Tender puentes frente a levantar muros: el mensaje que Buruaga quiso dejar en el Día de Cantabria

Tender puentes frente a levantar muros: el mensaje que Buruaga quiso dejar en el Día de Cantabria

La presidenta reivindica el respeto, la convivencia y la colaboración como los valores que han permitido avanzar a la comunidad y reclama recuperar el espíritu del acuerdo

CABEZÓN DE LA SAL. Más allá del homenaje al pregonero Julio Gómez y del reconocimiento a la emigración cántabra, el discurso pronunciado por la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, en el acto previo al Día de Cantabria dejó un mensaje que trasciende la propia celebración.

Fue una llamada a recuperar el entendimiento, la convivencia y el respeto como pilares de la vida pública.

En una intervención cargada de referencias históricas y sentimentales, la presidenta defendió que Cantabria ha sabido crecer precisamente porque siempre ha puesto por delante aquello que une a sus ciudadanos frente a lo que los separa.

Una identidad abierta, nunca excluyente

Buruaga reivindicó una idea que apareció repetidamente a lo largo de su intervención: sentirse profundamente cántabro y profundamente español no constituye ninguna contradicción.

Al contrario.

Recordó que la comunidad autónoma ha contribuido históricamente al desarrollo del conjunto del país y defendió una identidad regional construida desde el orgullo por las propias raíces, pero alejada de cualquier planteamiento excluyente.

Según afirmó, Cantabria ha destacado siempre por su capacidad para sumar esfuerzos, convivir desde el respeto y trabajar desde el acuerdo.

La Constitución como espacio común

La presidenta aprovechó también el acto para reivindicar los valores recogidos en la Constitución Española.

Citó expresamente la libertad, la igualdad, la solidaridad, la concordia entre españoles y el reconocimiento de la diversidad territorial como principios que pertenecen a todos y que, en su opinión, deben preservarse especialmente en un momento marcado por la crispación política.

Para Buruaga, esos valores no forman parte del patrimonio de ningún partido político, sino que constituyen la base de la convivencia democrática de todos los ciudadanos.

«Es más fácil levantar muros que tender puentes»

Quizá la frase que mejor resumió el contenido político del discurso fue aquella en la que advirtió de que los tiempos actuales parecen favorecer más la confrontación que el entendimiento.

Frente a esa realidad, la presidenta apeló a la necesidad de recuperar el diálogo y la colaboración institucional.

No presentó esa reflexión como una cuestión abstracta.

La vinculó directamente con la trayectoria de Julio Gómez, a quien definió como una persona que ha dedicado buena parte de su vida a tender puentes entre Cantabria y México, entre quienes emigraron y quienes permanecieron en la región, entre distintas generaciones e incluso entre formas diferentes de pensar.

El ejemplo del pregonero

En ese contexto, el reconocimiento a Julio Gómez adquirió un significado que fue más allá de su trayectoria personal.

La presidenta sostuvo que representa a quienes entienden la identidad regional como un proyecto compartido y abierto, construido desde el servicio a los demás, la memoria y el compromiso con la tierra de origen.

Por eso afirmó que en su voz no hablaba únicamente un vecino del valle de Lamasón.

Hablaban también la emigración, el retorno, la memoria colectiva y varias generaciones de cántabros que encontraron en otros países nuevas oportunidades sin romper nunca el vínculo con Cantabria.

Un mensaje que mira al futuro

La intervención concluyó con una invitación a disfrutar de las fiestas del Día de Cantabria haciendo pueblo y haciendo comunidad.

Pero, por encima del tono festivo, dejó una reflexión que conecta con el momento actual.

Que las sociedades avanzan con mayor solidez cuando son capaces de construir puentes de entendimiento, fortalecer los espacios comunes y convertir la diversidad en un motivo de encuentro en lugar de enfrentamiento.

Un mensaje que la presidenta quiso situar en el centro de la celebración de una jornada dedicada, precisamente, a la identidad compartida de todos los cántabros.


Las claves

  • María José Sáenz de Buruaga convirtió el acto previo al Día de Cantabria en una defensa del diálogo y la convivencia.
  • Reivindicó una identidad cántabra compatible con el orgullo de pertenecer a España.
  • Defendió los valores constitucionales de libertad, igualdad, solidaridad y concordia.
  • Alertó sobre la necesidad de tender puentes frente a la polarización y la división.
  • Presentó a Julio Gómez como ejemplo de una vida dedicada a unir personas, generaciones y territorios.

Contexto

El Día de Cantabria conmemora el origen histórico del autogobierno regional y constituye una de las principales celebraciones institucionales de la comunidad autónoma. En este marco, el discurso de la presidenta María José Sáenz de Buruaga trascendió el homenaje al pregonero para incorporar una reflexión sobre el clima político y social actual. Frente a la creciente polarización, defendió una forma de entender la identidad regional basada en la convivencia, la cooperación y el respeto mutuo, utilizando la trayectoria de Julio Gómez como ejemplo de una vida dedicada a fortalecer los vínculos entre Cantabria y México y entre quienes un día emigraron y la tierra que nunca dejaron de sentir como propia.