Chanti es uno de los grandes nombres del humor en Argentina y “Mayor y menor” todo un fenómeno que por fin llega a España de la mano de la editorial Milenio. Un precioso libro que habla de las relaciones entre los hermanos con un humor que anamora desde el primer momento y que le emparenta con los grandes clásicos de las tiras como Snoopy o Mafalda. Un regalo perfecto para estas fechas que esperamos tenga una gran continuidad. Conocemos un poco mejor a Chanti que nos habla de su trabajo.

Pregunta: ¿Qué es “Mayor y menor”?

Respuesta: Mayor y menor es una historieta que cuenta la relación entre hermanos: uno mayor y el otro menor. Las relaciones de “amor/odio” de todos aquellos que hemos sufrido y disfrutado un hermano. Las relaciones con los padres, que no siempre es igual cuando uno es el mayor o el menor. En la historieta Nacho es el hermano mayor y Tobi el menor.

P.: ¿Cómo nace la obra?

R.: Siempre quise hacer una historieta sobre niños. Me divierten mucho y me dan mas libertad a la hora de inventar historias y hacer humor. Pero no me decidía si hacer un niño o una niña. Y ya había muchas tiras de niños, muy famosos, como Mafalda o Carlitos y era muy difícil hacer algo nuevo en ese tema. Por eso, cuando nació mi segundo sobrino y ver la reacción del primero, entre fascinación y celos, me dije que ahí estaba lo que andaba buscando, un enfoque diferente. Encima, yo vengo de una familia que somos ocho hermanos y para mí fueron y son muy importantes. Y crecí mucho con ese contacto entre hermanos.

P.: La llegada de Tobi cambiará la vida de Nacho. A lo largo de la serie veremos los problemas que se generan entre hermanos mayores y pequeños. ¿Cuál es tu fuente de inspiración?

R.: Al principio fueron mis sobrinos. Inclusos los nombres de los personajes son de mis sobrinos. Pero después toda anécdota que llega a mí de cualquier niño es fuente de inspiración. También tengo presente cuando yo era niño y la relación con mis hermanos. Tengo una gran afinidad con los chicos, asi que me resulta fácil ponerme en su lugar.

P.: En la serie tenemos siempre en mente las grandes tiras de cómic dedicadas a la infancia como Peanuts o Calvin y Hobbes. ¿Cuáles son tus referentes a la hora de crear?

R.: Calvin and Hobbes es quizás mi tira favorita. Aunque yo hago más historieta que tira. La tira suele ser más corta, de pocos cuadritos. Y yo lo que hago es contar una historia más larga, que no tiene por qué tener remate en la última viñeta y que incluso se continúa en los siguientes números. Crecí influenciado sobretodo por las historietas franco-belgas que salían en la revista Spirou.

P.: Para los lectores españoles hablar de tiras infantiles y especialmente argentinas nos remite a la obra de Quino.

R.: Mafalda es una genialidad. Y Quino un autor que admiro mucho (y que nació en mi misma provincia: Mendoza). Pero como contaba en la pregunta anterior, en la manera de contar me siento más identificado con otro argentino: Fontanarrosa, que hacía más historietas humorísticas que tiras cortas.

P.: La serie comienza con el terrible momento en el que Nacho recibe la noticia de que va a tener un hermanito. Desde ese momento las historias crecen con los protagonistas.

R.: Cuando creé la historieta, los personajes tenían 4 años el menor y 7 el mayor. Pero cuando se me da la posibilidad de publicar la historieta en la revista Rumbos (revista dominical que sale con los principales diarios del interior de Argentina), decidí empezar a contar la historia desde el principio. Para que se entendiera por qué Nacho era tan celoso y como viene su hermano a cambiar su mundo.

P.: No es muy común ver como crecen los protagonistas en las series sin embargo en “Mayor y menor” no tienes miedo a ver como avanzan los personajes.

R.: Me gustó la idea de que los personajes crecieran. Porque también te da la posibilidad que los personajes cambien con ese crecimiento. Nacho al principio le tenía muchos celos a Tobi y le hacía muchas maldades. Pero con el correr de la páginas, esos celos van mutando por una relación más de compinches o “colegas” como dicen ustedes por allí.

P.: Lo más importante de la serie serán sus protagonistas.

R.: Lo mas importante son sus protagonistas, pero también el vínculo que hay entre ellos. Y con el resto de la familia. También los personajes son una excusa para contar esas cosas de la vida que el autor piensa o analiza sobre el mundo en que vivimos.

P.: La relación amor-odio entre hermanos es el tema central de la obra.

R.: Si, podríamos decir que si.  Por eso, la historieta se llama “Mayor y menor” y no “Nacho y Tobi”, porque se enfoca más en la relación entre los personajes.

P.: Nacho y Tobi acaban uniendo sus fuerzas contra un enemigo común: los padres.

R.: No lo veo tan así. Los padres no son enemigos, pero si comparten los retos y se disputan el cariño de ellos.

P.: En la serie vemos también los sentimientos encontrados de los padres, entre encantados y agotados.

R.: Sin ser padre, pude observar que por un lado están encantadísimos con sus hijos, pero también los agobian mucho. Cuando uno tiene una persona a cargo, la vida cambia radicalmente. Ya no se piensa tanto en uno mismo, sino en ellos. Por eso, también está bueno que en la historieta se sientan reflejados los padres. Es comprenderlos.  Es una historieta para todo público. Aquí en Argentina la leen desde niños que recién aprenden a leer (y la historieta es su primera lectura), hasta gente muy mayor que necesita lentes para leerla.

P.: Destaca el carácter atemporal de la obra. Eliminas elementos coyunturales de modo que la serie se mantiene con una gran frescura a pesar del tiempo transcurrido.

R.: Justamente como se trata de relaciones humanas es que no pierde actualidad. Trato también de no poner muchos elementos de tecnología, porque justamente son los que nos hacen perder esa relación más humana del cara a cara. También el ir descubriendo el mundo a través de los chicos y sus juegos.

P.: Eres miembro fundador de Banda Dibujada (Movimiento para la Difusión de la Historieta Infantil y Juvenil). ¿Cómo ves la situación de la historieta para los más pequeños en estos momentos?

R.: Cuando comenzamos con Banda Dibujada, hace más de 10 años, en Argentina no había casi libros de historietas para chicos, las pocas historietas infantiles sobrevivían en suplementos para chicos de los diarios o en alguna revista escolar infantil. Actualmente, organizamos cada año los “Premios Banda Dibujada”, donde compiten muchos libros de historietas para niños y el jurado está compuesto por un grupo de expertos en el tema (periodistas de historietas, bibliotecarios, difusores, y grandes autores), que no tienen ninguna relación con los libros que se presentan y que son ajenos a Banda Dibujada. Ya vamos por la sexta entrega de Premios, comenzamos con pocos libros ternados y hoy son más de 20 libros de historietas infantiles los que compiten cada año. Pueden parecer pocos, pero en el 2000 lo único que se publicaba que podían leer los chicos era Mafalda.

Creo que hubo un efecto contagio, las primeras editoriales que comenzaron a publicar libros de historieta para niños les fue muy bien y entonces otras siguieron ese mismo camino. También tiene que ver que en mi país, se les  enseña historieta a los chicos en las escuelas, como un género más dentro de la literatura. Y no solo en el nivel primario, sino también en el nivel secundario. Por lo que muchos libros de historietas están en las bibliotecas de los colegios y los chicos los llevan al aula desde sus casas.

Y no voy a dejar de mencionar, que este fenómeno también se da por los autores que generamos material, damos charlas y talleres para chicos, como también por el incansable trabajo que hacemos desde Banda Dibujada, difundiendo la historieta de muchas maneras e incentivando a las editoriales a publicar material de historietas para niños.

Pero a pesar de todo esto, me sigue asombrando cómo los chicos, a esta altura de los tiempos tecnológicos, se siguen fascinando por las historietas. Creo que tiene que ver también con que a todos los niños les gustan que les cuenten una historia. ¡Y si es con dibujos, mejor!.

P.: Es curioso ver como en el pasado los cómics estaban muy vinculados a los niños y hoy es difícil encontrar libros específicos para ellos.

R.: Es verdad que antes existían las revistas para niños con historietas. Y también que las historietas estaban mas relacionados a los chicos. Por un lado, es muy bueno que ahora no se relacione solo con el publico infantil , porque hay un mercado para gente adulta con muy buenos exponentes. Pero como decía en la respuesta anterior, aquí en Argentina no pasa que es difícil encontrar historietas para chicos. Hay pequeñas editoriales dedicadas completamente a eso, y ya tienen muchos títulos. Y grandes editoriales como Sudamericana (Penguin Random House), que abrió su sección de historietas para chicos con mi obra “Mayor y menor”. Ya vamos por el décimo libro y son un éxito de ventas, reeditándose todos los años todos los números porque se agotan. También allí publico “Las Aventuras de Facu y Café con Leche” (que salió primero en la revista La Valijita de Billiken, para chicos de pre-escolar), que ya lleva cinco títulos. Solamente en Random House, llevo 15 libros de historietas para chicos y un libro para adultos (que también leen los chicos!).

Y menciono a Comiks Debris, una editorial que comenzó hace unos años atrás, y que ya lleva varios títulos de historieta infantil de autores argentinos.

Pero también en España últimamente han aparecido muchos libros de historietas para chicos. Desde editoriales nuevas como Mamut, que se dedica exclusivamente a las historietas para chicos, como los clásicos que se están reeditando de las historietas franco belgas, como Gaston el gafe, Quena y el Sacramus, Los Hombrecitos, etc (que son los que leía de chico y me vuelvo loco cuando voy por allá porque me quiero traer todos!). Y también los clásicos españoles como Mortadelo y Filemón, de Ibañez y Superlopez de Jan (y “Pulgarcito”, que leíamos de niños aquí en Argentina también!). Y los nuevos talentos como Atlas y Axis de Pau (una verdadera joya) o Carlitos Fax de Monteys (una genialidad). Y eso sin hablar del comic de superhéroes o el manga.

P.: En España acaba de comenzar la aventura de “Mayor y menor” pero en Argentina la serie es un éxito con 10 libros publicados. ¿Cómo mantienes la frescura durante todo este tiempo?

R.: Diez libros publicados y ya casi 14 años que sale en la revista dominical Rumbos. Será que es un tema que me divierte (el mundo infantil), que le encuentro siempre temas que contar. O temas que pueden ser mirados a  través de los ojos de los niños.

P.: ”Mayor y menor” recibe el Premio Banda Dibujada al mejor libro de historieta infantil publicado en Argentina. ¿Qué suponen para ti los premios?

R.: Los premios siempre son algo muy lindo, un reconocimiento al esfuerzo y un incentivo para seguir trabajando. Pero el mejor premio es cuando los lectores leen tu obra y se vuelven fanáticos. Eso es lo que más agradezco de mi profesión. No hay nada más lindo que escuchar por ejemplo a los niños hablar de los personajes como si fueran reales, o recitar los guiones de memoria. En las ultimas presentaciones aquí en Argentina, los hago pasar para que ellos mismos cuenten mis historietas… ¡Se las saben mejor que yo!

P.: El público español conocería hace años tu trabajo en la revista Mister K con la “la Historietería”, una divertida serie en la que los colores se vuelven protagonistas.

R.: Estoy muy agradecido de haber participado de Mister K, una revista infantil de historietas de El Jueves (que lamentablemente ya no sale mas). Como bien decis, ahí publicaba “La Historietería”, una historieta donde había una especie de “historietero” que dibujaba historietas a pedidos de los chicos. Se asemejaba a una heladería, pero en vez de sabores de helados, había colores que representaban los diferentes géneros de las historias: negro de terror, rosa cursi, amarilla boba, verde asquerosa, roja vergonzosa y azul educativa. Lo interesante era que después se veía la historieta que dibujaba el historietero a pedido, y siempre se mezclaban los colores porque había mas de un pedido. Entonces podía empezar el guión como cursi, como romántico (con fondo rosa) y volverse de terror (con fondo negro). El color me ayudaba mucho a cambiar de género.

P.: En la serie el color es protagonista. ¿Qué importancia tiene el color en tu trabajo?

R.: Juego mucho con el color, me ayuda a comunicar. Trato siempre de sintetizar y poner la menor cantidad de elementos posibles, para que pueda ser leído con fluidez el guión. Eso de sintetizar es muy común en los que hacemos humor gráfico, tratar de que la lectura se haga más sencilla y fluída. Por eso, muchas veces al no dibujar tanto el entorno o los ambientes donde están los personajes, el color me ayuda mucho a indicar por ejemplo que el personaje cambió de lugar. Ni siquiera uso el cartucho que podría decir “Y en la escuela…”. Directamente, cambiando el color de fondo y viendo al personaje sentado en un banco nos damos cuenta. O también lo uso para reforzar alguna viñeta, o mejor dicho no lo uso (puedo dejarlo en blanco para reforzar justamente esa viñeta). Juego mucho también con la figura/fondo. Por eso mis globitos no tienen línea, y cuando el fondo es blanco, el globito tiene el color del fondo de las otras viñetas. Había una historieta que hice para chicos llamada “Yoco Yaca”, donde el color de los globitos indicaba quién estaba hablando. Cada personaje tenía un color de globito especial que estaba relacionado con su color predominante. Por eso, el color es muy importante para comunicar, y me gusta jugar y usarlo de diferentes maneras.

P.: En Argentina será un gran éxito también “Facu y Café con Leche”, dedicado al mundo de las mascotas. ¿Crees que algún día podremos ver sus aventuras en España?

R.: ¡Ojala que sí! ¡Y también me encantaría que llegaran otros personajes! Tengo una gran cantidad y variedad de personajes. Facu y Café con Leche es una historieta pensada para chicos, protagonizada por un nene (Facu) y su gato (Café con Leche) que es el que hace todas las locuras. Más que mascota, es su amigo y compañero de aventuras. Tiene mucha fantasía porque está pensada para los chicos. Al contrario que Mayor y menor que es más realista. Por ejemplo, en Facu y Café con Leche puede pasar que al gato le crezca la cola por tomar una bebida cola, o que a uno de lo gatos no le brillen los ojos en la oscuridad porque se olvidó de prender el botoncito detrás de las orejas. También están presentes todas esas fantasías del mundo infantil como los reyes magos, el ratón de los dientes, el final del arcoíris, las hadas, las brujas, los juegos, la calesita (tiovivos), y muchos temas más. Son historias autoconclusivas y no se continúan ni crecen los personajes a través del tiempo.

P.: ¿Cuáles serán los próximos pasos en nuestro mercado?

R.: La idea es seguir con Mayor y menor, que esperamos que le vaya bien. Y después me encantaría continuar con algunos de mis otros personajes, y también con algún proyecto de novela gráfica.

P.: ¿Proyectos?

R.: Para el año que viene tengo varios proyectos, entre los cuales esta un libro de ilustraciones llamado “Criaturas”, sobre niños y monstruos. No son historietas, sino ilustraciones con un pequeño texto. También seguiré con mis series de “Mayor y menor”, “Facu y Café con Leche” y estoy preparando un nuevo libro de historietas infantiles aquí en Argentina que se llama “Historias de Lirantes y otros locos personajes”. Como su nombre lo indica, un libro muy desopilante.

Y el año que viene, estaré visitándolos por allí para presentar “Mayor y menor”. Estaré en el Salón del Comic de Barcelona, y en Sant Jordi. Y estamos viendo de hacer otras presentaciones en otras ciudades. ¡Estoy muy contento de poder visitarlos y contarles sobre mis personajes!