Al igual que Cupido, Kiko Narváez enamoró con su arco a la afición de Atlético de Madrid gracias a su entrega, goles, logros, sentimiento y sobre todo la flecha de la humildad. Kiko Narväez el mejor símbolo de la humildad y sentimiento rojiblanco. 

El de Jerez de la Frontera afronta cada día de su vida con la ilusión y la humanidad de aquel joven de 20 años que debutara un 14 de abril, en el Ramón de Carranza, allá por el 91, con uno de sus dos amores futbolísticos, el Cádiz.

Tras dos temporadas de ensueño se cruzó en su camino su segundo y verdadero amor, el Atlético de Madrid, donde años después sería la punta de la lanza del equipo que consiguió conquistar Liga y Copa en 1996 y donde se convirtió en una leyenda para todo aficionado rojiblanco.

Inmerso ya en el mundo de la comunicación deportiva siempre tiene tiempo para echar una mano a sus compañeros de profesión, gracias a su carácter amable y risueño.

P: Has vivido el Atlético desde dentro y desde fuera ¿Cuál es tu mejor recuerdo como jugador? ¿Y como aficionado?

R: Los minutos después de ganar la liga del 96, fueron momentos de liberación, de darle esa inesperada sorpresa a tanta gente que nos siguió dos años nefastos. Como aficionado, el gol de Forlán en Hamburgo, fueron 24 horas llenas de cariño y emoción.

Los inicios

PTus inicios en el Atlético de Madrid no fueron fáciles, ¿cuál consideras que fue el punto de inflexión para pasar de una temporada mala a otra tan buena?

R: No solo fue un punto, se juntaron unos pocos: la madurez, la confianza, la llegada de Antic, empezar haciendo una gran pretemporada, Lubo Penev…

P: Siempre dices que no fuiste el mejor ejemplo para Fernando cuando subió al primer equipo, por tus circunstancias ¿consideras que Torres plasma a la perfección los valores del club?

R: No conozco a nadie que pueda representar al Atlético por el mundo mejor que Fernando. Aúna el cariño, el respeto y la admiración del mundo futbolístico con la pasión y el sentimiento por su Atlético.

PEste mes acudiste al 25 aniversario de las olimpiadas de Barcelona 92, supongo que estas fueron uno de tus mejores recuerdos, ¿qué sentimientos te despertó este reencuentro?

R: Me despertó recuerdos de cariño, a pesar de que no tenemos una relación fluida, no hay reproches, solo buen rollo e interés de cómo nos va la vida.

P: Hace unos días alabaste la evolución del Atlético, gracias a Simeone, tras ganar la Audi Cup ¿ves algo diferente en la actitud de los jugadores, esta temporada tan difícil que nos espera?

R: Desde la llegada de cholo siempre me siguen transmitiendo lo mismo, creencia en una filosofía y anteponer el equipo a las individualidades. Motivos por los que sabes de antemano que aún perdiendo te sientes orgullosos de ellos.

PHas compartido vestuario con Simeone ¿cuál es su principal característica para transmitir esa pasión a los jugadores?

R: Creencia en el camino y su gran poder de convicción para que lo sigan.

Humildad y sentimiento rojiblanco

P: En los últimos años tenemos un equipo que combina estrellas y canteranos ¿cuál crees que ha sido la clave para esta buena hornada de gente de la casa?

R: Humildad y sentimiento rojiblanco.

PEste años nos hemos despedido del Vicente Calderón ¿crees que el nuevo estadio albergará esa pasión especial del hincha del Atlético de Madrid?

R: La pasión por tu equipo no entiende de mudanzas y de eso el rojiblanco va sobrado.

PDespués de una gran trayectoria como la tuya ¿por qué entraste en el mundo de la comunicación? Y no seguiste en el mundillo del futbol como entrenador

R: Porque una vez que lo probé seguí sintiendo feliz, recompensado e ilusionado de seguir mejorando. Entrenar siento que es vocacional y si no estás convencido no puedes enseñar a 24 jugadores.

P: Tu celebración es todo un emblema del equipo. Todo aficionado del Atlético se emociona al ver a sus jugadores haciéndola. Tambien ha celebrado algún logro personal realizándola ¿por qué elegiste el arquero y no otra celebración?

R: Mi única intención fue buscar una posición para quedarme quieto cinco segundos y así poder ver las caras de los míos una vez que había marcado, pero me salió ese gesto que no era premeditado y le pusieron el arquero.

Entrevista de Santiago Toca

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