No hay palabra mal dicha…

No hay palabra mal dicha…

No hay palabra mal dicha…


NO HAY PALABRA MAL DICHA, SINO FUESE MAL ENTENDIDA

Unas palabras del Papa Francisco en una reunión privada con los obispos de la Conferencia Episcopal Italiana, ha ocasionado un revuelo interesado en algunos medios y sectores “afectados” del mundo LGTBI. “Hay demasiado mariconeo en algunos seminarios”, fueron las palabras del Papa. El Vaticano reconoce que el pontífice pide disculpas “a todos aquellos ofendidos por el uso de ese término”, pero dice que Francisco “nunca intentó ofender o expresarse en términos homófobos”. En el comunicado del Vaticano se afirma que el papa Francisco “está al tanto de los artículos” que se han publicado en las últimas horas al respecto y, que “como ha afirmado en muchas ocasiones” en la iglesia “hay sitio para todo el mundo”[1].

La llamativa expresión del Papa la utilizó el pasado 20 de mayo en la reunión, a puerta cerrada, que mantuvo en el Vaticano con los miembros de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI).

Nadie debe estar ajeno a un problema que nos afecta a todos, especialmente a los católicos, sea cual fuere su lugar de residencia y ejercicio de la fe. Y que de alguna manera constatamos directa o indirectamente.

En “LUJURIA: Pecados, escándalos y traiciones de una Iglesia hecha de hombres” de Emiliano Fittipaldi[2], uno de mis libros de cabecera para temas del Vaticano, el autor dice en el Capítulo IV – “El lobby gay”, que según Benedicto XVI, “había echado raíces dentro del Vaticano un grupo de monseñores y laicos que compartían la misma orientación sexual y la pasión por los enredos” y precisa: “no son una cuestión de preferencias personales sino de cuestiones morales fundamentales”. Situación de “el estado de la corrupta curia romana” que deja claro una investigación interna del Vaticano.

Es triste las constantes denuncias de corrupción en la Iglesia. El reciente informe del Defensor del Pueblo en España, Ángel Gabilondo, refiriéndose a las cifras de la pederastia en la Iglesia católica, que subraya “la existencia de un grave problema negado durante décadas”.[3]

Tristemente, las cifras que se desprenden del informe de 779 páginas elaborado durante 18 meses por el equipo del Defensor del Pueblo son demoledoras. Al menos 440.000 personas sufrieron abusos sexuales a manos de sacerdotes, religiosos o individuos vinculados a la Iglesia católica. Representan el 1,13% de la población española adulta actual.

Según el Informe: “Hay que destacar que el número de víctimas en nuestro país supera las 330.000 que calculó la investigación realizada en 2021 en Francia y, a diferencia de la española, encargada por la propia cúpula eclesiástica”.

No se puede ser indiferente, ni mirar para otro lado, “Los abusos han causado, en palabras de Gabilondo, un impacto devastador en sus víctimas, que han vivido un nuevo drama ante la actitud indiferente de la Iglesia”. Reconozco que existan grupos en la sociedad, que juegan con estas cifras y circunstancias, de uno u otro signo, pero hay que ser consecuentes con los principios y valores que sustentan la fe cristiana y afrontar con la mayor justicia el castigo de quienes concurran en estas violaciones.

Cuando en 2015 vi la película “Spotlight[4] basada en la investigación del Boston Globe de 2002 que destapó los escándalos de pederastia cometidos durante décadas por curas del estado de Massachussets, quedé sorprendido e impactado, por aquellos relatos crueles.

Para los creyentes, estas barbaridades, de una u otra forma, nunca estuvieron ajenas a nuestras valoraciones o criterios de ocultamiento y encubrimiento por las altas esferas de la curia y, tristemente blandía como «espada de Damocles» (https://es.wikipedia.org/wiki/Damocles) sobre la cabeza de la Iglesia, que el Papa Francisco ha obligado a dar claridad y suspender todo amparo o protección para los casos de pederastia denunciados, como ya van siendo publicas algunas sentencias, al menos en España o en su nuevo decreto que anuncia que “los obispos culpables de “negligencia” frente a casos “de abusos sexuales contra menores” podrán ser destituidos”, sin que sean ni suficientes, ni las pertinentes en muchos casos.

JACA, junio de 2024

Referencias:

https://cadenaser.com/nacional/2024/05/28/el-vaticano-se-disculpa-por-las-palabras-del-papa-sobre-el-ambiente-maricon-en-seminarios-no-tuvo-la-intencion-de-ser-homofobo-cadena-ser/

[2]LUJURIA: Pecados, escándalos y traiciones de una Iglesia hecha de hombres” de Emiliano Fittipaldi – Editorial FOCA (2016) ISBN: 978-8416842094

[3] https://elpais.com/opinion/2023-10-28/las-cifras-de-la-pederastia-en-la-iglesia-catolica.html

[4] SPOTLIGHT (en algunos lugares “En primera plana”) es una de las películas más impactante e interesante que haya visto.

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Author: jaca