, Endgame es LA película definitiva de estos personajes, que homenajean además de forma muy inteligente todas las películas anteriores.

Narrativamente, Endgame es muy diferente a Infinity War. Tras un primer acto en los que Los Vengadores tienen que asumir las consecuencias del chasquido de dedos de Thanos, pondrán en marcha su plan para cambiarlo todo en un segundo acto que nos llevará hasta una última hora que redefine el concepto de épica y que hizo que saltara de mi asiento en varias ocasiones. Si pensabas que no podía haber nada más grande que la batalla de Wakanda y Titan, Endgame nos muestra que estábamos muy equivocados. Hay tantos momentazos que tengo que volver verla para saborearlos y apreciarlos en toda su amplitud.

Las tres horas se me pasaron en un suspiro. Habrá quien diga que el primer acto es algo lento, pero lo cierto es que para mi es imprescindible para construir lo que veremos a continuación. El guión vuelve a ser increíblemente complejo e inteligente, y no dejo de asombrarme ante lo que Markus y McFeeley han conseguido crear. De nuevo los trailers no adelantan prácticamente nada de lo que vamos a ver y el conseguir llegar al cine sin saber nada de la historia ha sido bestial porque no vi venir ninguno de los giros, y hay muchísimos.

Me acuerdo ahora de la gente que critica al genero de super héroes diciendo, sin saber de lo que habla, que estas películas son todas iguales y que son espectáculos vacíos de efectos especiales. Endgame es la perfecta continuación de Infinity War y forman un todo compacto siendo dos películas muy diferentes entre si, recordando en cierto sentido a Kill Bill vol. 1 y 2 de Quentin Tarantino. Pero si triunfan no son por sus bestiales efectos especiales, sino gracias a los personajes. Y es algo único poder ver un cierre tan emocionante al camino que hemos compartido con estos personajes, que ya forman parte de nuestros corazones y de los mitos que moldean la cultura contemporánea.

Para mí Vengadores Infinity War y Endgame son CINE con mayúsculas. Películas que nos divierten, emocionan y nos muestran como aspirar a ser mejores seres humanos y que debemos disfrutar de las cosas que amamos. No se puede hacer mejor.

Por otro lado, no había ninguna duda que el apartado técnico de Endgame iba a ser bestial, y lo cierto es que cumplen con nota. La fotografía, el montaje, los efectos van a marcar una época, y hay tantos momentazos y detalles que voy a necesitar varios visionados para poder interiorizar todo lo que acabo de ver. Tampoco puedo dejar de destacar la música de Alan Silvestri, que ya forma parte de la historia del cine.

Sin embargo, aunque Endgame me ha gustado mucho y me parece sobresaliente, quizá fui víctima de mi propio hype. Infinity War me pareció un reloj suizo perfecto de principio a fin, pero Endgame tiene alguna pieza que no me encaja igual de bien, y creo que no esta tan cohesionada ni es tan compacta, aunque su final sea super emocionante.

Irrepetible sigue siendo la primera palabra que me viene a la cabeza al pensar en Vengadores Infinity War y Vengadores Endgame. Las siguientes son ÉPICA, final del camino y GRACIAS

Han sido 21 películas del universo cinematográfico de Marvel, que se han hecho literalmente para encajar en este colofón que es lo más de lo más. Tanto para el amante de los cómics, como para el seguidor de las películas. O da igual, aunque no hayas leído un cómic en tu vida, o no hayas visto ninguna película de Iron Man, Thor, El capitán América, Spiderman, Dr. Extraño, Pantera Negra o la Capitana Marvel. En cualquier caso el menú está lo suficientemente bien diseñado para te hartes: son casi tres horas con mucha enjundia y fundamento. Porque ya no es cuestión de muñequitos hechos por CGI, ni explosiones. No. Es mucho más, es un guión profundo, con calado, donde los personajes se desarrollan todos. Porque todos tienen derecho a sus 15 segundos de gloria (aunque en realidad son más de 15 segundos, claro…), y lo tienen. De sobra. No se escapa ni uno. Y están todos los que son y son todos los que están. No falta nadie.

No era fácil hacer el encaje de todos los argumentos, la confluencia perfecta en este sobrecogedor final donde todas las líneas argumentales que se han ido lanzando a lo largo de los años se van solucionando, sin faltar una. Este notable ejercicio hace que quizás sea ésta la película más profunda de todo el universo Marvel, donde empezamos a conocer más profundamente a los personajes. No solo a sus superpoderes -cosa que en Marvel, desde sus inicios, siempre ha sido secundario- sino a sus motivaciones, sus perfiles, sus deseos, sus frustraciones, sus logros, sus miedos y sus valores.

Esta (enorme) galería de personajes se va entremezclando, enhebrando como un hilo, para ir paulatinamente conformando el tejido de todo el guión. Es como si por fin, pudiéramos mirar con perspectiva y sin taparnos parte de los ojos, toda la historia que nos han ido mostrando poco a poco. Ahora todo se ve bien, enterito, sin cortapisas, sin sugerencias. Y lo entendemos todo a la perfección, porque todo encaja. Y tengo que decir en favor de Disney, que ha permitido que Marvel tenga un tono adulto que sinceramente, no me esperaba a estas alturas. Si, de acuerdo, hay chistes -que creo que en esta ocasión (y con prácticamente todos los personajes), encajan a la perfección y no están fuera de tono- pero además es que estamos con una película mucho más profunda, una especie de fin del camino. Un cruce final de carreteras donde encontramos la razón última todo lo que ha empezado.

El tormento y el éxtasis de cualquier amante del cine de aventuras, de ciencia ficción y de los cómics. El santo grial de las adaptaciones del cómic al cine, a gran distancia (y diferencia) de lo que hemos visto hasta ahora. Tormento porque vemos que todos esos argumentos desgranados en todas las películas, han llegado a su fin, y no hay más. Y éxtasis, porque estamos asistiendo al más espectacular, vistoso, sobrecogedor y alucinante film de superhéroes que jamás hayas podido ver. No se puede hacer mejor. En ese sentido, aplaudo sinceramente esta sobredosis que nos han planteado con este fin de juego, el final de todos los finales. El unicornio que todos esperábamos ver desde hace años. Bueno, pues ya está aquí. Es éste.

Aunque siempre he tenido debilidad por Alan Silvestri -que realizó la ya famosa fanfarria de la primera de las películas de los Vengadores- ahora se luce aún más y lleva la película hasta cotas épicas realmente impresionantes, una maravillosa banda sonora que está a la altura de las alucinantes imágenes.

Además, lo mejor de todo es la complicidad que se desarrolla con el espectador con todos los superhéroes, que ya hemos conocido anteriormente y que se han definido: ahora ya sabemos cómo van a actuar, qué van a hacer, cómo se van a desarrollar…aunque también hay un cierto margen para la sorpresa, ya que hay elementos novedosos para todos (y me sigo mordiendo el labio para no hacer spoilers, porque realmente tengo ganas…).

Lo dicho, un goce y un disfrute como he visto pocos en una sala de cine. Porque aunque yo sea un ferviente defensor de las series de televisión, de la pequeña pantalla, de youtube, de internet, de los videoclips… esta película hay que verla en un cine. A ser posible, con un pantallón cuanto más grande mejor. Y con un sonido que atrone, cuanto más, mejor. Es lo suyo. Es como un enorme castillo de fuegos artificiales, que no cabe en una cajita, o en unas gafas de realidad virtual. Porque con la realidad real (o todo lo real que pueda ser) es como se disfruta de verdad. Porque se disfruta un huevo, seas o no amante de los cómics. Aunque si lo eres (como yo) entonces es casi un maravilloso delirio. Hala, a darse un atracón. Pero bien orquestado, no es ninguna chapuza. Los hermanos Russo han sabido darle un aire diferente, renovado a lo creado por Joss Whedon, que estaba prácticamente agotado después de «Avengers 2 (La era de Ultrón)».

Me he dicho a mi mismo que no haría ningún spoiler en la crítica (que me ha costado, no creas…) pero sólo haré uno leve: no te quedes en los créditos porque no hay escenas añadidas. Claro, resulta obvio ¿no? Ya se ha cerrado el chiringuito de la 3ª fase cinemática de Marvel.

Pero tranquilo, no te preocupes, porque argumentalmente se han dejado los mimbres suficientes como para que la saga Marvel siga. Habrá una cuarta, y por lo que hemos visto en este Endgame, de fin de juego nada. Habrá extra bonus, y vidas extra, y más historias, y más personajes, y más, y más… Y ojalá que siga así.

Patxi Álvarez desde Bilbao