Se ha vuelto a hacer público -solo en algunos medios- la intención de EEUU de reubicar su mando militar para África -conocido como Africacom en inglés- cambiando su sede actual en Alemania a suelo español. El cambio exigiría la modificación el acuerdo de cooperación de Defensa entre los dos países, y ser refrendado por el Congreso de los Diputados. Según ‘The Washington Post’, el traslado costaría unos 1.000 millones de dólares y el mismo situaría a España como el principal “aliado” de EEUU en Europa.

El Mando para África coordina todas las intervenciones militares de la superpotencia estadounidense en el continente africano -exceptuando Egipto-, con actividades, en la actualidad, en 53 países. El Africacom cuenta con unos 5.500 soldados -de los que 2.000 están operativos en Alemania- y tiene su sede en Stuttgart. Es responsable también de los ataques llevados a cabo misiles desde drones contra personas y objetivos calificados como “terroristas”.

Ya en junio Trump declaró que iba a reducir el número de tropas estadounidenses en Alemania. En julio el secretario de Defensa de EEUU, Mark Esper, agregó que también se moverían centros de operaciones a territorio de otros países de la OTAN por “la eficiencia operacional y disponibilidad”. Lo que sucedería al mover a Rota el Mando África, cerca del continente africano. Rota es un lugar geoestratégico clave para EEUU.

Las decisiones de índole militar -y más las importantes- no suelen airearse en los medios de comunicación hasta que ya están decididas y planificadas. Salvo cuando hacerlas públicas tiene un objetivo político de degradar, presionar o chantajear. Respecto a la instalación del Mando África en Rota, Estados Unidos no ha realizado todavía una propuesta formal, sin embargo, la noticia ya ha provocado en España comentarios.

En el ámbito militar español se ha valorado como un “salto cualitativo” en las relaciones bilaterales de defensa con EEUU, convirtiendo a Rota en una “base estratégica de primer orden en Europa”. A la presencia militar norteamericana ya existente en Rota -y aceptada por Convenio de Cooperación para la Defensa entre España y EEUU- de 4.250 efectivos militares y 1.000 civiles, cuatro destructores y 36 aviones de distinto tipo, y a la que se añade en Morón de la Frontera (Sevilla) -la otra base española de uso militar estadounidense- la unidad de intervención rápida de los “marines” del Mando África, el traslado de dicho mando supondría como mínimo un aumento de 2.000 soldados, y acompañado de toda la maquinaria bélica -terrestre, naval y aérea que conlleva, así como sus planes de agresión.

Pablo Casado, historia de una sumisión al imperio

Pablo Casado -digno sucesor de Aznar- ya ha corrido a mostrar su apoyo al traslado porque es una “magnífica oportunidad” para España e incluso apoyará a Pedro Sánchez para que dé luz verde a esa posibilidad. Porque para Casado “supondría reforzar el papel de España en el escenario internacional, muy depauperado desde que gobierna Sánchez”. Y explica ese apoyo a Sánchez, negado en todo lo demás, “ante la certeza de que su socio de gobierno y los de investidura la obstaculizarán por criterios ideológicos”.

Casado convierte lo que es una aceptación sumisa del poder militar de Washington -que nos quita toda fuerza de independencia como país y nos subordina y debilita de tal manera que no tengamos ningún papel autónomo en el mundo- en una falsa fortaleza.

La entrega militar de Casado no es nueva. Hace dos años, por estas fechas, Casado pedía a Washington, en un discurso en Jerez, que trasladara a España su Sexta Flota del Mediterráneo, ahora en Nápoles, Italia. También en otras ocasiones ha anunciado, para sede militar estadounidense, lugares como Canarias y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

El Gobierno no comenta

Como no hay propuesta oficial de Washington, el Gobierno se limita a comentarios genéricos sobre las relaciones de nuestro país con EEUU. La ministra de Exteriores, Arancha González Laya, se ha limitado a subrayar la “complicidad y trabajo conjunto” de España y Estados Unidos en favor de la seguridad y la lucha contra el terrorismo en el Sahel. Y que “España tiene un gran compromiso con Estados Unidos en materia de seguridad y defensa” como demuestra la colaboración en las bases de Rota y Morón.

Anteriormente la ministra de Defensa, Margarita Robles, había declarado que Estados Unidos aún no ha realizado al Gobierno ninguna propuesta “formal ni informal” para trasladar el Mando África a la base gaditana.

Creciente dependencia militar, un peligro ocultado

El traslado a España de un mando militar como el Africacom supone un paso grave en la dependencia militar española de la superpotencia estadounidense, un salto en la servidumbre de nuestro país al servicio de los planes bélicos de Washington. Una creciente supeditación militar española a EEUU que se sigue escondiendo. Con este salto militar estadounidense puede volver a pasar. Esto tiene que cambiar. El nuevo gobierno español debe informar, debe haber debate público y se debe contar con la opinión de la ciudadanía. Porque se está poniendo en peligro a la población. Porque España debe defender una política de paz y neutralidad.

Eduardo Madroñal Pedraza