Diábolo Ediciones. 10 años después… Entrevista a Lorenzo Pascual

Una de las editoriales que ofrece una mayor diversidad de temas y formatos en nuestro entorno es Diábolo Ediciones, una editorial que apuesta por integrar el cómic dentro de las diferentes formas de entretenimiento popular como las series de televisión o numerosos puntos de encuentro pop que una generación de lectores siente como propio. Desde sus comienzos en la web Diábolo ha ido creciendo y su propuesta asentándose hasta conmemorar este año su décimo aniversario. Con Lorenzo Pascual, editor de Diábolo repasamos su trayectoria.

 ¿Cómo nace Diábolo editorial?

He sido lector de tebeos desde siempre, aunque profesionalmente me he dedicado a otras cosas que también me gustaban pero que no tenían nada que ver con el mundo de los cómics. Pero cada vez pensaba más en la idea de crear una editorial en un futuro lejano de mi vida. Al final decidí anticipar ese futuro y cambié mi carrera profesional y mi vida con ello. El amor a los tebeos me hizo no solo querer leerlos, sino también publicarlos.

Comencé con la planificación de la empresa yo solo, pero luego entraron en el proyecto otras personas, de las que destaco a mi amiga Pilar Lumbreras, que me acompañó unos años en Diábolo y después por motivos laborales tuvo que dejar de colaborar.

¿Cuáles fueron vuestros propósitos cuando decidisteis fundar la editorial?

Nuestros objetivos iniciales era fundamentalmente dos, publicar de la mejor manera posible a autores nacionales y editar en castellano a autores extranjeros que considerábamos interesantes y cuya obra era inédita o apenas se conocía en nuestro país, como Lance Hansen, Tony Consiglio, Leif Tande…que fueron algunos de estos primeros autores de fuera que publicamos.

Desde el comienzo haceis una fuerte apuesta por los autores españoles con obras como “Sofía, Ana y Victoria” de Guillem March.

Antes de comenzar con la editorial, llevaba tiempo siguiendo y admirando el trabajo de Guillem, y en mi lista de autores a publicar figuraba en un lugar destacado. Cuando contacté con él, acordamos publicar un volumen que recopilara las tres historias de chicas ya publicadas anteriormente y añadir una nueva. Ese fue nuestro primer título.

Otra característica que mantenéis desde el comienzo es la apuesta por cuidadas ediciones que no reparan en gastos para dar a los autores la edición que precisan. Trabajáis con formatos similares a la Bd francesa a color desde vuestros inicios.

Siempre hemos pensado que cada obra tiene un formato, y seguramente no haya una editorial que tenga tanta variedad de los mismos. Algún librero decía que no sabía como agrupar nuestros títulos en sus estanterías. Pero es cierto, tipo de papel, troquelados, tela…cualquier cosa que sea necesaria para realzar aún más el libro.

Dentro de la editorial hacéis fuertes apuestas por autores que os gusten. Es el caso de Robledo y Toledano, que han publicado el grueso de su obra con vosotros.

José y Marcial están con nosotros desde el principio. Autores y buenos amigos. Con las primeras páginas que nos mostraron ya sabíamos que llegarían lejos, así que la apuesta era segura. Hemos visto como han evolucionado desde aquellas historias de Monitocadáver hasta su trabajo actual, hemos crecido como editorial con esto, y es algo muy satisfactorio para nosotros.

Después de una apuesta tan estimulante como “Monitocadáver” llegaría su obra más emblemática, “Ken Games”.

Ken Games es una de las grandes obras del cómic español. Cuatro tomos deslumbrantes en su guion y dibujo, una lectura apasionante de las que te hacen amar los tebeos.

Vuestra apuesta por la pareja es tan grande que incluso decidís publicar la serie completa de ww2.2, una muestra de política ficción en el que participan otros grandes autores españoles como Ramón Rosanas.

En un principio solo queríamos publicar el volumen de Robledo y Toledano, pero después vimos el trabajo de Rosanas y de los otros autores implicados en el proyecto y nos decidimos a publicar los siete volúmenes. La serie acabó siendo un éxito en España y también en Alemania, donde también la publicamos.

Para celebrar el décimo aniversario realizáis una cuidadísima edición de la nueva trilogía de los dos autores: “Tebori”.

Decidimos que la edición en castellano fuera igual que la francesa, con multitud de contenidos extra, un número 1 verdaderamente espectacular. Cuando finalice esta serie, estoy seguro que la obra estará al nivel de Ken Games. Y las portadas son de las que no se olvidan.

En vuestro catálogo encontramos el apoyo a webcómics de éxito, facilitando su paso al papel. Es el caso de “El Joven Lovecraft” o “Miau”. ¿El éxito de ambas obras hace que os planteéis su publicación o se dirigen a vosotros sus autores?.

Hemos publicado muchos títulos que han tenido una vida previa o paralela en internet. Cuando publicamos el primer volumen de El joven Lovecraft, muchos nos dijeron que cometíamos un error al publicar en papel algo que estaba gratis en la red. Cinco ediciones y más de 6000 ejemplares vendidos indican que no nos equivocamos.

El caso de Miau y sus secuelas fue diferente, pero el éxito fue similar. Múltiples reediciones, miles de copias vendidas y ediciones en varios idiomas.

A veces los autores nos han propuesto la publicación de sus obras y en otros casos hemos sido nosotros los que se lo hemos propuesto a ellos.

A pesar de su existencia en papel mantienen su presencia en la web. ¿Es posible la relación entre ambos medios hoy día?.

Como te decía en la pregunta anterior, no solo es posible, sino que con el tiempo se ha demostrado que la red potencia cualquier obra que se difunda en ella, y que si llega a la gente y tiene calidad, su traslación al papel tiene el éxito asegurado.

“Jazz Maynard” se convierte en otra de las grandes apuestas de la editorial, una serie que en Francia editará Dargaud.

Al igual que con Guillem March, me había enamorado de las grapas que había publicado Amaniaco con el trabajo de Raule y Roger. Hablé con Raúl y me dijo que ellos en ese momento estaban volcados en el mercado francés, realizando Jazz Maynard. Por lo que al igual que en el caso anterior, surgió la idea de recopilar esas historias anteriores en un volumen de tapa dura con nueva portada, el que sería nuestro segundo álbum, Vidas a contraluz. Rápidamente nos pusimos en contacto con Dargaud para hacernos con los derechos de Jazz Maynard -aunque quedaba mucho tiempo para que viera la luz- , y conseguimos que nos reservaran esta obra, y cuando años después varias editoriales quisieron comprarlos, nosotros ya los teníamos. Publicar a Raúl y Roger, otros dos autores fundamentales en el cómic mundial, ha sido otro gran orgullo para nuestra editorial.

Además de los 4 álbumes de la serie editáis un precioso integral con la trilogía inicial de la serie realizáis una edición diferenciada con mayor tamaño y en blanco y negro, algo habitual en Francia pero una novedad en nuestro mercado.

Esta edición fue igual que la que hicieron en Francia, y aunque los primeros volúmenes de Jazz Maynard habían sido reeditados varias veces, el integral en blanco y negro encantó a los aficionados y se agotó rápidamente. Se da la circunstancia de que  en Francia pasó igual y lectores franceses compraron nuestra edición en castellano.

Otro autor esencial en la editorial es Mauro Entrialgo. A lo largo del tiempo habéis ido buscando los formatos más adecuados para agrupar su obra más difícil de recopilar.

Mauro ha sido siempre uno de mis autores preferidos. Nunca me canso de leerle, tengo todos sus trabajos y siempre que publica algo nuevo, sé que pasará a ocupar el primer lugar en mi montaña de cosas por leer. Mauro es uno de los autores más brillantes, originales e inteligentes del cómic. Se ha dicho muchas veces, pero es algo así como el gran sociólogo de nuestro país. Cada libro que publicamos de él tiene un formato más original que el anterior.  Mauro viene con sus originales ideas y nunca me puedo negar.

Llama especialmente la atención el libro que recopila su obra como ilustrador: El “Dibujosaurio”, un gran tomo que imagino habrá sido complicado de realizar.

Yo le propuse a Mauro hacer un libro así, algo que él ya tenía en mente, así que mi propuesta le animó a embarcarse en la títánica tarea de recuperar los trabajos de ilustración de más de treinta años. Aunque es muy ordenado y metódico, había trabajos suyos en formatos informáticos del pleistoceno y había que conseguir los medios para recuperarlos. Quien tenga el tomo, verá todo el trabajo que hay detrás. Todo el mérito es del autor y de Carlos Lamani, el maquetador del libro. Un libro del que estoy también muy satisfecho de haberlo editado.

Además de los tomos realizáis una de las pocas revistas que aún se pueden ver en nuestro mercado “Ctulhu”. ¿Cómo nace la revista?.

Cthulhu nace en Málaga y desde allí se coordina. Manuel Mota contactó conmigo para proponerme publicar la nueva etapa de la revista, ya que había tenido una corta vida anterior. La idea de publicar una revista en el momento en que ya casi no había revistas me pareció muy sugerente, y el trabajo del propio Mota y de los demás autores de la misma me parecía lo suficientemente atractivo para que Diábolo fuera la casa de esta revista. Aparte, soy un enamorado de Lovecraft y de muchos de los autores a los que hemos dedicado números especiales.  Hoy, con 16 números publicados, más varios números temáticos, Cthulhu es una de las pocas revistas que hay en el mercado español y es un referente para todos los aficionados a la literatura y el cómic de género fantástico y de terror.

¿Cómo es la realización de la revista?.

Álex Ogalla y Manuel Mota coordinan la revista. Ellos son los que seleccionan, tienen un contacto directo con los autores, eligen temas…Los dos son a su vez dos grandes autores que publican en la misma. Ha habido muchos otros colaboradores a lo largo de estos años, Carlos Lamani uno de los más habituales.

Muchas editoriales consideran que no compensa el coste de una revista en cuanto a los rendimientos económicos y la alta implicación personal para llevarla a cabo. ¿Qué os hace seguir apostando por esta fórmula?.

Esta revista era algo muy querido para sus creadores y para nosotros. Como compradores de revistas en los años 80, el poder seguir publicando una de ellas a día de hoy es algo que nos hace muy felices. Eso de ver como avanza la numeración, como se agotan algunos números, la página con todas las portadas, todos esos pequeños detalles…es algo que nos retrotrae a los años de Creepy, Cimoc y demás.

Es verdad que económicamente no compensa a nadie, pero editores, autores y lectores estamos muy contentos cada vez que un nuevo número ve la luz.

También trabajáis con autores extranjeros, siendo Bastien Vivés el más emblemático. ¿Cómo nace la relación con el autor?.

En un Expocómic de hace muchos años, la editora de Casterman nos enseñaba los libros de los que vendía los derechos para su publicación en castellano. Cuando vi El gusto del cloro me di cuenta que estaba ante algo nuevo y rompedor, no podía dejar de pasearme, de nadar por sus páginas y no podía dejarlo escapar. Más adelante, otros editores me dijeron que pasó por sus manos pero no quisieron quedárselo porque pensaban que no iba a vender nada. Es cierto que a priori parecía una obra difícil para el público, pero hoy, con tres ediciones de este título, está claro que son muchos los que aprecian esta obra. Tuvimos la suerte de que Bastien haya resultado ser un autor prolífico y de haber publicado todas sus obras en castellano. Él mismo se maravillaba cuando veía en nuestro stand de Barcelona todos sus títulos juntos, obras que en Francia había publicado con 4 o 5 editoriales diferentes. Para mí, Bastien es de los pocos autores que han surgido en los últimos años en Europa y han aportado algo verdaderamente nuevo al medio.

La producción de Vives cambia en cada obra ofreciendo giros tan inesperados como la gran “Lastman”, en la que se embarca en una obra conjunta con reminiscencias del manga.

Sí, ha tratado todos los géneros, desde el de romanos al porno, y en todos ellos ha hecho algo excepcional. Lastman es una lectura divertida, apasionante, que te engancha, de esos tebeos que te recuerdan porque este medio es único. Y como ya sabéis, se ha convertido en un fenómeno multimedia.

Llama la atención dentro de vuestra producción grandes tomos que recuperan a clásicos del noveno arte como Alex Toth, Steve Ditko o Bernard Krigstein en ediciones impensables hasta la fecha.

Esta línea de la editorial es otra de las que más satisfacciones me ha dado. Publicar obras inéditas de autores como los que nombras, o también de Joe Simon, Jack Kirby, Basil Wolverton…en cuidadas ediciones, creo que supone un hito muy importante en la publicación de cómics en nuestro país,y  han sido multitud de lectores los que nos han escrito valorando su publicación.

¿Continuaréis con la edición de estos clásicos?

Sí, sin duda. Esperamos en un futuro cercano anunciar nuevos títulos. Hay que tener en cuenta que este tipo de libros son muy caros de producir, y en estos tiempos de integrales que saturan las estanterías conviene ser cautos.

Además de los cómics realizáis numerosos libros sobre míticas series, autores y personajes de la cultura popular como Jim Henson, Caballeros del Zodiaco o incluso los Chiripitoflaúticos. ¿Cómo nacen los libros?

Todo empezó con Abuelito, dime tú, de Guillem Medina. Guillem vino con este proyecto y nos hizo iniciar una nueva línea en la editorial, línea que no sabíamos donde llegaría, pero que tras lo bien que funcionó este libro, nos hizo seguir con un segundo, un tercero…y así hasta los más de 50 títulos a día de hoy.

Los libros son obras muy cuidadas gráficamente en la que os acercáis a un público muy diverso y sin ningún tipo de cortapisa, mezclando temas tan diversos como la animación de Hanna-Barbera hasta la vida y obra de Pajares y Esteso.

Se puede decir que comenzamos tirando por la nostalgia, con series de dibujos animados, muñecos, cromos…pero las temáticas se fueron ampliando cada vez más, y actualmente el cine tiene un peso muy importante en esta colección, cine de todo tipo.

Da la sensación que os dirigís a un público de una cierta edad que sienten nostalgia de una cierta época.

Las obras más nostálgicas curiosamente gustan más a gente que ronda la treintena, personas que no vivieron en directo esos momentos, pero que si los disfrutaron y los incorporaron a sus vidas muchos años después.

El resto de títulos va dirigido a todo tipo de público y edades.

En vuestra línea de libros. ¿Surge de vosotros la necesidad de realizar el libro o es el autor el que os ofrece la obra?

Hay de todo, propuestas de autores a la editorial, y propuestas mías a autores. Cada vez tenemos más y más propuestas en los dos sentidos. Diábolo se ha convertido en un referente en este tipo de libros, por contenido, calidad y originalidad.

Sensación de vivir, las películas de chinos de los años 70, las Nancys, John Landis… ¿Qué os falta por contar?

La lista de nuevos libros es interminable…¡y apasionante! Lo más inmediato, un libro sobre James Cameron, otro de historia del cine de animación japonés o el libro del Un, dos, tres.

¿Qué recomiendas a los autores que quieran publicar con vosotros por primera vez?. ¿Cuál es el mejor modo de presentar su trabajo?

Como tenemos en nuestra web, preferimos que nos envíen por correo electrónico una sinopsis del proyecto y unas cuantas páginas más o menos terminadas. Siempre es conveniente ver lo que publica la editorial y si su trabaja encaja ahí.

En estos 10 años el mercado editorial ha sufrido una de sus mayores crisis, reflejo de la vivida por el resto de la sociedad. ¿Cómo habéis vivido esta realidad?.

Hemos ido haciendo muchas cosas en estos diez años. Hemos publicado en otros idiomas y en muchos países. Hemos pasado de publicar solo cómics a publicar libros. Hemos evolucionado a pesar de la crisis. Creo que una editorial es algo en continua transformación, que debe asumir nuevos retos. Sigo queriendo los tebeos, pero también me gustan los libros de cine que publico, los libros de ilustración, los de muñecos, hasta hemos publicado uno de teatro.

¿Cuáles son vuestros objetivos/proyectos para los próximos años?

Los más inmediatos son nuestra nueva línea infantil, de la que ya hemos publicado dos títulos: ¿De dónde vengo? y ¡Qué perro más raro! Y una línea de novela de género de aventuras, que pronto verá la luz.

Links de interés:

http://www.diaboloediciones.com