Este pequeño libro “CIBERLEVIATÁN”, del que les hago llegar MIS IMPRESIONES, tiene mucha enjundia de actualidad, mucho entramado de “modernidades” que a los que nacimos en la era analógica nos cuesta tremendamente entenderle en su real magnitud a este Homo Digitalis y sus componentes, pero que nos incumbe en nuestro quehacer y actuar diario.

Espero que les ayude a entender y adentrarse en esta ciber-realidad que como tsunami tecnológico nos arrasa.

SINOPSIS

Incapaz de gestionar la complejidad del saber en el siglo XXI, la institucionalidad liberal ha sido arrollada por una poderosa alianza entre los datos y los algoritmos, nuevos soberanos del planeta inmunes a la regulación legal y democrática.

La realidad virtual toma fuerza; los cuerpos y la sensibilidad se retiran. También en política. La idea ilustrada que sustentaba la democracia —un ciudadano mayor de edad capaz de

tomar decisiones por sí mismo— es sustituida por un nuevo paradigma de libertad asistida.

Una dictadura digital se proyecta en el horizonte; un Ciberleviatán venido para instaurar un tecnopoder de grandes corporaciones. Estados Unidos y China ya libran una tercera guerra mundial alrededor de la inteligencia artificial, la robótica y el resto de tecnologías exponenciales.

La única alternativa al Ciberleviatán es una sublevación liberal que promulgue un pacto entre la técnica y el hombre. Un acuerdo que subordine la tecnología a un nuevo humanismo

basado en derechos digitales y propiedad sobre los datos y en una república digital global

capaz de controlar la voluntad de poder de la técnica. Y solo Europa —en complicidad con otros actores capaces de pensar la tecnología desde la humanidad— podrá́ liderar este cambio.

MIS IMPRESIONES

El pasado 13.2.2020 pude participar en el ATENEO de Santander en una magnifica ponencia del Dr. José Mª Lassalle sobre “El colapso de la democracia frente a la revolución digital” y aunque el auditorio habitual del Ateneo a estas Conferencias son personas mayores muy ajenas a los conceptos expuestos por el Ponente sobre cambio tecnológico, revolución digital, algoritmos, Inteligencia Artificial o Robótica, logró con sus artes y buen hacer didáctico mantener la atención de los asistentes.

Un recorrido por los cambios operados a nivel social desde la Revolución liberal francesa (1789), la Revolución Industrial2(1800) que proporcionó al mundo agrario y de servicios un cambio tecnológico y la incorporación de la máquina de vapor que trasformo al mundo de entonces.

1.- José María Lassalle Ruiz (Santander, 23 de octubre de 1966) es un profesor y escritor españo Ha desarrollado su trayectoria académica en varias universidades públicas y privadas españolas. Actualmente es Director del Foro de Humanismo Tecnológico de ESADE y profesor de Teoría del Derecho y Filosofía del Derecho en la Universidad Pontificia de Comillas (ICADE). De 2016 hasta junio de 2018 asumió la Secretaría de Estado de la Sociedad de la Información y Agenda Digital y anteriormente fue Secretario de Estado de Cultura entre 2011 y 2016. Es autor de numerosos ensayos y publicaciones académicas sobre pensamiento político y filosofía anglosajona. Es consultor privado y senior advisor en el Observatorio Panhispánico de la London School of Economics. Escribe en el suplemento Ideas de El País, así como en La Vanguardia. También es colaborador de Las mañanas de RNE.

2.- La Revolución Industrial o Primera Revolución Industrial es el proceso de transformación económica, social y tecnológica que se inició en la segunda mitad del siglo XVIII en el Reino de Gran Bretaña, que se extendió unas décadas después a gran parte de Europa occidental y América Anglosajona, y que concluyó entre 1820 y 1840

El amplio, acertado y detallado análisis del disertante sobre las variables prevalecientes en esa etapa frente a la aparición en los finales del siglo XX y comienzos del XXI de la revolución digital, me llevó a comprar casi de inmediato su libro, base de la Ponencia, que hoy trato de reflejar en estas MIS IMPRESIONES.

El libro del Dr. Lassalle CIBERLEVIATÁN, que le sirvió de base y guión para su ponencia, cuenta con un prólogo de Enrique Krauze3 estupendo, en el que subraya lo profético del libro, “en el antiguo sentido de la palabra: una condena, una advertencia, una visión”. Anticipa y puntualiza conceptos ampliamente desarrollados por el autor en sus páginas, pero que enfocan y precisan la mirada del lector desde este prólogo. Krauze dice: “la tecnología que estamos construyendo, sin ser por si misma buena o mala en un sentido moral, puede ser usada para la opresión”, expresión que amplía con fuerza en una sentencia mas contundente: “Un totalitarismo digital que erradicará la democracia e impondrá una administración cibernética, irrebatible en su lógica. La humanidad, infantilizada, será su cómplice y victima”.

Es un TSUNAMI TECNOLOGICO que “está arrasando con TODO”, rompiendo el modelo económico y político, precisa el autor. Su fortaleza y pujanza actual no la basa en riqueza de la Base Material, sino en los DATOS (metadatos). Es la irrupción de los artilugios tecnológicos que hoy nos invaden: TELEFONOS MOVILES (Smartphone). Economía de plataforma: Usa datos (metadatos) que manipulan las empresas especializadas y convierten en algoritmos para sus intereses y fines que circulan a través de las redes. Y a la aparición de grandes empresas como Google, Amazon, Facebook, Instagram, HUAWEI, Apple, etc.…

Desde las primeras líneas el autor nos alerta sobre un nuevo poder, que “con sus gestos se anuncia el reinado político de un mundo desprovisto de ciudadanía, sin derechos ni libertad. […] Un mundo de fibra óptica y tecnología 5G, dominado por una visión poshumana, que desbordará y marginará el concepto que hemos tenido del hombre desde la Grecia clásica a nuestros días”. “…alimentando los vectores que impulsan su desarrollo: la inteligencia artificial (IA), los algoritmos, la robótica y los datos.” Un fenómeno que puntualiza: “Lo sorprendente del fenómeno es que no se percibe en la opinión pública con tintes negativos sino todo lo contrario”.

Un principio que ya Éric Sadin en “La siliconización del mundo…”4  precisaba cuando afirmaba: “Asistimos a un alineamiento entre lo técnico, lo económico y lo político hacia un mismo punto del horizonte del que se beneficia plenamente un grupo relativamente restringido de personas que detentan un poder desmesurado sobre un cierto número de nuestras actividades que aumentan sin cesar, entre las cuales dependen del poder soberano, como la educación o la salud, y que pretenden instaurar una mercantilización integral de la vida del hombre y modelar el mundo a partir de sus meros intereses”

3.- Enrique Krauze Kleinbort (Ciudad de México, 16 de septiembre de 1947) es un historiador, ensayista, editor y empresario mexicano

4.- Éric Sadin, “La siliconización del mundo. La irresistible expansión del liberalismo digital”, Caja Neg Buenos Aires, 2018.

Lassalle llega a calificar, usando expresiones de Margaret A. Boden, “La convergencia de datos-algoritmos-inteligencia artificial (IA) adopta el papel de una trinidad tecnológica divinizada. Un Santo Grial digital, con una capacidad ilimitada de sanación de los seres humanos”5.

“Nuestra huella digital, remarca paginas mas adelante, dejada detrás del hilo de nuestras búsquedas en internet, contribuye a que los propios buscadores de información nos fidelicen a ella algorítmicamente, predeterminando nuestra conducta y haciéndonos reincidentes de acuerdo con patrones que pueden, además, influir en nuestra reputación social o en las posibilidades de contratación laboral que marquen el desarrollo profesional de las personas”.

Ya en su Conferencia en el ATENEO Lassalle decía: “Se han convertido a las personas en objetos, sujetos que si no tienes una terminal – device- inteligente no existes… […] nuestra libertad está siendo encerrada en una jaula de silicio que hace que actuemos en interés de las grandes tecnológicas del capital que genera valor sin propiedad. Capitalismo algorítmico…. Es el creado sobre la base de las nuevas commodities que se basan en los datos. […] Algoritmos que están destruyendo el trabajo con la introducción de la Robótica y la Inteligencia Artificial. Y sentencia: “Nunca como hasta ahora el trabajo ha valido menos. […] No estamos preparados, a ningún nivel del Estado para estos nuevos retos del liberalismo tecnológico. Tenemos regulaciones, que de forma perfectamente rígida determinan que condiciones debe tener un yogurt para que nos lo comamos… pero el algoritmo que decide que a cualquiera de nosotros se nos dé una tarjeta de crédito, porque analiza nuestra solvencia financiera, nuestros niveles de gastos, nuestros ingresos, etc. Esto está sucediendo sin control, sin regulación. El algoritmo que decide hoy que cualquiera tenga una tarjeta de crédito, no tiene regulación. Hoy el que no tenga una tarjeta de crédito en USA no existe, no tiene capacidad para vivir… Y eso es lo que está destruyendo el modelo de la revolución industrial… ¿Por qué?, Porque un modelo basado en datos y algoritmos tiene consecuencias… está acabando con el trabajo”.

La Revolución Tecnológica, en las plantas de producción de cadena de montaje de BMW se reduce el número de obreros, por el uso de robots, y el uso de componentes preensamblados que no necesitan montaje, vienen integrados. El desempleo tecnológico emerge como una realidad. La especialización reemplazada por la IA. Aplicaciones especializadas nos permitirán hablar idiomas con suficiente calidad, sin grandes conocimientos o estudios previos… Y viajar, que era otro requisito del desarrollo humano para adquirir conocimientos, se hará más difícil y caro, por los problemas de la huella de carbono de los grandes vuelos trasatlánticos, y por lo tanto más caros y difíciles para economías medias, como lo fue hace siglos en los barcos de entonces.

El capitalismo de “low cost” va desapareciendo, y eso crea disgusto, crea una bolsa de malestar social extraordinaria, y es lo que explica los populismos, el resurgimiento del fascismo.

5.– Margaret A. Boden, “Inteligencia artificial”, Turner, Madrid, 2017.

Un capitalismo de plataformas se implanta a partir de una vasta infraestructura de plataformas que detecta, graba y analiza datos de manera masiva. Esto es lo que sucede con Google, Facebook, AWC, Salesforce, Rolls Royce, GE, Siemens, Audi, Uber, Airbnb, Spotify o Netflix, entre otras tantas plataformas que, con sus ventas de espacio publicitario, nubes, vehículos, motores, suscripciones o alquileres de servicio, recaban datos que se monetizan como parte de su modelo de negocio al orientar sus ofertas de acuerdo con esa información.6

En su Capitulo “Data Tsunami”, dice el autor: “En la actualidad, casi la mitad de la población del planeta está conectada a internet y un simple smartphone tiene más capacidad de circulación y procesamiento de datos que la necesitada por la NASA en 1965 para llevar el hombre a la luna. Hoy en día, un pequeño empresario en África tiene acceso a más información que Ronald Reagan cuando ocupaba la Casa Blanca. De hecho, “posee más datos útiles y especializados a velocidades mayores. Cuenta con cruces de información, más complejos que los de la totalidad del gobierno de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial”.7 “El volumen de datos intercambiados a través de conexiones de red se duplique planetariamente cada dieciocho meses…”

De ahí que el impacto del data tsunami sobre los hombres los arrastre son oposición ni margen de iniciativa. El estrés de datos en tiempo real es tan intenso y poderoso, sentencia, que va anulando nuestra capacidad de respuesta bajo un síndrome de intoxicación que afecta las capacidades epistemológicas y sensibles del ser humano y lo cuestiona, incluso como sujeto político8. “Una ciberadaptación que altera su forma de ser y estar en el mundo” Una ciberadaptación del ser humano que lo proyecta agrupado y deslocalizado. De ahí que, como precisa el autor, la fisonomía moral del ser humano está alterándose profundamente, removiéndose sus raíces analógicas y emergiendo un nuevo fenotipo antropológico: el Homo digitalis9.

La subjetividad, por tanto, se está deslocalizando del cuerpo para migrar hacia los dispositivos inteligentes y dialogar de forma casi permanente con las pantallas. La consecuencia de todo ello es el desmoronamiento de la estructura analógica del mundo. Hervé Aubron dice: “múltiples centellos, enclaves, interfaces, como un juego de tabas. No desaparecimos, nos dislocamos, somos un campo en ruinas”10

Hemos pasado, dice el autor paginas mas adelante en el Capítulo “Cuerpos en retirada”, referenciando a Éric Sadin: “Hemos pasado en menos de una década de un escenario de “funcionalidades administrativas, comunicacionales o culturales a un poder de guía algorítmica de nuestras vidas cotidianas y de organización automatizada de nuestras sociedades”11.

6.- Nick, Srnicek, “Capitalismo de Plataformas”, Caja Negra, Buenos Aires, 2018.

7.- José Ramón López-Portillo, “La gran transició Retos y oportunidades del cambio tecnológico exponencial”, FCE, Ciudad de México, 2018

8.- Ver mas detalles en “Superficiales. ¿Qué esta haciendo Internet con nuestras mentes?, Nicholas Carr, Taurus, Madrid, 2011.

9.– Betty Martínez Ojeda, “Homo digitalis: etnografía de la cibercultura”, Universidad de los Andes, Bogotá, 2006.

10.– Hervé Aubron, “Genie de Pixar”, Capricci, Paris, 2011.

11.-La siliconización del mundo. La irresistible expansión del liberalismo digital”, Caja Negra, Buenos aires, 2018.

Precisa cuando dice: “Las consecuencia de ello apuntan hacia la inevitabilidad de ese Ciberleviatán que sustituirá la libertad humana por una reconfiguración del poder, tanto político como económico, que decidirá por nosotros a partir de nuestro miedo a ser libres y responder por ello”. Y mas adelante señala con certeza … “Y no solo porque se está más pendiente del smartphone que de las personas con quienes compartimos nuestra vida…”.

El autor subraya el proceso de resignificación del ser humano, en el capitulo dedicado a “Libertad Asistida”, enfatizando en que el cambio está modelando la psique humana a golpe de pulsaciones en las pantallas de los dispositivos. Señala la denuncia de Ernest Jünger sobre “O bien acepta los medios peculiares de la técnica y habla su lenguaje, o bien perece” o la de Yuval Noah Harari, que dice: “hoy en día, la verdad viene definida por los primeros resultados de la búsqueda en Google”12 Precisa mas adelante el autor: “Con la técnica no hemos ampliado el perímetro de nuestra libertad, sino que fingimos ser más libres que antes”.

El Homo digitalis es cada vez mas afín al orden y el control, a una búsqueda de seguridades y previsibilidades que destierren el caos, al tiempo que cultiva una predisposición inconsciente a aceptar el control por el control mismo. Esto sucede en el ámbito de la salud, en el campo de la seguridad también, ya que se ha avanzado extraordinariamente en el desarrollo de aplicaciones que supervisan en tiempo real y a distancia el funcionamiento de nuestras casa, al tiempo que garantizan la protección de nuestras familias. La ciberseguridad garantiza la existencia de una sociedad de control y vigilancia que permite monitorizar desde el trafico urbano hasta la circulación de pasajeros, el intercambio masivo de información en las redes sociales o las transacciones bancarias y comerciales que se producen dentro de circuitos financieros de nuestras sociedades avanzadas. El desarrollo de todas estas iniciativas está haciendo deseable inconscientemente el monitoreo de nuestra vida individual y colectiva.

Como advertía Heidegger: “La técnica está haciendo perder a la humanidad el sentido del ser, desfigurando su autoconsciencia y destruyendo los fundamentos de su libertad”13

En el Capítulo “Algoritmo-Ley sin Ley” sentencia: “Los algoritmos gobiernan y administran a su antojo el universo de los datos sobre el que trabajan”. Como decía Foucault, nos han normalizado sin consultarnos. “Abrazada por el algoritmo, la libertad se vive como una experiencia asistida de nosotros mismos”. Un fenómeno que ha cambiado radicalmente nuestra manera de vivirnos como seres humano y nos sitúa en el umbral de una mutación profunda de nuestra identidad. Precisa el autor: “Estamos ante un instrumento de programación que recrea sin control legal la naturaleza humana al hacerla más dependiente de un arte de composición algorítmica que los técnicos guardan bajo siete llaves y que hacen inaccesibles dentro de una relación absolutamente desequilibrada entre la plataforma y el usuario14.

12.- Yuval Noah Harari “21 lecciones para el siglo XXI” – Debate, Barcelona, 2018.

13.- Martin Heidegger, “La pregunta por la técnica” en Conferencias y Artículos, Ediciones del Serbal, Barcelona, 1994.

14.Frank Pasquale; “The Black Box Society. The Secret Algorithms That Control Money and Information” – Harvard University press, Cambridge, Massachusetts, 2015

Nick Srnicek en “Capitalismo de plataforma”, referencia el autor, dice: “la historia de como Google y Facebook generan ganancias ha sido una historia sencilla: los usuarios son trabajadores no asalariados que producen bienes (datos y contenidos) que son así tomados y vendidos por las compañías anunciantes y otros interesados”.

La dependencia del entramado algorítmico es tan intensa que si desapareciera repentinamente de nuestras vidas, estaríamos desamparados y nos sentiríamos perdidos sin remisión. Algoritmos que están destruyendo el trabajo con la introducción de la Robótica y la Inteligencia Artificial. Y sentencia: “Nunca como hasta ahora el trabajo ha valido menos”.

CAPITAL QUE GENERA VALOR SIN PROPIEDAD

¿Puede un Bróker o analista de bolsa lograr alternativas a la velocidad que lo hacen los robots creados para ello? Nunca… la efectividad y certidumbre de la máquina, unida a los milisegundos que demora su “trabajo”, le hacen insuperables. Y es que a medida que la economía de los datos ha sustituido a la economía de producción, la eficacia de los algoritmos se ha hecho más esencial. La transformación del capitalismo productivo en cognitivo se ha basado en los datos. Estos son ya el elemento vertebrador de los modelos de negocio para las empresas, tanto en su relación con los clientes y trabajadores como en el desarrollo de una estrategia de competencia dentro del mercado. Esto es solo el comienzo de un proceso imparable que hará que consumamos lo que quieran las plataformas a través de las que las corporaciones tecnológicas gobernarán monopolísticamente el mercado de consumo digital de bienes y servicios, como sucede ya con Netflix o Amazon.

En el Capítulo “Esperando a los robots”, el autor señala que de todos los factores que desestabilizan las base de legitimación de la democracia liberal, “el mas grave es: la aparición de un proletariado cognitivo que mina los principios de una ciudadanía responsable”, favoreciendo de forma alarmante a las desigualdades. Y puntualiza: “Si la crisis económica de 2008 debilitó el modelo democrático, la automatización que impulsa el capitalismo de plataformas podría conducir a su colapso”.

Alerta sobre la posible aparición del “ciberpopulismo” que se manifiestan con los shitstorms o linchamientos digitales que minan la reputación de los políticos opositores o periodistas incomodos. Pero, sobre todo, con las fake news, que quiebran la estructura epistemológica de la democracia liberal. Ambos pueden fidelizar a perpetuidad a multitudes alrededor del autoengaño. La transformación de los hombres llevados por la automatización creciente de la economía precisa párrafos más adelante referenciando a Berardi, “trabajadores cognitivos que viven bajo condiciones de precariedad salarial, competencia estresante, explotación e hiperestimulación nerviosa”.15

La automatización está desplazando a los hombres de todos los ámbitos laborales. La IA y la robótica están marginando a los hombres de experiencia laboral.

15.- Franco Berardi, “Fenomenología del fin. Sensibilidad y mutación conectiva” – Caja Negra, Buenos Aires, 2017.

En 2025, dice el autor apoyado en datos del libro “La gran transición…” de José R. López- Portillo, la proporción de tareas que realizarán los robots aumentará al 25% en todas las industrias manufactureras, estimándose en un 49% las actividades laborales que podrían ser automatizadas en Estados Unidos. Algo que afectara al 47% del empleo en USA, al 57% en los países de la OCDE, al 77% en China y al 85% en Etiopia. El desempleo masivo, la deflación económica y el aumento de la desigualdad social, son irreversibles. Baste señalar, precisa párrafos mas adelante, “que el 1% de la humanidad posee la mitad de la riqueza del mundo y las cien personas mas ricas tienen mas en su conjunto que los 4.000 millones de personas más pobres”16. Solo en Estados Unidos el 10% de la población acumula el 50% de la renta, el 1% mas del 20%, y tan solo 565 personas disfrutan de casi 2,8 billones de dólares de ingresos al año.17

¡Ninguna generación anterior estuvo tan expuesta al poder de una tecnología que está modelando el mundo a su antojo!

Un mundo de imágenes donde la experiencia virtual sustituye a la real y donde la perfección está en la copia de un mundo generado por el ordenador. En mi nota al margen puse: “Este es el fenómeno de la VR (Virtual Reality) y los video games llevados a la realidad o viceversa”. Hombres que harán de la “pantalla la experiencia de una brecha ontológica que rompe con el “ser” para transformarlo en un “estar” online”18

El Capítulo “El Ciberleviatán en Marcha” comienza con una sentencia conclusiva del autor: “El camino hacia la dictadura digital se allanará sin violencia”. “Lo hará, precisa, a impulsos de un ciberpopulismo que viralizará esta actitud en las redes sociales. La política será entonces neutralizada y el pueblo se disolverá en un proletariado cognitivo, que adoptara el rol de consumidor masivo de conectividades tecnológicas”.

Párrafos mas adelante señala: “La frontera que separa a los ciudadanos de los súbditos se borrará bajo un Ciberleviatán que garantice al proletariado cognitivo un estatus dentro de una sociedad maquinizada. Con esta decisión, el hombre perderá la condición aristotélica de animal político, para adquirir el reconocimiento de animal electrónico”. Estaríamos, por tanto, ante una sociedad gestionada a todos los niveles por la IA, pero que no prescindirá del factor humano aunque el trabajo descanse masivamente sobre las espaldas de los robots. Esto es, sentencia: “como un sujeto consumidor de conectividad digital ilimitada”, convirtiéndose lo más rápido posible en superhombres cibernéticos, centauros digitales o ciborgs.

Para lograr ambos fines, hoy se defiende la atribución al proletariado cognitivo de un “disfrute económico del derecho a una renta básica universal (RBU) que garantice un salario “generoso que cubra sus necesidades básicas”, atenuando así la “pérdida de empleo de los pobres y sus problemas económicos”, al tiempo que proteja “a los ricos de la ira popular”.19

16.Yuval Noah Harari “21 lecciones para el siglo XXI” – Debate, Barcelona, 2018.

17.Chase Peterson Withorn, “The Full List of every American Billionaire 2016”, Forbes, 1 de marzo de 2016.

18.- José Mª Lassalle, “Contra el populismo. Cartografía de un totalitarismo posmoderno”, Debate, Barcelona, 2017.

19.– Yuval Noah Harari “21 lecciones para el siglo XXI” – Debate, Barcelona, 2018

Es sintomático, dice el autor, que los principales valedores de la RBU sean las grandes corporaciones tecnológicas que protagonizan y lideran la revolución digital. Mark Zuckerberg, Bill Gates, Jeff Bezos, Elton Musk, Chris Hughes o Sam Altman, entre otros muchos, son los portavoces más convencidos.20 La clave es impedir que el legislador introduzca objeciones éticas o laborales a la IA y la robótica. Y que no se interrumpa el negocio bimillonario que supone la transformación digital del mundo.

El Capítulo 7 “Sublevación Liberal”, con el que termina el libro, el autor, lo dedica a razonar algunos aspectos de la crisis del liberalismo a través de un capitalismo cognitivo sin regulación y profundamente desigual. Sentencia con fuerza y reiteradamente que “la técnica ha dejado de ser instrumento para convertirse en una hybris irrefrenable que altera ontológicamente al ser humano.

Europa ofrece la posibilidad de ser una alternativa de resistencia y cambio a la distopia tecnológica que Estados Unidos y China proyectan sobre el futuro.

El Espíritu de Silicon Valley ha desdeñado la tradición europea y protagoniza un “soft– totalitarismo digital” que pretende, “a largo plazo, erradicar toda vida democrática en beneficio de una administración algorítmica y definitiva de las cosas”21.

China está liderada por un mandarinato posmoderno, dice el autor, que asienta su poder sobre la creencia confuciana de que la decisión solo puede estar en manos de la inteligencia. A ello tratan de contribuir decisivamente los planes de competitividad en IA, que operan sobre una disposición taoísta a rechazar la crítica, despreciar la originalidad y aceptar la obediencia sin objeción.

La tarea mas importante que tiene la humanidad por delante es dar sentido a las máquinas. Necesitamos un humanismo del siglo XXI que fortalezca el sentido ético de los humano y que actúe como el pilar educativo sobre el que se formen capacidades cognitivas de los hombres22. En fin, una ley que revalorice el trabajo humano como colaboración necesaria de la IA y la robótica.

Termino, con estas espeluznantes cifras: Niveles de capitalización en miles de millones de dólares en enero de 2019, de: Microsoft (733), Apple (709), Amazon (697), Alphabet (685) y Facebook (409), a las que hay que añadir las Chinas: Alibaba (380) y Tencent (357).

Unas IMPRESIONES, a mi gusto excesivamente largas, pero necesarias, para al menos lograr entender en alguna dimensión este importante tema de la CIBERLEVIATÁN.

Jorge A. Capote Abreu Santander, 18 de abril de 2020

20 .James J. Hughes, “A Strategic Opening for a Basic Income Guarantee in the Global Crisis Being Created by Robots, Desktop Manufacturing and BioMedics”, in Journal of Evolutions & Technology, 24, 2014.

21.– Éric Sadin, “La siliconización del mund La irresistible expansión del liberalismo digital”, Caja Negra. Buenos Aires, 2018.

22.– Martha Nusshaum, “El cultivo de la humanidad: una defensa clásica de la reforma en la educación liberal”, Paidós, Barcelona, 200