Hace un año llegó a nuestras vidas esta película de acción, protagonizada por Mark Wahlberg (que estrena películas como churros), sin hacer mucho ruido, y con un sonoro fracaso de taquilla, de crítica y de público. Como ya digo, los críticos se cebaron con ella.

Y un servidor se preguntaba: ¿de verdad es tan mala una película del (a veces) eficiente Peter Berg, con Wahlberg y Iko Uwais en el reparto y de acción sin concesiones? La respuesta: un rotundo sí. Pero como siempre, vayamos por partes.

La dirección corre a cargo del bueno de Berg, capaz de lo mejor («El Tesoro del Amazonas» o «El único superviviente») y de lo peor («Battleship» o «Hancock»), y creo que estamos ante su peor película, lo cual son palabras mayores viendo su filmografía. Cierto es que hay un par de escenas de lucha bien rodadas y resueltas (y protagonizadas por Uwais, aunque nada que ver con la reciente «The Night Come for Us»), pero poco más destacable, en un caos de tiros y persecuciones sin sentido.

El estilo MICHAEL BAY, de explosiones, persecuciones, disparos, etc parece que ha calado en otros directores pero la verdad es que aburre, satura y provoca indiferencia total a pesar de su ajustadísimo metraje, que es lo único bueno, y a pesar de lo cual se hace bastante interminable.

Llegas un momento que además de no importarte nada de lo que sucede no sabes ni quien muere ni quien dispara a quien, ni las motivaciones, ni quien es el bueno ni el malo… este cine hace tiempo que dejo de divertirme para provocarme el aburrimiento mas absoluto.

Pero lo peor se lo lleva el guion. No tiene ningún sentido y tiene más agujeros que un colador. La película dura bien poco (quizás eso sea lo mejor de la cinta) y se divide en dos partes. La primera media hora quizás tenga un pase, pero lo siguiente… Y por dios, no hablemos de ese final abierto, como invitando a una secuela que nadie ha pedido (creo que ni siquiera los mismos responsables de la cinta).

Una vez aclarado que el guion cabe en una servilleta y tiene el mismo sentido que un capítulo de la tercera temporada de Twin Peaks, hablemos del reparto…

Tenemos a un Mark Wahlberg cabreado, es decir, haciendo de si mismo, y con el piloto automático. Luego a un Malkovich muy desaprovechado esperando a que esto termine para cobrar su jugoso cheque (aunque tener que llevar esa peluca no está pagado).

Y el mencionado Uwais, aporta calidad en los combates, pero tiene el mismo carisma que una bolsa de papel (es la labra de los actores de artes marciales). Por no hablar de una desaprovechada Ronda Rousey (pecado que no reparta ni una hostia). La única que se salvaría, más o menos, sería Lauren Cohen (Maggie en Walking Dead), en un personaje al que quieren dotar de profundidad, pero que acaba quedando muy mal dibujado.

Reconozco que cuando he finalizado la película me he quedado en plan «una película más para pasar la tarde». Pero reflexionando un poco me he dado cuenta de que la película es caótica, mal montada y estructurada, pareciendo que han cortado en la sala de montaje lo que no está escrito y, como ya digo, con un final estúpido y abierto. Ya os lo digo yo, no esperéis secuelas alguna. Ni falta que hace.

Una película totalmente prescindible y olvidable, que no aporta nada al cine (tenéis con la misma trama la superior y correcta «16 Calles») y que no sirve ni para una tarde aburrida. Hay opciones mucho mejores, os lo aseguro. Yo ya la estoy olvidando, en 3, 2, 1… Olvidada. De lo peor de ese año.

Patxi Álvarez