
Pedro Casares, tras la adjudicación de la obra de la plaza de las Estaciones con una baja de un 45%, afirma que “las bajas desproporcionadas no pueden ser una costumbre por parte del Ayuntamiento”. Para el líder socialista, la situación no puede mantenerse porque “perjudica a muchas empresas y al resultado final de las obras»
El secretario general del PSOE y portavoz municipal, Pedro Casares, crítica la reiteración con la que se adjudican obras con baja temeraria en Santander.
Casares muestra preocupación tras la propuesta de adjudicación a la UTE Dragados-Cuevas para ejecutar el proyecto de reordenación de la Plaza de las Estaciones por 1.515.162 millones de euros. “En este caso la baja es de un 45% sobre el presupuesto de licitación, que ascendía a 2,8 millones” explica el edil socialista.
Las obras a realizar, con un plazo de ejecución de diez meses y con una previsión de que comiencen a principios del próximo año, forma parte del desarrollo de un proyecto para reordenar una parte fundamental de la ciudad, como es la plaza de las Estaciones.
Desvirtúan los procesos de contratación
“Las bajas temerarias no pueden ser una costumbre en la gestión de proyectos por parte del Ayuntamiento de Santander” denuncia el líder socialista, que considera que no estamos hablando de bajas razonables, si no de muchísimo dinero, que desvirtúan todos los procesos de contratación municipales”.
Para el líder de los socialistas santanderinos, «no es lógico que un proyecto que salió a licitación por un importe de 2,8 millones de euros se adjudique en 1,5 millones de euros”. “O bien el importe inicial era desorbitado o bien ahora el estado en el que se realizarán las obras no es el adecuado».
En este sentido, Casares afirma que las bajas temerarias no suponen un ahorro para la administración “ya que a largo plazo no es posible calibrar si una merma en la calidad de la obra obligará a nuevas obras en unos años”.
Por ello, el portavoz del PSOE considera que la situación «no puede mantenerse en el tiempo» ya que, a su vez, perjudica a muchas empresas, generando incertidumbre y una competencia en precio que no es sana para el sector ni para la calidad de las actuaciones».
Asimismo, el concejal socialista crítica que «siempre quedará la duda» sobre si la rebaja de precio es la causa de que al final la calidad de las obras y materiales sea menor, se incumplan los plazos o se aprueben después sobrecostes económicos.
Casares recuerda que solo en 2016 ha habido otras bajas “de cantidades muy importantes” como, por ejemplo, en la adjudicación de las obras de las cocheras del TUS, con un presupuesto de 3,8 millones de euros, cuando salió a licitación por 5,6 millones. Y también en las obras del parque de La Remonta, el parque de Menéndez Pelayo, el Mercado de la Esperanza o el centro cultural Doctor Madrazo, sin que en ninguno de estos casos el equipo de gobierno haya incluido la alusión a que la adjudicación se hizo por baja en sus comunicaciones públicas.

