El proyecto ‘Ocho bibliotecas y un bizcocho’ recibe el premio de Libreros Asociación de Cantabria

 Este grupo de bibliotecarios de 8 localidades de Cantabria reivindica el papel de las bibliotecas como eje fundamental del medio rural

 El proyecto cultural ‘Ocho bibliotecas y un bizcocho’ ha recibido el premio que Libreros Asociados de Cantabria concede todos los años a personas o colectivos que fomentan de una manera especial la lectura y la pasión por los libros.

La iniciativa, impulsada por los bibliotecarios de Mazcuerras, Val de San Vicente, Comillas, Cabezón de la Sal, Valdáliga, Polanco, Bárcena de Cicero y Sarón, ha conseguido generar toda una corriente de actividad cultural en el medio rural.

Los libreros cántabros han querido reconocer este año la labor que realiza este pequeño colectivo y su contribución al fomento de la lectura. “Las ocho bibliotecas colaboran estrechamente en la organización de distintas actividades para mejorar sus servicios y lo hacen con gran pasión, dedicación, esfuerzo y alegría. Con creatividad y mucho mimo consiguen llenar esos vacíos culturales que a veces hay en las zonas rurales, donde los recursos son limitados”, destaca Luis Lisaso, presidente de Libreros Asociados de Cantabria.

El homenaje tuvo lugar este sábado en la Feria del Libro de Santander y Cantabria y contó con la presencia de todos los integrantes de ‘Ocho bibliotecas y un bizcocho’: Ana Lilia Saro y Alfredo Balbás (Cabezón de la Sal); Monica Gutiérrez Marcos (Unquera-Val de San Vicente); María Santamaría (Polanco); María Díez Carriles (Santa María de Cayón); Almudena Ruiz Sierra (Comillas); Pilar González (Mazcuerras); y María Eugenia Molleda (Bárcena de Cicero).

Tras la entrega de una placa conmemorativa, tuvo lugar una charla moderada por Ana Ara Escagedo, responsable de la Biblioteca Municipal de Los Corrales de Buelna, en la que dos de las bibliotecarias explicaron el trabajo que realizan y su visión sobre el presente y el futuro de las bibliotecas públicas.

‘Ocho bibliotecas y un bizcocho’ comenzó su andadura en 2008 con un sistema de cooperación bibliotecaria que promueve el trabajo compartido. Organizan de manera coordinada cuentacuentos, clubes de lectura infantiles y de adultos, encuentros con autores e ilustradores, teatro, presentaciones…

Ana Lilia Saro asegura que les une “la pasión por el trabajo, la buena sintonía, la generosidad y la capacidad para cooperar y establecer conexiones”. La bibliotecaria de Cabezón de la Sal considera que la labor del colectivo refleja que “con pocos medios se pueden hacer grandes proyectos” y que mejorar la función que tienen las bibliotecas públicas requiere no sólo la implicación de su personal, sino también de instituciones y ciudadanos. “Una biblioteca no es una persona”, apuntó.

Pilar González reivindicó el papel de las bibliotecas como “eje fundamental del medio rural” y subrayó que su labor debe “ir más allá del préstamo de libros para mejorar la vida de la gente” y conseguir que en el medio rural haya “las máximas oportunidades de acceso a la cultura”. La bibliotecaria de Mazcuerras hizo hincapié en los beneficios que aporta la lectura a los habitantes de las zonas rurales. “Hay mucha gente que vive en soledad y muchas personas encuentran en la biblioteca un modo para vivir de otra forma”.

Por su parte, Ana Ara Escagedo, responsable de la Biblioteca Municipal de Los Corrales de Buelna, considera que “las bibliotecas tienen escaso reconocimiento público” y alaba el premio de LAC porque “hace visible la labor que realizan las bibliotecas públicas de Cantabria”.