Overlord: Desembarco Zombi en Normandia. De cuando en cuando nos vemos sorprendidos por pequeñas maravillas que por alguna razón no han tenido casi nada de promoción y que nadie conoce, como por ejemplo Taken o John Wick, y es el público y los foros de internet (porque la prensa y los «periodistas» profesionales, esos vendidos más preocupados por los pronombres y la diversidad no mueven un dedo) los que acaban dando a conocerlas, hasta que los productores se nutren de secuelas cuando el producto alcanza el nivel de semiculto.

Bien, aquí estamos ante una de esas raras joyas. Ha tenido que ser un canal de youtube, uno británico de rankings de terror, el que despertara mi curiosidad cuando la recomendaron. Y he de decir que en ese canal tenían razón. A quien le interese, se llama «Top 5 Horror».

Esta película sorprende desde el minuto uno por la puesta en escena, la ambientación, y los efectos especiales, que son de un nivel insuperable en las escenas de acción. Y es que además estamos hablando de mucho efecto especial de los de siempre: explosiones, maquillaje, fuego real, sangre… Por supuesto no quiero hacer spoilers, pero solo diré que en mil películas hemos visto una carrera hacia la cámara escapando de una cadena de explosiones. Creo que esta película tiene la mejor de estas escenas de toda la historia. Ya sabrás cuál es cuando la veas.

Por otro lado, tiene elementos de terror, pero esta película no va directa a eso, ni lo pretende. Por eso te vas a encontrar escenas en las que te vas a quedar de piedra, precisamente porque no lo esperas, porque son con cuenta gotas, y porque una vez más, los efectos especiales y la manera de rodar, los planos, y el ritmo, son una pasada. Y no hablo de los típicos «jumpscares», o sustos de toda la vida, que hay un par o tres pero muy bien puestos; así es como hay que meter esos sustos.

Quitando un par de cosillas, el guión anda muy bien en cuanto a idioteces. Vamos, que hay muy pocas, y los personajes reaccionan de manera lógica y realista ante las cosas que les van sucediendo. Cosa muy de agradecer, sobre todo en terror. Pero si hay algo que hace bien esta película es captar tu atención. Una película tiene que captar tu atención en los primeros 15 minutos. De hecho, en las mejores películas, en esos primeros 15 minutos pasan un montón de cosas, que bien rodadas y escritas, no necesitan de una voz en off o un texto en scroll para contarte nada: presentación de personajes y sus personalidades, qué hacen, cómo son, qué relación tienen, por qué están ahí… Es una gozada cuando esto está bien hecho, porque ya te han pegado al asiento. Y luego, la cosa sigue fluyendo a mejor.

Y he de mencionar las actuaciones porque también son excelentes. Los personajes están escritos muy bien, de esa manera que hacen que te importe lo que les pase.

Entretenida a rabiar, con un endiablado ritmo (desde el primer minuto), magníficamente dirigida por Julius Avery (quien ya nos había impresionado con su desconcertante ópera prima “Son of a Gun” de 2014), bien interpretada, con un guion tan retorcido como encantador (obra de dos artesanos como son Mark L. Smith y Billy Ray) con unos excelentes efectos visuales (también marca de la casa de la productora Bad Robot), una maravillosa fotografía de Laurie Rose, Fabian Wagner que crea atmosferas impresionantes con elementos comunes a la que se suma la potente banda sonora de Jed Kurzel. ¿Qué más se puede pedir? Nadie necesita tan buenos profesionales para hacer una estúpida serie B sombre “zombies nazis” ¿no? Creo que ahí radica el éxito, lo en serio que se ha tomado J. J. Abrams y los recursos de los que la ha dotado. De acuerdo, son hazañas bélicas en el escenario de una película de serie B de terror. Pero cuando las cosas se hacen bien, se hacen bien. Y esta película es perfecta para una noche de palomitas y sofá además de tener muy buen cine dentro de ella.

Todo en “Overlord” es una auténtica declaración de principios acerca de que se puede hacer algo entretenido y de calidad, sin despreciar la serie B. Porque “Overlord” es una serie B de muchos quilates y mucho dinero invertido en ella lo que se traduce en muchos recursos. Y es que la sombra de J. J. Abrams (y su productora Bad Robot) es muy alargada.

En mi opinión, es una película sobresaliente. No le pongo un notable porque ese rap de los títulos de crédito finales me dio cáncer. No hombre, no metáis rap en una película de la segunda guerra mundial que no es de Tarantino. A él se lo perdonamos porque encaja, de alguna manera encaja. Pero bueno, algo malo tenía que tener..