
“LA INVENCION DEL PUEBLO JUDIO”
MIS IMPRESIONES DEL LIBRO

Shlomo Sand – Ediciones AKAL, S.A. (2011) – ISBN: 978-84-4603-23-11
SINOPSIS
Todo moderno Estado-nación cuenta con una narración de sus orígenes, transmitida tanto por la cultura oficial como por la popular; entre tales historias nacionales, sin embargo, pocas han sido tan escandalosas y controvertidas como lo es el mito nacional israelí. El muy conocido relato de la diáspora judía del siglo I d.C. y la reivindicación de una continuidad cultural y racial del pueblo judío hasta el día de hoy, resuenan más allá de las fronteras de Israel. Pese a su abusivo empleo para justificar el asentamiento de judíos en Palestina y el proyecto del Gran Israel, se han realizado muy pocas investigaciones académicas sobre su exactitud histórica. En este valiente y apasionado libro, Shlomo Sand demuestra que el mito nacional de Israel hunde sus orígenes en el siglo XIX, no en los tiempos bíblicos en los que muchos historiadores “judíos y no judíos” reconstruyeron un pueblo imaginado con la finalidad de modelar una futura nación. Sand disecciona con la minuciosidad de un forense la historia oficial y desvela la construcción del mito nacionalista y la consiguiente mistificación colectiva.
MIS IMPRESIONES
Este libro lo recomendó el Dr. Jalife en una de sus presentación de Geopolítica en YouTube y me vi tentado a comprarle. Decididamente me interesó la nota que el autor publicó: “Este libro fue escrito originalmente en hebreo. Mi lengua materna es realmente el yiddish, pero el hebreo ha quedado como la lengua de mi imaginación probablemente de mis sueños y ciertamente de mi escritura. Decidí publicar el libro en Israel por una razón bastante sencilla: los lectores a los que inicialmente estaba dirigido eran israelíes, tanto los que se ven a sí mismos como judíos como los que están definidos como árabes, y además vivo en Tel Aviv donde enseño Historia”.
En 2008 fue su primera edición, con acogida dispar, pero los medios audiovisuales invitaron al autor a participar en programas de radio y televisión, pero a la vez los representantes del cuerpo autorizado de “historiadores” y algunos bloggers le presentaron como un enemigo del pueblo. El contraste llevo al libro a la lista de los más vendidos.
“La Invención del Pueblo Judío”[1] de Shlomo Sand es un libro que ha generado un intenso debate y controversia desde su publicación. Sand, un historiador israelí, desafía las narrativas históricas dominantes sobre los orígenes del pueblo judío, argumentando que la idea de una “nación-raza” judía con un origen común y una continuidad histórica ininterrumpida hasta la antigüedad bíblica es en gran medida un mito moderno, construido en el siglo XIX con fines nacionalistas.
Shlomo Sand[2] postula que la noción de un “pueblo judío” con un linaje étnico común que se remonta a los antiguos hebreos es una construcción historiográfica moderna, principalmente del siglo XIX, ligada al surgimiento del sionismo. Argumenta que gran parte de la población judía actual desciende de conversos al judaísmo a lo largo de la historia, y no de un exilio masivo y una posterior diáspora de los habitantes originales de la Tierra de Israel.
Sand sostiene que no hay evidencia histórica o arqueológica sólida que respalde la idea de un exilio masivo de judíos de la Tierra de Israel tras las conquistas asiria, babilónica o romana (especialmente después de la revuelta de Bar Kokhba en el 135 d.C.). Afirma que la mayoría de los habitantes de Judea permanecieron en la tierra y que la narrativa del exilio fue una invención posterior para justificar el retorno y la creación de un estado nacional.
Este es uno de los puntos más polémicos y criticados del libro. Historiadores y expertos en el tema señalan la existencia de comunidades judías fuera de Judea mucho antes de la destrucción del Segundo Templo (siglo VIII a.C. y posteriores), documentadas en fuentes antiguas. Si bien la escala del exilio romano podría ser debatible, la existencia de una diáspora anterior es ampliamente aceptada.
Sand enfatiza que el judaísmo fue históricamente una religión con una fuerte vocación proselitista, atrayendo a numerosos conversos en diferentes épocas y regiones. Argumenta que las comunidades judías en el Mediterráneo, Europa del Este (Jázaros[3]) y otras partes del mundo se formaron en gran medida a través de conversiones locales, más que por migraciones de exiliados de Judea. Si bien es cierto que el judaísmo tuvo períodos de actividad proselitista, los críticos debaten la magnitud de estas conversiones como el factor principal en la formación de las grandes poblaciones judías de la diáspora. La importancia de la herencia y la endogamia en la transmisión de la identidad judía también es un punto de contención.
Sand retoma la controvertida hipótesis de que una parte significativa de los judíos askenazíes desciende de los Jázaros, un pueblo túrquico que se convirtió al judaísmo en la Edad Media en Europa del Este. Esto serviría para desvincular a los askenazíes de un origen palestino y reforzar la idea de que su identidad es producto de la conversión.
La hipótesis jázara ha sido objeto de intenso debate y, aunque ha tenido defensores, la mayoría de la investigación genética y lingüística actual sugiere que los judíos askenazíes tienen una ascendencia mixta, con raíces en el Medio Oriente y una significativa mezcla con poblaciones europeas, pero sin que la ascendencia jázara sea el componente dominante o exclusivo. La genética de poblaciones judías en general apunta a un origen común, aunque con variaciones y flujos genéticos con las poblaciones locales.
Sand argumenta que la historiografía sionista del siglo XIX y XX “inventó” o “reconstruyó” un pasado mítico para el pueblo judío, con el fin de legitimar el proyecto sionista de creación de un estado-nación en Palestina. Sostiene que esta narrativa ignora la diversidad de orígenes de los judíos y silencia las conexiones históricas de los palestinos con la tierra. Los críticos reconocen que todas las naciones construyen narrativas históricas y mitos fundacionales. Sin embargo, acusan a Sand de un enfoque excesivamente revisionista y de socavar la identidad y el vínculo histórico de los judíos con su tierra ancestral, así como de ignorar la agencia y la memoria colectiva del pueblo judío a lo largo de los siglos.
Sand explícitamente busca desmantelar lo que él percibe como una base etno-nacionalista peligrosa para el Estado de Israel, abogando por un estado más democrático y secular, donde la ciudadanía no esté ligada a la identidad étnica o religiosa. El libro ha sido fuertemente atacado por consideraciones políticas, con acusaciones de “antisemitismo” o de “abonar la propaganda antisionista”. Otros, sin embargo, lo defienden como un ejercicio legítimo de crítica histórica y una contribución necesaria al debate sobre la identidad y la nacionalidad en Israel.
“La Invención del Pueblo Judío” es, sin duda, una obra provocadora que ha obligado a una reevaluación de las narrativas históricas sobre el pueblo judío. Su principal mérito radica en desafiar la complacencia historiográfica y en poner de manifiesto la construcción social y política de las identidades nacionales. Sin embargo, ha sido criticado por su metodología, la selección de evidencia (a menudo priorizando fuentes que apoyan su tesis) y por su tendencia a la simplificación excesiva de procesos históricos complejos.
Aunque muchos de sus argumentos más radicales no son aceptados por la mayoría de los historiadores y genetistas, el libro ha logrado abrir un importante espacio para la discusión sobre la naturaleza de la identidad judía y la relación entre historia, mito y política.
JACA, Santander, agosto 2025
Referencias:
[1] El término «mito del pueblo judío» puede referirse a diversas narrativas y concepciones, tanto dentro como fuera del judaísmo, que han moldeado la identidad, historia y relaciones de este pueblo. Estas narrativas a menudo se entrelazan con la religión, la historia, el folklore y las ideologías políticas. Algunos ejemplos incluyen la idea de la Tierra Prometida, la figura del Judío Errante, y relatos sobre la creación y el exilio.
[2] Shlomo Sand, a veces transliterado como Shlomo Zand, (Linz, Austria, 10 de septiembre de 1946), es un historiador israelí y profesor en la Universidad de Tel Aviv, experto en nacionalismo, historia y cinematografía e historia intelectual francesa. Es el autor de un polémico libro, publicado en inglés con el título de The Invention of the Jewish People (La invención del pueblo judío) en 2009, y que fue durante varias semanas el libro más vendido en Israel.
[3] Los Jázaros o jazares fueron un pueblo túrquico procedente de Asia central. Su nombre parece estar vinculado a un verbo túrquico que significa «errante».

