Rajoy descarta cambios en el Gobierno y en el PP tras el 24M. Las elecciones nunca las pierde nadie. Como las cifras y el papel lo aguantan todo, unas cuantas vueltas a los resultados, unas comparativas con los anteriores que más convengan, unas gráficas maquilladas y mucha cara, permiten a los líderes políticos salir la noche electoral a decir que han ganado, y quedarse tan campantes. Incluso aunque las caras y los ambientes sean los de un funeral. Las municipales y regionales de mayo las han ganado todos (menos UPyD, que ha reconocido su fracaso sin paliativos, aunque otra cosa hubiera sido hilarante), y como siempre, esa ausencia de realidad en la que los partidos viven instalados. El PP ha perdido poder institucional, representantes y votos, pero parece que no lo suficiente como para que su presidente se plantee cambiar para mejorar. De lo suyo gasta, desde luego, y él sabrá qué quiere hacer con su formación de cara a las próximas elecciones generales, pero tiene tela que no se le haya pasado por la cabeza hacer retoques, grandes o pequeños, que palíen un mal resultado. En cualquier caso, allá penas…