Yesterday es la nueva película, una comedia, del director escoces Danny Boyle, ganador del Oscar 2008 a la Mejor Película y al Mejor Director por Slumdog Millonaire (Quiere Ser Millonario?), autor también de Trainspotting (1996), película que lo dió a conocer(para mi una jodida obra maestra), y Steve Jobs (2015), entre otras.

El cine de Boyle se distingue por su velocidad. Su cine arranca y no para. El resultado de ello son películas generalmente entretenidas, con alto poder de síntesis, que generalmente contienen una interesante visión de lo social, aunque a veces, no alcanzan la profundidad deseada.

Es una película de estas que se llevan ahora tanto sobre músicos, que si la de Queen, Elthon John, Lady Gaga… en su día hasta los Hombres G tuvieron dos. Y los Beatles unas cuantas. Pero, sin ser un biopic, sin utilizar a los auténticos, sin ser un documental, le dan tres vueltas de tuerca al asunto y nos consiguen resucitar a Los Beatles, tan olvidados y eclipsados por nuevas fórmulas. La cinta así no cansa, tiene humor inglés muy irónico y no pretende ser tampoco la historia de alguien. Quizás un anuncio de Ed Sheeran. Pero vamos, también de los Beatles.

Mi favorita de esta corriente tan de moda de películas tributo a grupos legendarios. En base a un concepto original fantástico (que, al menos personalmente, se me había pasado por la cabeza durante toda mi vida), Danny Boyle y los guionistas llevan a las mil maravillas esta comedia-romántica repleta de música. Es tierna, es graciosa, es sorprendente y es muy satisfactoria, y aunque en el fondo no se trata de la película más novedosa del mundo, sí que se les ha dado la vuelta a unas cuantas tuercas para insuflarle una corriente de aire fresco a una clásica rom-com.

A diferencia de Rocketman o Bohemian Rapsody, consigue un tono muy uniforme; está mejor montada, dirigida y pensada. Logra llevarme a donde quiere y no me tiene dependiendo y cuestionando continuamente la fidelidad de la historia original. A nivel estético también cumple muy bien. Llevada casi con estilo indie, pasamos por ver ciudades de todo el mundo de la mano de unos personajes de los que te encariñas, evolucionan y aprenden.

Es cierto que la película se deja en el tintero, inexplicablemente, eventos que te anuncian y luego nunca llegan, (¿¡Qué pasa con Oasis?! ¿¡Para qué se nos previene con letreros gigantes de una escena final con Wonderwall si luego no se va a incluir?!) y también es cierto que se incluyen algunas situaciones, escenas y personajes muy cliché, como la malévola e interesada manager de Ed Sheeran, pero no interfieren demasiado en la experiencia; acabé muy contento.

Con respecto al detonante de la historia, pues sí, es un evento sacado de la manga, mágico e inexplorado, sin ninguna respuesta, pero y qué. El cine sirve para soñar. Como decía antes, a quién no se le ha pasado por la cabeza cómo sería el mundo sin “X” cosa famosa. Todos nos hemos puesto en esa situación en la que somos los únicos que podemos recordar ese algo importantísimo, llámese película, canción, grupo… y Yesterday explora lo que supone ese don, responsabilidad y problema.

Si la tuviese que categorizar, a nivel formal, Yesterday se acerca más a películas como Begin Again que como Rocketman. Películas encantadoras, para irse feliz a casa, donde la música sirve como guía, más que como principal atractivo. A mí logró encandilarme.

Patxi Álvarez