Mientras l@s Diputad@s del Congreso trabajan duro en Madrid l@s del Parlamento de Cantabria van de fiesta en fiesta a supervisar los chorizos y el vino

Mientras l@s Diputad@s del Congreso trabajan duro en Madrid l@s del Parlamento de Cantabria van de fiesta en fiesta a supervisar los chorizos y el vino

Lo cierto es que verano tras verano sucede lo mismo. Cuando llega el mes de julio los diputados del Parlamento de Cantabria cierran las sesiones plenarias y se dedican a ir de fiesta en fiesta por toda la región, hasta después de San Cipriano, 17 de septiembre.

Tambien en diciembre sucede lo mismo tras el Día de la Constitución, evento al que no todos los diputados asisten, se despiden hasta febrero…

Mientras tanto en Madrid los Diputados y Senadores trabajan duramente en el mes de julio como estamos viendo estos dias…

En el Parlamento de Cantabria solo los portavoces y algún negociador nombrado por su partido aparece por el Parlamento, el resto de Diputados se impone la dura misión de asistir a las fiestas populares, a las que los 102 alcaldes de Cantabria y mil alcaldes pedáneos, les invitan para dar «mayor realce» a la procesión del municipio o pueblo, convirtiéndose en una de las figuras obligadas junto al cura, el alcalde y la virgen o santo.

Asi el señor o señora Diputado/a da el visto bueno a la parrillada, el chorizo y el vino que se dispensa al pueblo y entrega los trofeos del correspondiente campeonato de bolos o mus…

Y cuidado que, si no van de fiesta en fiesta, los alcaldes se quejan al partido de turno así que nuestr@s agnegad@s Diputad@s se ven obligad@s a cambiar el intenso trabajo en el Parlamento por las praderas de nuestra hermosa Cantabria…