Noche de bodas: Pijos satánicos

No podemos decir que ‘’Noche de bodas’’ sea una película memorable pero su visualizado es tan entretenido y es tan gamberra, que resulta imposible pasar por alto todos los detalles que la hacen una película interesante, ágil y trepidante.

Para empezar y confesémoslo, es la típica peli de navidad de Antena3 (fines de semana) que todos querríamos ver. Si, joder. Porque es sumamente original y sería realmente divertido ver corriendo como locos en pos de una muerte futura a todos esos tarados obsesionados por encontrar la paz mundial y el amor universal en un mes.

La premisa no podría ser más simple. Grace debe participar en una extraña tradición familiar tras casarse con Alex, su prometido. La niña que siempre había querido tener una familia se topa con la oportunidad de pertenecer a un gran grupo de personas que están unidas por algo más que la sangre. Y es que lo que desconoce nuestra inocente Grace es que la familia a la que va a pertenecer está formada por unos seguidores de satán, sedientos de sangre y un tanto peculiares(como no tomarles cariño, son jodidamente adorables) y que ella misma acabara por convertirse en la presa que todos se disputarán en su anormal noche de bodas.

Nuestra entrañable familia Le Domas se equipará entonces con armas tradicionales, propias de su clase. Rifles, ballestas, escopetas, hachas, arcos y flechas, entre otros numerosos objetos peligrosos y afilados. Porque como dice Alex, el novio, ¿Cómo podrías considerar que algo está mal si te lo ha inculcado tu familia desde que tienes uso de razón? Formas extrañas de entretenerse, pero al fin y al cabo así es como se divierte la jodida gente rica.

Lo único con lo que no contaban los Le Domas es que Grace va a resultar mucho más luchadora de lo que parecía en un principio. Estamos ante una cinta gamberra, sumamente entretenida, divertida, cargada con un humor negro cojonudo, algo gore y cubierta de una leve pero potente crítica social a las familias pudientes(ninguna fortuna se construye de la nada, muchas familias adineradas tienen demasiados esqueletos en su armario).

A diferencia de otros fiascos por el estilo como ‘’Dejame salir’’, no intenta ser pretenciosa y consigue su cometido. Entretener durante su metraje, hacernos soltar más de una carcajada y dejarnos unos diez minutos finales totalmente surrealistas que aunque no pegan ni con cola con el resto de la película no podrían haberse evitado de ningún modo, porque son los que nos van a hacer recordarla con una gran sonrisa. Son increíbles, en serio y no podría imaginarme está película sin ellos.

El reparto es gran parte del éxito dentro del conjunto, no sólo por quién interpreta a quién sino por el diseño de personajes a modo del mítico juego de mesa Cluedo con resultados y objetivo más sanguinolentos que en la partida de tablero, eso sí. La novia o lo que es lo mismo, la protagonista de este survival es la actriz Samara Weaving, la que recordaréis por The Babysitter o Mayhem títulos por los que se está convirtiendo en una auténtica scream queen de la época moderna, sobra decir que se desenvuelve con soltura en un papel que parece hecho a medida para aquello de guerrera vestida de princesa.

El resto del cast hace gala de unos personajes muy bien definidos de entre los que destacaría los gags de Fitch Bradley, el carácter interpretado por Kristian Bruun.

Algunos podrían entender este como un relato para ahuyentar a futuros matrimonios, y en cierta manera así lo es, pero no solo eso, el relato está tan bien construido y los tempos en los que entran las bromas y los gags en ocasiones apoyados en flashbacks que después servirán para entrelazar toda la historia de una forma redonda están tan bien colocados, que funciona además como una sátira sobre la riqueza y los propios protagonistas de ellas, así como la de sus almas. Ingerimos todo como si fuera un bocadillo con mayonesa, bien suave y con gusto.

Patxi Álvarez