Un comunicado de la Casa Real Española ha remitido un comunicado en el que se indica que el rey emérito se marcha de España tras el escándalo por corrupción y sus últimos amorios junto a los procesos que la justicia han iniciado. En nuestra redacción sabemos que a estas horas de la tarde Juan Carlos I ya no está en España mientras que su esposa la reina Sofía se mantiene junto a su hijo Felipe VI en Madrid.

Juan Carlos de Borbón ha escrito a su hijo una carta en la que no se defiende de las acusaciones e implícitamente acepta los negocios turbios en los que se ha movido el anterior rey de España que fue nombrado por el dictador Francisco Franco, saltándose la línea sucesoria de la propia familia Borbón, señalando:

«Majestad, querido Felipe:

Con el mismo afán de servicio a España que inspiró mi reinado y ante la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados de mi vida privada, deseo manifestarte mi más absoluta disponibilidad para contribuir a facilitar el ejercicio de tus funciones, desde la tranquilidad y el sosiego que requiere tu alta responsabilidad. Mi legado, y mi propia dignidad como persona, así me lo exigen.

Hace un año te expresé mi voluntad y deseo de dejar de desarrollar actividades institucionales. Ahora, guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a los españoles, a sus instituciones y a ti como Rey, te comunico mi meditada decisión de trasladarme, en estos momentos, fuera de España.

Una decisión que tomo con profundo sentimiento, pero con gran serenidad. He sido Rey de España durante casi cuarenta años y, durante todos ellos, siempre he querido lo mejor para España y para la Corona.

Con mi lealtad de siempre.

Con el cariño y afecto de siempre, tu padre.»

Tras este primer comunicado hecho público por la Casa Real, el abogado Javier Sanchez Junco, encargado de la defensa judicial de Juan Carlos I, ha especificado que el Borbón no se marcha huyendo de la justicia y seguirá a disposición de la Fiscalía General del Estado, en las investigaciones que se están realizando por presuntos fondos en paraiso fiscales, lavado de dinero negro, aceptación de regalos y comisiones ilícitas, cuentas bancarias y bienes en el extranjero, con la consiguiente evasión de impuestos realizado durante toda su vida.

Un autoexilio que pretende disminuir la presión que la monarquía española estaba sufriendo en estos últimos meses. Juan Carlos I se autoexilia para evitar que la institución se tambalee mas.

El «Borbón vividor» elegido por Franco para que siguiera dirigiendo los ejércitos nación durante el exilio de su padre Juan de Borbón, que aplaudió el golpe de Estado de Franco, y ahora parece que tambien morirá en el exilio, siendo improbable que dé con sus huesos en la carcel o devuelva el dinero que presuntamente ha defraudado.

La presunta fortuna corrupta y sus negocios turbios de la familia Borbón no es nada nuevo y aquí puede conocerse la trayectoria de una familia de locos, enfermos, ladrones, concupiscentes, felones