
En la vida de todo lo malo hay que sacar siempre su lado positivo. El estar vilipendiado por una gran mayoría de los medios nacionales de información a raíz de la publicación en un auto de la detención y puesta en prisión sin fianza de varias directivos de la RFEF o familiares, al utilizar una frase de ese auto que aunque desafortunada en cuanto al lenguaje (recordad que está dicho en el seno de una conversación privada e íntima) que es sacada de contexto totalmente tiene también sus ventajas.
Es el momento donde se ve a las personas que de verdad te aprecian, a quienes desde aquí les doy las gracias enormemente por su apoyo y que gracias a Dios habéis sido muchos, muchísimos, y también se ve a los que siempre te odiaron por las circunstancias de la vida y de los cambios que hicimos al llegar a la Federación Cántabra de Fútbol hace 5 años. Pero lo más importante es que se conocen a aquellos que han estado agazapados, en la sombra, pasándote la mano a la cara, pero que han esperado un contratiempo para salir a dar leña pensando que el árbol estaba caído.
Esta es la parte buena, ahora ya se donde estamos todos, los que te aprecian y los que te odian, pero en especial los que ansían una caída por otros motivos y de mientras te buscan sonrientes y amables.
Repito, gracias a todos por la confianza, por el apoyo, por las cientos de llamadas y de mensajes, y señor@s, lo que no mata engorda (aunque esto no se si será un buen ejemplo para mi).
Una vez casi terminada la declaración que voy a presentar a la Audiencia Nacional con toda la documentación que justifica todo aquello que aparece en el auto, creo que ya es hora de no dar más explicaciones.
El que me conoce ya las ha visto, el que me odia le da igual y al que me quiere matar mientras no se atreve a hacerlo de frente tampoco le importan sean justas o ciertas. Por lo tanto aquí doy por finalizado las explicaciones, salvo que alguna persona precise alguna explicación puntual que encantado se la daré en persona.

