Estúpido Trump se muestra como un siniestro personaje, mas propio de una serie B de comic, que de un responsable político de una gran nación.

«Torpeza notable en comprender las cosas» es la definición del concepto estúpido

Su aspecto y formas de actuación le colocan en el bando de los chulos antihéroes que tratan de provocar que el mundo vaya a peor y las libertades ciudadanas cercenadas desde rancias posturas ultranacionalistas.

Ahora el zumbao del pelo zanahoria, que diria un gaditano, amenaza a los empresarios españoles que tenemos actividad en Cuba y a nuestros hijos menores. ¿Será mamarracho que diría mi sevillana tía Esperanza?

Pero quien se cree ese estúpido Trump que es. ¿Cuanto tiempo el pueblo norteamericano va a permitir que semejante fantoche, que diría mi madre, siga haciendo de «payaso esaborio» a lo sevillano?

Afortunadamente los EEUU no son Trump, aunque hoy por hoy el cínico y malencarado, que diría gitano, empresario de pelo zanahoria impone su ley. Ha vuelto el salvaje oeste y muchos norteamericanos se sienten bien en este escenario.

Afortunadamente la Unión Europea establece que “no reconoce la aplicación extraterritorial de la legislación adoptada por terceros países y “considera que sus efectos son contrarios al Derecho internacional”.

“El Departamento de Estado ya ha empezado a notificar a los directivos de algunas de estas empresas que se les negará las visas a ellos y a sus hijos menores, por lo que no podrán entrar en Estados Unidos”, informó el diario El País por decisión del personaje

Imagino que tras un sueño, ha decidido que el gobierno estadounidense anuncie que los empresarios españoles, que vivan o tengan negocios en Cuba, podrían perder su visado de entrada en EEUU, o se les podría negar el mismo si la solicitaran.

No quiero terminar con la frase que mi madre le dedicaría a este «capórforo» y prefiero dejarlo así.

Personalmente puede meterse sus visados en el lugar que mas le apetezca y le dé placer.

La trayectoria del personaje le define

NOTA: Todos y cada uno de los adjetivos calificativos aplicados no deben considerarse insultos. Tan solo definen su forma habitual de actuar y la trayectoria del siniestro personaje. Un ser humano, al cometer estupideces contra la humanidad se convierte en estúpido según el diccionario.

Antonio Mora Ayora