Una verdadera locura del consumismo nos invade a España en los últimos años… Importada e impuesta por los intereses mercantiles de quienes ven en el mercado la única herramienta válida para lograr sus objetivos. Hemos aceptado y asimilado esta bochornosa conducta consumista, fuera de TODA lógica racional y ajenas a nuestras tradiciones y costumbre. El VIERNES NEGRO[1], que en todos los escaparates y letreros comerciales publicitan en inglés, para darle mayor efecto de atracción: BLACK FRIDAY…y que la inmensa mayoría de los consumidores pronuncia como creen que sería, lejos de los que debe ser y lo peor: desajustado, anacrónico y desmesurado, pero así nos han impuesto este ritual consumista.

En Norteamérica, que yo recuerde, en los años 60 no existía esta fiebre del Black Friday, incluso, en fechas mas recientes, por los años 70 u 80, en mis viajes y estancias no sentí esa desmesura que de manera creciente se ha impuesto año tras año en nuestras ciudades, pequeñas, medianas y obviamente las grandes urbes españolas.

Pero ¿Cuál es el origen de los Black Friday? ¿Dónde están las raíces de este actual fenómeno comercial? Existen varias referencias y muchos bulos… Intentaremos descifrarlos…

Carme Mayans del National Geographic en su Artículo del 28.11.19, “El origen histórico del Black Friday”, nos dice:

Cómo surgió la idea[1]

Existen diversas teorías sobre el origen del Black Friday en Estados Unidos. Una de las primeras que se difundió, y que hoy está totalmente descartada, es que tiene un origen esclavista, ya que el día después de Acción de Gracias, los traficantes de esclavos negros bajaban sus precios de cara a la temporada de invierno.

Otra hipótesis más plausible, es que esta expresión se originase el viernes 24 de septiembre de 1869, cuando dos agentes de bolsa de Wall Street (Jay Gould y Jim Fisk) intentaron acaparar todo el mercado del oro en sus manos en connivencia con un famoso político de Nueva York, Boss Tweed, aunque fracasaron en el intento. Los tres intentaron sobornar a varios personajes importantes, incluidos algunos jueces. Pero el plan falló, ya que el precio del oro se desplomó en cuestión de minutos y muchos inversores se arruinaron, con lo que la jornada pasaría a ser conocida como “Viernes Negro”.

Filadelfia se colapsó un viernes después de Acción de Gracias ante la avalancha de personas que llegaron para hacer sus compras de Navidad y asistir al día siguiente a un partido de fútbol. La policía bautizó ese día como el «Viernes Negro».

La expresión Black Friday se usó casi un siglo más tarde, una jornada después de Acción de Gracias, a mediados de la década de 1950. Según recoge el diario Telegraph, el sábado después de la festividad iba a tener lugar un partido de fútbol americano entre el ejército y la marina. La ciudad de Filadelfia se colapsó el viernes ante la avalancha de personas que llegaron para hacer sus compras de Navidad y asistir al día siguiente al encuentro. Ante el caos, ningún policía pudo tomarse el día libre en la víspera del partido y los agentes tuvieron que trabajar largas jornadas de doce horas para controlar a las multitudes que abarrotaban la ciudad, por lo que bautizaron ese día con el nombre de “Viernes Negro”. La iniciativa tuvo éxito y pronto los comerciantes de Filadelfia empezaron a usar ese término para describir a las hordas de personas que se daban cita en las tiendas de la ciudad el día después de Acción de Gracias.

El término se popularizó a partir de 1966, apareciendo impreso por primera vez en la revista The American Philatelist, y se extendió por todo el país después de que el periódico The New York Times usara la expresión el 19 de noviembre de 1975 con la intención de referirse al problema circulatorio que se originó en la ciudad a raíz de los descuentos del día posterior a Acción de Gracias.

A partir de entonces, el término no ha hecho más que prosperar, y ya en el siglo XXI la tradición de compras de ese día se ha difundido a numerosos países. En Estados Unidos, en 2003, los famosos almacenes Walmart y Sears ofrecieron a sus clientes grandes descuentos ya antes de las cinco o las seis de la madrugada.

En 2011, Walmart amplió aún más la jornada de compras abriendo sus puertas desde las diez de la noche del día de Acción de Gracias hasta todo el Black Friday.

Desde 2013, 41 millones de personas en Estados Unidos compraron ese día llegando a gastar un total de 57.400 millones de dólares, y por internet las ventas alcanzaron la suma de 1.200 millones.

En España, el Boom del Black Friday llegó en noviembre de 2012 de la mano de la cadena alemana MediaMarkt. Al principio, la acogida no fue muy entusiasta, hasta que, en 2013, grandes empresas como El Corte Inglés o Amazon se sumaron también a esta moda convertida en tradición consumista. A partir de entonces, cada vez son más los comercios y grandes almacenes que se han sumado a la iniciativa ofreciendo grandes descuentos a los compradores, y ya en 2015 la popularidad de la iniciativa estaba tan implantada en nuestro país que más de dos millones de personas compraron ese día, gastando casi trescientos euros en un solo día.

Pero no hay dos sin tres. Y para completar el negocio, en España ha surgido también el Cybermonday, que se celebra el lunes siguiente al Black Friday, y que se dedica a las ventas por internet. Así no sólo se incita a comprar el viernes, sino que la cosa se alarga todo el fin de semana hasta el lunes, sumando cuatro días de compras sin parar. Negocio redondo.

 

[1] Según Wikipedia: Se conoce como “viernes negro” (en inglés Black Friday) al día que inaugura la temporada de compras navideñas con significativas rebajas en muchas tiendas minoristas y grandes almacenes. Es un día después del Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, es decir, se celebra el día siguiente al cuarto jueves del mes de noviembre.