Seguridad Hemisferica…

Seguridad Hemisferica…

ENTRE HEGEMONÍA Y AUTONOMÍA

Una lectura martiana de la nueva arquitectura de seguridad hemisférica. Recordando su caida en combate en 1895

Resumen

La reciente redefinición de determinadas regiones del continente americano como espacios de “seguridad directa” de Estados Unidos puede interpretarse como una reconfiguración contemporánea de una lógica histórica de proyección hegemónica. Este artículo analiza dicha dinámica desde una perspectiva histórica y a partir del pensamiento de José Martí, destacando la persistencia de tensiones estructurales entre seguridad, soberanía y autonomía en América Latina.

 Seguridad hemisférica y continuidad histórica

El concepto de seguridad hemisférica ha funcionado, desde el siglo XIX, como principio organizador de la política exterior estadounidense. La Doctrina Monroe estableció un marco de exclusión de potencias extracontinentales que, con el tiempo, derivó en una legitimación de la primacía estadounidense en la región (Smith, 2005). Este principio fue ampliado mediante el Corolario Roosevelt, institucionalizando la intervención como mecanismo de estabilización regional (Langley, 1989).

Durante la Guerra Fría, la seguridad hemisférica se articuló con la lógica de la contención, reforzando redes de dependencia política, económica y militar (Grandin, 2006). En este contexto, la seguridad operó no solo como respuesta a amenazas externas, sino como instrumento de ordenamiento interno del continente.

Transformaciones contemporáneas del concepto de seguridad

En el siglo XXI, la noción de seguridad ha experimentado una expansión significativa. Autores como Buzan y Wæver (2003) han señalado el proceso de “securitización” mediante el cual ámbitos tradicionalmente civiles —como la economía o la tecnología— pasan a ser considerados cuestiones de seguridad.

En el contexto hemisférico, esto se traduce en:

  • La centralidad de infraestructuras digitales y sistemas de información.
  • La securitización de cadenas de suministro y recursos estratégicos.
  • La creciente interdependencia regulada bajo condiciones asimétricas.

De este modo, la idea de “zona de seguridad directa” ya no implica únicamente presencia militar, sino la capacidad de incidir en los sistemas que estructuran la vida económica y política contemporánea (Farrell & Newman, 2019).

José Martí: poder, identidad y autonomía

El pensamiento de Martí ofrece un marco interpretativo particularmente fértil para analizar estas dinámicas. En Nuestra América (1891), plantea una crítica a la dependencia intelectual y política respecto de modelos externos, defendiendo la necesidad de construir formas de gobierno arraigadas en las realidades locales (Martí, 1891/2005).

Asimismo, Martí advierte sobre la expansión del poder estadounidense, al que describe metafóricamente como un “gigante de las siete leguas”. Esta imagen no constituye una denuncia moralista, sino una intuición geopolítica: los sistemas de poder tienden a expandirse más allá de sus fronteras inmediatas.

Su propuesta no es aislacionista. Por el contrario, reconoce la inevitabilidad de la relación con Estados Unidos, pero insiste en que esta debe establecerse desde una posición de conciencia histórica y autonomía política. En este sentido, Martí anticipa debates contemporáneos sobre dependencia y agencia en el sistema internacional.

Tensiones estructurales en la coyuntura actual

La lectura martiana permite identificar tres tensiones fundamentales en la actual reconfiguración de la seguridad hemisférica:

  • Seguridad vs. Soberanía

La cooperación en materia de defensa puede fortalecer la estabilidad regional, pero también reducir los márgenes de decisión autónoma (Tickner, 2014).

  • Integración tecnológica vs. dependencia estructural

La adopción de infraestructuras tecnológicas externas facilita la inserción global, aunque puede consolidar relaciones de control asimétrico (Farrell & Newman, 2019).

  • Articulación económica vs. Subordinación

La reorganización de las cadenas productivas abre oportunidades de desarrollo, pero reproduce patrones históricos de especialización dependiente (Prebisch, 1950).

Estas tensiones reflejan la persistencia de estructuras de poder desiguales, cuya forma cambia sin alterar necesariamente su lógica subyacente.

Vigencia del pensamiento martiano

El pensamiento de José Martí mantiene una notable relevancia analítica en el contexto contemporáneo. Su reflexión sobre la relación entre poder y autonomía ofrece un criterio normativo para evaluar las implicaciones de la nueva arquitectura de seguridad hemisférica.

Más que proponer soluciones cerradas, Martí plantea una exigencia: la construcción de capacidades propias que permitan a los Estados latinoamericanos interactuar con estructuras de poder global sin renunciar a su soberanía. En un escenario caracterizado por la interdependencia y la competencia estratégica, esta exigencia adquiere una renovada urgencia.

JACA, Santander, mayo 2026

 Referencias bibliográficas

  1. Buzan, B., & Wæver, O. (2003). Regions and Powers: The Structure of International Security. Cambridge University Press.
  2. Farrell, H., & Newman, A. L. (2019). Weaponized interdependence. International Security, 44(1), 42–79.
  3. Grandin, G. (2006). Empire’s Workshop: Latin America, the United States, and the Rise of the New Imperialism. Metropolitan Books.
  4. Langley, L. D. (1989). The Banana Wars: United States Intervention in the Caribbean, 1898–1934. University Press of Kentucky.
  5. Martí, J. (2005). Nuestra América (obra original publicada en 1891).
  6. Prebisch, R. (1950). The Economic Development of Latin America and Its Principal Problems. United Nations.
  7. Smith, P. H. (2005). Talons of the Eagle: Dynamics of U.S.-Latin American Relations. Oxford University Press.
  8. Tickner, A. B. (2014). Colombia, the United States, and Security Cooperation by Proxy.