En el archipiélago de las Baleares existe una isla pequeña, bastante más humilde y menos conocida que sus hermanas Mallorca e Ibiza, y sin embargo bellísima, con extensas playas de varios kilómetros de longitud con dunas arenosas, calas rocosas de ensueño de aguas color turquesa, con la costa cubierta de pinares, y su capital, Mahón, sobre un acantilado dominando el que es el puerto natural más grande del Mediterráneo y el segundo mayor del mundo.

Todo esto está ahí al lado, apenas a unas horas en avión o en barco, ofreciéndoles la posibilidad de que disfruten de una isla llena de posibilidades. Su agenda cultural les permitirá elegir los mejores eventos y espectáculos, porque hay mucho que hacer y ver en tierra y no solo en el mar. Porque Menorca tiene mucho que vivir y mucho por disfrutar. Siempre en el remanso de tranquilidad que la vida de una isla les ofrece, sin prisas, sin agobios ni velocidad, con la paz que da saberse poseedor del tiempo.

Y sin caer en el tópico de que una isla es para el verano, porque es lugar de playas, fiestas y deportes náuticos; que también, por supuesto. Pero esta isla cuenta con una historia densa y antigua, que le confieren un aire de aventurera como pocas tienen.

Piratas, conquistas, contrabandistas, y un sin fin de aventureros que encontraron en  Minorica un refugio y una residencia para sus correrías y sus vidas.

Existe una Menorca diferente para cada tipo de visitante y para que cada uno encuentre aquello que busca. Una isla hippie, otra hípster, otra aventurera, otra marinera, otra pacífica y tranquila.

Cada uno encontrará en la isla su tipo de vida, aquella que sueñan y sentirán que ese es el lugar donde quieren. Incluso si ustedes son de los clásicos a la hora de hacer turismo, pueden visitar sus monumentos, disfrutar de su gastronomía, y de forma más relajada e informal recorrer sus mercadillos artesanos que en verano sobre todo proliferan y se enriquecen más si cabe  con sus mercancías y variedades.

Menorca es una isla para visitarla y vivirla durante unos días. Recorrerla como uno de sus vecinos, conocerla y hacer vida en ella. Hay mucho donde hospedarse como en cualquier destino turístico que ya despunta, y encontrarán consejos sobre donde alojarse.

Pero la mejor opción cuando se viaja en grupo o familia, y para pasar unos días sin horarios y con la libertad de un vecino en su propia casa, lo mejor es alquilar un apartamento de los muchos que encontrarán en toda la isla. Visiten apartamentos Menorca y elijan el que mejor se adapte a su viaje y en la zona más adecuada para ustedes. Descubran una isla desconocida para la mayoría y que les encantará.