Un policía torturador condenado por un tribunal democrático no puede ejercer por mucho que el político de turno le indulte

Siempre he defendido la labor de los Cuerpos de Seguridad del Estado y lo seguiré haciendo, pero nunca aceptaré que torturador condenado pueda ser ejemplo para otros. Moreno ha mancillado la placa de policía que ostenta.

Pudiera sacarse en conclusión que en nuestro Estado democrático se puede abusar del poder que otorga un uniforme y no pasa nada, muy al contrario.

Los cuerpos de seguridad del estado, deben ser un ejemplo de servicio público en la protección de los derechos fundamentales de la ciudadanía. Aquel agente que se extralimite y sea condenado debe ser apartado para siempre. Parece que estos funcionarios que pagamos todos los currantes españoles, tienen derecho de pernada…

Si un trabajador, en cualquier empresa pública o privada, comete un acto similar contra el reglamento interno de la empresa, es acusado, condenado e inhabilitado por un tribunal, el despido objetivo sería la justa reacción de la empresa.

La historia de Moreno es un ejemplo de que España no es aún un Estado de Derecho. Nuestra democracia hace agua por muchos poros. Jueces prevaricadores, políticos corruptos, policías torturadores. ¿Quién da más?. Pobres ciudadanos paganos de toda esta gentuza que ensucian la magistratura, la política y la placa de policía.

Condenado por torturas y detención ilegal ¿un ejemplo a seguir?

Hector Moreno García fue condenado en el año 1994 por torturas y detención ilegal. Un tribunal democrático le condenó. El 29 de abril de 1982 el condenado detuvo a varios transeúntes en el barrio Malasaña “sin causa alguna” según los magistrados.

El torturador tuvo mala suerte pues entre los siete detenidos ilegalmente se encontraba un abogado. Con toda probabilidad sin la existencia de este abogado el hecho hubiera quedado oculto.

La condena de este torturador fue de un mes y un día de arresto mayor y seis años y un día de inhabilitación especial; por dos delitos de detención ilegal, dos penas de un mes y un día de suspensión; por una falta de lesiones, la pena de quince días de arresto menor; y por dos faltas de malos tratos, dos penas de quince días de arresto menor, con las accesorias de suspensión de todo cargo público y derecho de sufragio durante el tiempo de la condena.

“Canallas e hijos de puta”

La sentencia recogía que Héctor Moreno García restregó la cabeza de uno de los detenidos por la basura. El juez reflejó en el texto que los detenidos fueron puestos en fila en comisaría. Las manos apoyadas en la pared. Sois “canallas e hijos de puta” les decían. Os vamos a matar a todos. Asimismo, el texto refleja varias agresiones a los detenidos.

El gobierno de Aznar decidió conmutar “la pena de inhabilitación especial impuesta, por otra de suspensión por el plazo de seis meses y un día” con la condición de que “no vuelva a cometer delito doloso durante el tiempo de normal cumplimiento de la condena”.

Y al parecer el torturador no volvió a delinquir. Su carrera rápidamente se relanzó ya que solo dos años después de ser condenado, fue ascendido a inspector jefe. ¿No había otros con un expediente sin condenas?. Luego fue nombrado comisario Llegó a la Interpol y a la policía judicial… Asi se riza el rizo, un policía condenado por un tribunal se integra en el mando de la policía judicial… óiganme esto sigue sonando a país de pandereta, aunque me fastidie mucho reconocerlo.

Me encanta tocar la pandereta…