Tú, que no sabes la angustia que se siente cuando la PCR es positivo.
Tú, que no sabes la angustia sufrida antes de que digan el resultado de la prueba, aunque por dos veces dé negativo.
Tú, que nunca has estado más de 15 días confinado sin poder salir de la habitación.
Tú, que no has tenido síntomas alguno.
Tú, que no has sufrido la impotencia de no poder abrazar a la persona que quieres y que vive contigo, aún oyéndola llorar.
Tú, que no te has sentido sucio porque has estado infectado.
Tú, que no has perdido el sabor ni el olor.
Tú, que no has tenido fiebre, malestar, tos, dolor de garganta y dolor en todo el cuerpo.
Tú, que no has estado ingresado ni has estado en la UCI.
Tú, que no has sufrido viendo a algún familiar infectado sin poderte acertar a ayudarle.
Tú, que no has sufrido la desesperación por no poder estar con un familiar en el día de su despedida.
Tú, que no has vivido durante más de 30 días el miedo que se respira en el hospital y que se ve en la cara de los sanitarios.
Tú, que no has sentido la tremenda incomodidad que se siente al hacerse la prueba para el PCR.
Tú, que no te has sentido culpable al no saber si has contagiado a alguien.
Tú, que no has sentido que 15 días pesan como 1 año cuando tu espacio se reduce a 3×5 metros.

Tú, eres afortunado.

Pero tú,
que haces caso omiso de las recomendaciones sanitarias,
que lo único que has aportado es el aplauso de las 20h,
que no respetas la distancia de seguridad,
que sales a correr en grupo,
que sientes que ir a un bar es lo más importante para ti,
que haces fiestas en la calle,
que te olvidas de tantas muertes y de tantas familias destrozadas,
que ya no piensas en tantos sanitarios que lucharon y luchan para mirar por ti.
que sales sin mascarilla o sin guantes.
que te la llevas por obligación y mal puesta
que no te lavas las manos,
que vas a manifestaciones por el postureo,
que escupes en la calle o que tiras al suelo las mascarillas y los guantes,
que exiges las pruebas pero no haces lo único que podrías hacer…
que pones en riesgo mi salud y la de quienes te rodean.

Tú, eres un imbécil

Y ahora dime que he dicho alguna tontería o que te sientes indignado por el escrito.
A ti, que haces todo eso, te lo repito. Eres imbécil e irresponsable.
Ojalá te denunciaran porque a la gente con tú, sólo le importa el bolsilllo.

Fernando Hernandez Gálvez