
El catedrático de Microbiología de la Universidad de Salamanca recuerda que el diagnóstico precoz y el tratamiento rápido son fundamentales, especialmente en personas con enfermedades previas
La presencia de la bacteria Vibrio vulnificus en determinadas zonas del litoral español ha vuelto a situar en primer plano la importancia de extremar las precauciones durante el verano. Aunque popularmente se la conoce como la «bacteria comecarne», los especialistas insisten en evitar alarmismos y centrar la atención en las medidas de prevención.
Uno de ellos es el catedrático de Microbiología de la Universidad de Salamanca, Enrique Monte Vázquez, quien recuerda que la principal recomendación es sencilla y eficaz: no bañarse en el mar si se tiene una herida abierta.
«Si un médico te recomienda no bañarte en el mar con una herida abierta, hazle caso. No es ninguna tontería», explica Monte Vázquez, quien recuerda que Vibrio vulnificus es una bacteria que tolera perfectamente la salinidad y encuentra en determinadas aguas marinas un entorno favorable para sobrevivir.
Zonas donde puede aparecer
Los expertos señalan que la bacteria no está distribuida de forma uniforme en todas las costas españolas. Su presencia depende de factores ambientales muy concretos, especialmente de la combinación de temperaturas elevadas, aguas con menor salinidad y abundancia de nutrientes.
Por ello, los especialistas consideran más probable encontrarla en desembocaduras de ríos, lagunas costeras, estuarios, canales o marjales, donde el agua dulce se mezcla con la del mar.
El incremento de la temperatura del agua asociado al cambio climático favorece además que este microorganismo pueda extender su presencia durante los meses más cálidos.
¿Quiénes corren mayor riesgo?
La bacteria puede infectar a las personas por dos vías principales: el contacto de una herida con agua contaminada o el consumo de moluscos de concha crudos o insuficientemente cocinados.
En personas sanas, la infección suele ser leve o incluso pasar desapercibida. Sin embargo, el riesgo aumenta considerablemente en pacientes con diabetes, enfermedades hepáticas, alteraciones del metabolismo del hierro o sistemas inmunitarios debilitados.
Qué hacer para prevenir la infección
Los especialistas recomiendan evitar el baño cuando existan heridas recientes, cortes profundos, intervenciones quirúrgicas recientes, úlceras o tatuajes recién realizados.
Si durante el baño se produce una lesión, debe limpiarse inmediatamente con agua y jabón y vigilar su evolución. La aparición de dolor intenso, inflamación rápida, ampollas, fiebre o malestar general exige acudir cuanto antes a un servicio sanitario e informar de la exposición reciente al agua de mar o al consumo de marisco crudo.
Los expertos recuerdan que, aunque se trata de una infección potencialmente grave en determinados pacientes, el diagnóstico precoz y el tratamiento antibiótico inmediato permiten una evolución favorable en la mayoría de los casos.
Contexto
Vibrio vulnificus es una bacteria marina presente de forma natural en aguas cálidas y salobres. Su presencia se ha detectado en diferentes zonas del Mediterráneo cuando concurren determinadas condiciones ambientales, aunque los especialistas insisten en que el riesgo para la población general continúa siendo bajo siempre que se adopten las medidas preventivas adecuadas.
Las claves
- No es recomendable bañarse en el mar con heridas abiertas.
- El mayor riesgo se concentra en personas con enfermedades crónicas o inmunodeprimidas.
- La bacteria puede transmitirse por contacto con agua contaminada o por consumo de moluscos crudos.
- Las altas temperaturas favorecen su proliferación en determinadas zonas costeras.
- El diagnóstico precoz y el tratamiento antibiótico son determinantes para una buena evolución.

