Daniel Fernández propone una movilidad basada en transporte público y sitúa la vivienda como «el principal problema de Santander»

Daniel Fernández propone una movilidad basada en transporte público y sitúa la vivienda como «el principal problema de Santander»

SANTANDER 2026 | CINCO MIRADAS PARA UNA CIUDAD | Daniel Fernández (PSOE)

El portavoz socialista considera que los aparcamientos disuasorios solo funcionarán si cuentan con lanzaderas frecuentes y rápidas hacia el centro. En vivienda apuesta por regular los pisos turísticos, movilizar inmuebles vacíos y crear un parque público permanente de alquiler asequible que facilite la emancipación de los jóvenes.

Por Antonio Mora

Movilidad y vivienda aparecen una y otra vez en la conversación con Daniel Fernández cuando se le pregunta por los problemas que condicionan el presente y, especialmente, el futuro de Santander.

Son dos cuestiones aparentemente diferentes que el portavoz del Grupo Municipal Socialista termina relacionando con un mismo fenómeno: las dificultades que encuentra una parte de la población —especialmente los jóvenes— para desarrollar su vida en la ciudad.

Fernández defiende reducir progresivamente la dependencia del vehículo privado, pero advierte de que hacerlo exige ofrecer primero alternativas eficaces. Y en vivienda plantea una intervención municipal mucho más intensa, especialmente sobre el alquiler, las viviendas de uso turístico y la creación de un parque público que permanezca en manos de la Administración.


Aparcamientos disuasorios: «Ojalá los haya, pero tienen que venir acompañados de transporte público»

Los aparcamientos disuasorios constituyen uno de los proyectos que el Ayuntamiento considera fundamentales para el futuro de la movilidad de Santander.

Durante la primera entrevista de esta serie, Gema Igual precisó que lo que estará finalizado antes de concluir la legislatura serán los proyectos, no necesariamente la construcción de los aparcamientos.

Daniel Fernández comienza precisamente haciendo esa misma precisión.

Pregunta.- La alcaldesa defiende los aparcamientos disuasorios como una de las piezas del futuro modelo de movilidad y ha señalado que los proyectos estarán finalizados antes de terminar la legislatura. ¿Es este el camino que necesita Santander? ¿Qué modelo de movilidad propone el Partido Socialista?

Daniel Fernández.- Primero, un inciso: los aparcamientos disuasorios no sé si estarán terminados dentro de nueve meses. Lo que dijo fue que estaría terminado el proyecto.

Aclarado ese punto, Fernández asegura que desea que esos aparcamientos se conviertan finalmente en realidad, pero recuerda que se trata de una actuación comprometida desde hace años y critica los retrasos acumulados.

«Ojalá haya aparcamientos disuasorios en Santander que permitan que esa afluencia de tráfico a la entrada de nuestra ciudad por la calle Castilla se vaya reduciendo.»

Sin embargo, para el portavoz socialista construir aparcamientos en los accesos no resolverá por sí solo el problema.

La clave estará en lo que ocurra después.


El transporte público tiene que competir con el coche

Fernández plantea un principio sencillo: para conseguir que un ciudadano deje voluntariamente su automóvil en la entrada de Santander hay que ofrecerle una alternativa más cómoda y rápida.

Por eso considera imprescindible que los futuros aparcamientos disuasorios estén conectados mediante lanzaderas de transporte público con frecuencias elevadas.

«Esos aparcamientos disuasorios tienen que tener inevitablemente, si quieres que funcionen, unas lanzaderas con frecuencias rápidas.»

El objetivo, explica, debe ser conseguir que quien llega a Santander perciba que desplazarse en transporte público desde el aparcamiento hasta su destino resulta más eficaz que continuar circulando con su vehículo.

«Cuando entre en competencia el transporte público con el transporte privado será cuando hagamos una ciudad con una movilidad sostenible y más adaptada a los tiempos en los que vivimos.»

Su modelo de movilidad incluye también soluciones para los residentes.

Fernández menciona propuestas socialistas de aparcamientos en altura, entre ellas actuaciones planteadas para la calle Castilla y la zona de la Cuesta de la Atalaya, y reclama mejores conexiones entre los barrios y el centro.

El diagnóstico que realiza es especialmente crítico durante el verano, cuando la llegada de visitantes incrementa notablemente el tráfico y encontrar estacionamiento se convierte, según sus palabras, en «una odisea» incluso para muchos residentes.


DESTACADO

«Si queremos una ciudad más amable con el peatón y utilizar menos el vehículo privado, tendremos que apostar por una movilidad sostenible.»


La vivienda, «el principal problema que tiene Santander»

Si en movilidad Fernández reclama alternativas al automóvil, cuando se aborda la vivienda su diagnóstico es todavía más contundente.

La sitúa como el principal problema de Santander en estos momentos.

Y vuelve a relacionarla directamente con los jóvenes.

Para el portavoz socialista, no es posible hablar de retención de talento o de fijación de población si una persona que comienza su vida laboral no puede asumir el precio de una vivienda.

Pregunta.- La alcaldesa habla de un Santander capaz de ofrecer oportunidades a los jóvenes. Sin embargo, vivienda, salarios y empleo hacen que muchos tengan dificultades para desarrollar aquí su proyecto de vida. ¿Qué debería hacer el Ayuntamiento para conseguir que los jóvenes puedan quedarse?

Daniel Fernández.- Fundamentalmente dos cosas. La primera es generar empleo de calidad, un empleo que permita tener salarios altos.

Y explica inmediatamente por qué vincula salarios y vivienda.

Fernández sostiene que resulta extraordinariamente difícil encontrar actualmente en Santander una vivienda destinada a alquiler permanente por debajo de los 800 euros mensuales.

«Si alguien no puede alquilar una vivienda por menos de 800 euros, no puede hacer su vida en Santander porque evidentemente se le come el salario.»

La consecuencia, según su diagnóstico, es que muchos jóvenes terminan buscando vivienda en municipios del entorno de la capital.

Por eso considera que el problema no puede resolverse mediante una única medida.


Regular las viviendas turísticas y movilizar los pisos vacíos

Una de las primeras actuaciones que plantea es intervenir sobre las viviendas de uso turístico.

Fernández considera que su expansión está contribuyendo a reducir la oferta residencial permanente y, como consecuencia, a elevar los precios del alquiler.

«Tenemos que poner coto y regulación a las viviendas de uso turístico, que están en gran medida haciendo subir el precio de los alquileres.»

A ello añade otra cuestión: las viviendas vacías o utilizadas únicamente como segunda residencia.

El portavoz socialista defiende buscar mecanismos que proporcionen garantías a sus propietarios y favorezcan su incorporación al mercado del alquiler permanente.

Y añade un tercer ámbito: la regeneración urbana.

Cita específicamente el Cabildo, junto al Ayuntamiento, como ejemplo de una zona donde considera necesaria una intervención pública capaz de recuperar espacios degradados y generar nuevas oportunidades residenciales.


Vivienda pública que continúe siendo pública

Pero probablemente la diferencia más relevante del modelo que propone Daniel Fernández aparece cuando habla de la vivienda protegida.

Su planteamiento es que el dinero público destinado a construir vivienda debe servir para crear un patrimonio residencial permanente de la Administración.

Es decir: construir para alquilar, no para transmitir posteriormente la propiedad.

«Debemos olvidarnos de hacer una inversión pública para construir una vivienda y que inmediatamente después de construirla se entreguen las llaves a alguien para que pase a su patrimonio.»

Fernández defiende que esas viviendas permanezcan dentro del patrimonio público y sean destinadas de manera continuada a alquiler asequible.

«Las viviendas públicas deben formar siempre parte del patrimonio público y seguir destinadas a alquiler asequible.»

Según su planteamiento, disponer de un parque municipal suficientemente amplio permitiría ofrecer una alternativa a quienes no pueden acceder al mercado libre y contribuiría, al mismo tiempo, a moderar los precios.

Durante la entrevista cita modelos desarrollados en otros lugares y defiende también mecanismos de referencia o regulación de precios en determinadas zonas.


Vivienda, movilidad y empleo: tres problemas conectados

La conversación termina mostrando que, para Fernández, vivienda y movilidad no pueden analizarse de manera aislada.

Si los jóvenes no encuentran una vivienda que puedan pagar en Santander, se desplazan a municipios del entorno.

Si viven fuera pero trabajan o estudian en la capital, aumenta la necesidad diaria de desplazamientos.

Y si el transporte público no constituye una alternativa suficientemente rápida y frecuente, aumenta también la utilización del vehículo privado.

Por eso su diagnóstico termina relacionando tres cuestiones:

vivienda asequible, empleo de calidad y movilidad sostenible.

Serán precisamente las tres actuaciones que, al final de la entrevista, elegirá cuando se le pregunte qué prioridades debería tener Santander.

«La primera, la vivienda. En segundo lugar, la movilidad. Y la tercera, generar empleo de calidad para que la gente no se tenga que ir de Santander.»


LAS CLAVES

  • Daniel Fernández considera la vivienda el principal problema actual de Santander.
  • Apoya la creación de aparcamientos disuasorios, pero condiciona su eficacia a la existencia de lanzaderas rápidas y frecuentes de transporte público.
  • Defiende mejorar las conexiones entre los barrios y el centro para reducir la dependencia del vehículo privado.
  • Propone regular las viviendas de uso turístico y favorecer que las viviendas vacías se incorporen al alquiler permanente.
  • Plantea que la vivienda construida con inversión pública permanezca en el patrimonio público.
  • Ese parque residencial debería destinarse fundamentalmente al alquiler asequible.
  • Vincula vivienda, movilidad y empleo como tres factores esenciales para conseguir que los jóvenes puedan desarrollar su proyecto de vida en Santander.

SANTANDER 2026 | Cinco miradas para una ciudad

Primera mirada: Gema Igual, alcaldesa de Santander.

Segunda mirada: Daniel Fernández, portavoz del Grupo Municipal Socialista.

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