Revilla pide orientación para captar fondos de Europa y lamenta el rechazo de Pedro Sánchez a las peticiones cántabras en la Conferencia de Presidentes

El presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, ha anunciado hoy, al término de la reunión de la Conferencia de Presidentes, que el Gobierno regional reclamará en los tribunales de justicia el impago de la liquidación del IVA de 2017 que el Estado se niega a devolver a las comunidades autónomas, 45 millones de euros en el caso de Cantabria, tal y como le ha confirmado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

«Me ha dicho que sí, que eso no lo van a pagar. Nosotros lo vamos a llevar a los tribunales, creo que vamos a presentar la demanda dentro de poco y esperamos obtener la misma sentencia que tuvimos con el tema de Valdecilla, aunque si en el tema de Valdecilla el precedente es que nos lo han recurrido, aquí supongo que harán lo mismo», ha afirmado Revilla en referencia a otra de las peticiones de la región, el pago de la anualidad del año 2016 de las obras del Hospital Universitario, contienda sobre la que ya hay un pronunciamiento judicial favorable a los intereses cántabros que, sin embargo, el Gobierno de España ha decidido recurrir, lo que el presidente interpreta como una «hostilidad» hacia Cantabria.

«Es un truco de mal pagador. Sabiendo que lo vas a perder, cuanto más tarde pagues, mejor. Es ofensivo para Cantabria», ha apostillado Revilla, que no ha ocultado su sorpresa por el «silencio» del resto de territorios en relación al impago del IVA.

Tampoco ha fructificado la reivindicación de liberar los 450 millones de euros de superávit que los ayuntamientos cántabros tienen bloqueados en cuentas corrientes y que el Estado no permite destinar, por ejemplo, a reactivar la economía. ¿Por qué? Según la repuesta de Pedro Sánchez a Miguel Ángel Revilla, porque supondría aumentar el déficit, aunque, para el presidente cántabro, aquí «el truco está en que el déficit del Estado español es el déficit de todos».

Más allá del «despliegue extraordinario de medios y personas», el jefe del Ejecutivo cántabro ha lamentado la falta de contenido de una reunión en la que Pedro Sánchez se ha presentado ante los dirigentes autonómicos «sobrado» y «exultante» por la evolución de la pandemia y por los 140.000 millones de euros que España ha obtenido de Europa.

Con respecto al reparto de esos fondos, Revilla ha explicado que la parte correspondiente al endeudamiento, prácticamente la mitad, la asumirá el Estado –«en principio para las comunidades no habrá nada», ha asegurado-, mientras que la otra mitad, la destinada a subvenciones, se distribuirá en virtud de los proyectos que presenten las autonomías en torno a dos grandes ejes: transición digital y transición ecológica.

Por un lado, el presidente cántabro se ha mostrado satisfecho de que el reparto de esas subvenciones no se realice en función del número de habitantes que tenga cada territorio, como ha ocurrido con los 16.000 millones de euros del Fondo COVID del Estado, donde Cantabria ha salido «muy mal parada». Revilla ha desvelado que este asunto le ha llevado a una «fuerte discusión» con el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, partidario de este criterio que, a su juicio, es «absolutamente injusto».

Por otro lado, Miguel Ángel Revilla ha solicitado al Gobierno de España orientación acerca del tipo de proyectos que van a ser susceptibles de obtener financiación, proyectos que en un primer término tiene que autorizar Madrid y, posteriormente, Bruselas. A falta de abordar este tema en el seno del Consejo de Gobierno, el presidente aventura que podrían tener encaje actuaciones como el Plan de Transición Energética de Solvay para sustituir el carbón por otras fuentes de energía más limpias, la ampliación de la central hidroeléctrica de Aguayo que pretende llevar a cabo Repsol o proyectos de energías renovables, entre otros. Incluso ha llegado a preguntar en la reunión si pudieran tener cabida proyectos como los trenes de alta velocidad.

«Nos gustaría saber de antemano qué proyectos son viables y cuáles no para no gastar tiempo y recursos. Que nos digan esto sí, esto no», ha apuntado Revilla, que solo ha obtenido como respuesta la creación de una comisión mixta, formada por el Gobierno de España y las comunidades autónomas, para avanzar en esta cuestión.

En todo caso, ha señalado que se trata de una iniciativa a medio plazo que no va a ayudar a las comunidades a recuperar lo perdido este año como consecuencia del impacto del coronavirus, si bien Pedro Sánchez se ha mostrado partidario de buscar una fórmula de apoyo a corto plazo. En Cantabria, según las estimaciones de la Consejería de Economía, el desfase rondaría los 500 millones de euros.

En lo que sí han coincidido Revilla y el resto de dirigentes autonómicos con Sánchez es en que no puede haber una marcha atrás en la desescalada. «Más allá de la alarma del día a día de brotes que surgen en un sitio o en otro, jamás vamos a estar ya sujetos a las restricciones que tuvimos hace 3 meses», ha reseñado el jefe del Ejecutivo cántabro, que confía en que el buen tono y la «cordialidad extraordinaria» que ha presidido el encuentro de hoy se traslade a las Cortes Generales.

La reunión de la Conferencia de Presidentes, la primera de carácter presencial desde que comenzó la pandemia (las 14 celebradas durante el Estado de Alarma fueron telemáticas), ha tenido lugar en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla, en La Rioja, donde se han dado cita todos los presidentes autonómicos, excepto el de Cataluña; el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; los vicepresidentes Carmen Calvo, Pablo Iglesias, Nadia Calviño y Teresa Ribera; los ministros María Jesús Montero, Salvador Illa y Carolina Darias, y la presidenta del Senado, Pilar Llop.

El Rey Felipe VI ha estado presente en la apertura del encuentro y, después de saludar uno a todos los participantes, ha compartido un desayuno con ellos en el interior del templo.