Ribera tiene sobre sus inexpertos hombros la labor de posibilitar un gobierno en España. La brumadora mayoria obtenida por Pedro Sanchez no le permite formar un gobierno en solitario en España.

El Pacto de legislatura de los socialistas con Pablo Casado no quiere ir mas allá de eso Saáchez  no quiere entregar algún ministerio a Podemos ya que aún así no tendría asegurada una mayoría estable para gobernar.

La negativa de Ribera a facilitar un gobierno de Sánchez está colocando a los naranjas en posiciones de derecha radical, alejándose de las posiciones de centro que llevó a muchos españoles a votarle.

Ribera está envalentonado y aspira a liderar la nueva derecha democrática española sin percatarse que ese espectro del electorado ya tiene dueño y que si ha obtenido votos de antiguos votantes del PP, esos votos han venido de la parte mas liberál del PP que ha querido castigar al PP de Casado por su acercamiento a la extrema derecha, rectificado posteriormente.

El joven político catalán sufre cada día nuevas deserciones en todos aquellos que se acercaron a él como una opción de centro abierta a facilitar gobiernos de centro izquierda y centro derecha, única razón de ser existir el centro político.

Si Ribera no facilita un gobierno de Sanchez, arrojará a este a buscar pactos con fuerzas de izquierda e independentistas, lo que desenbocaría en un gobierno que, aun contando con una gran mayoría de españoles tras de sí, dejaría descontentos a los que votaron a ciudadanos para evitar la entrada de independentistas en el Gobierno de España.

Por otro lado la certeza de que si Ribera pudiera haber formado con PP y VOX un gobierno si la suma de sus escaños lo permitiera, como en Andalucía, ha colocado a Ribera en un brete del que, por ahora, no sabe salir.

La actitud sonrientemente soberbia del lider catalán ha llegado hasta a pedir, a los militantes y cargos electos que apuestan por el centro político a, fundar otro partido, creando un nuevo concepto «El sanchismo», que solo existe en sus sueños veleidosos, jaleados por gente incapaz que aplaude con las orejas las ocurrencias del lider.

Hace meses Ribera se percibía como un nuevo gestor que acabaría con la división atávica de los españoles en izquierdas y derechas irreconciliables pero el tiempo le ha llevado a abandonar esa pose y lanzarse de forma radical a formar parte de la España casposa y trasnochada que confunde valores eternos con capacidades de futuro.

Asi las cosas pienso que si el posicionamiento de Ribera nos conduce a elecciones, perderá su futuro en la vida política española. En toda Europa los partidos liberales de centro contribuyen a la formación de gobiernos estables a la derecha o a la izquierda pero» Spain is diferent» aquí el dialogo del centro con la izquierda moderada no se dá. Ribera subido en su nube aspira al todo y lo mas probable es que la historia le ofrezca el nada.