Un cambio de epoca…

Un cambio de epoca…

2025: Una reflexión necesaria (II y fin)

En tecnología, 2025 consolida la IA generativa como infraestructura básica del capitalismo digital, ya integrada en el trabajo del conocimiento, administración pública y seguridad. El debate se desplaza desde el “asombro” por las capacidades técnicas hacia tres frentes: regulación, poder corporativo y desigualdades laborales, con especial preocupación por sesgos algorítmicos y por la concentración de datos y capacidades de cómputo en manos de unas pocas empresas y potencias.​

La “carrera por la IA” se entrelaza con la geopolítica: Estados Unidos y China compiten por liderazgo en chips, modelos fundacionales y normas globales, mientras Europa trata de posicionarse a través de regulación y estrategias de soberanía tecnológica. En el mercado de trabajo, los informes de 2025 destacan un reajuste profundo: empleos de cuello blanco sometidos a automatización cognitiva, necesidad de recapacitación masiva y ampliación de la brecha entre trabajadores capaces de aprovechar la IA y aquellos desplazados por ella.​

La Inteligencia Artificial dejó de ser ciencia ficción para instalarse en nuestros teléfonos y oficinas municipales. La digitalización ha facilitado trámites que antes eran un calvario burocrático. Además, nuestras escuelas y universidades locales han empezado a integrar estas herramientas con sensatez, preparando a las nuevas generaciones para una realidad inevitable.

Pero, la brecha digital se ha hecho más dolorosa. Mientras hablamos de IA, todavía tenemos mayores en nuestro barrio que sufren para sacar dinero de un cajero o pedir una cita médica por una app. El 2025 nos deja el deber moral de no dejar que la tecnología deshumanice el trato vecinal. En 2025 hemos sentido la sensación constante de vivir en un futuro que llega antes de que podamos comprenderlo. La inteligencia artificial, la robótica y las tecnologías limpias han avanzado con la prisa de lo inevitable, con su capacidad para multiplicar la productividad, para expandir el conocimiento.

Y, como tantas veces, la regulación corre detrás de la innovación con el paso cansado de quien siempre llega tarde.

Crisis climática y mundo en emergencia permanente

En paralelo, la crisis climática deja de ser una “amenaza futura” para consolidarse como un régimen permanente de crisis, con eventos extremos —sequías, inundaciones, olas de calor— que afectan directamente a sistemas alimentarios y medios de vida. Las agencias humanitarias reflejan que cientos de millones de personas necesitaron asistencia urgente en 2025, en un contexto donde conflicto armado, colapso climático y desigualdad económica que se refuerzan mutuamente.​

A pesar de los avances en transición energética y compromisos en cumbres como el G7 y la COP[1], la distancia entre objetivos climáticos y políticas efectivas sigue siendo grande, mientras las grandes petroleras mantienen beneficios récord. Esta disonancia alimenta un malestar político difuso y un repliegue identitario, pero también abre espacios para nuevas coaliciones sociales y experimentos de gobernanza local que intentan articular justicia climática, seguridad alimentaria y modelos de desarrollo menos extractivistas.​

El cambio climático dejó de ser una amenaza futura para convertirse en un motor inmediato de crisis humanitarias y desplazamiento. 2025 confirmó que los fenómenos meteorológicos extremos[2] son la nueva normalidad, con consecuencias directas en la seguridad alimentaria, la salud y la estabilidad política.

El 2025 estuvo marcado por olas de calor sin precedentes en el sur de Asia, megasequías en la cuenca del Mediterráneo e inundaciones catastróficas en el sureste asiático y América Latina, fenómenos consistentes con las proyecciones del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) en su Sexto Informe de Evaluación (2022-2023)[3].

La Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (IFRC) y el ACNUR reportaron un aumento sostenido en el número de desplazados por desastres climáticos, superando ya los desplazamientos por conflictos violentos en muchas regiones. La inseguridad alimentaria se agravó por la combinación de sequías, conflictos y disrupciones en el comercio de fertilizantes.

A pesar de los avances en energías renovables, el informe de UNEP Emissions Gap Report 2025[4] confirmó que las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC) siguen siendo insuficientes para limitar el calentamiento a 1.5°C, lo que alimenta un ciclo de impactos cada vez más severos.

El 2025 no será recordado por un solo evento catastrófico o un gran acuerdo de paz, sino por la sinergia disruptiva de sus cuatro ejes. La competencia geopolítica modela el desarrollo y regulación de la IA; esta, a su vez, redefine la productividad económica y la guerra; la fragmentación económica dificulta la respuesta coordinada al cambio climático; y las crisis climáticas exacerban tensiones sociales y migratorias que alimentan la inestabilidad geopolítica. Esta convergencia crítica es el sello del cambio de época.

El mundo que emerge post-2025 es más volátil, complejo y multipolar. Exige, como señala el politólogo Ivan Krastev, “una nueva gramática para entender el poder”. La resiliencia, la adaptación y la capacidad de navegar en un sistema de múltiples órdenes superpuestos y, en ocasiones, contradictorios, serán las habilidades definitorias para estados, empresas y ciudadanos en los años venideros. La inflexión de 2025 es, en esencia, una llamada a abandonar los modelos lineales del pasado y a pensar en términos de sistemas interconectados en constante y acelerada transformación.

JACA, Santander, diciembre 2025

Referencias:  

[1] La COP es la Conferencia de las Partes, el órgano supremo de las convenciones de la ONU que reúnen a los países miembros para debatir y tomar decisiones sobre temas ambientales.

[2] La Organización Meteorológica Mundial (OMM), en un boletín sobre el estado del clima mundial, prevé que este año se convierta en el segundo o el tercero más cálido jamás registrado, según datos actualizados publicados.

[3] https://www.unep.org/es/resources/informe/sexto-informe-de-evaluacion-del-ipcc-cambio-climatico-2022

[4] https://www.unep.org/resources/emissions-gap-report-2025