Ya sabemos que España no posee un sistema democrático avanzado. Nuestro actual sistema es una herencia directa de una dictadura, creado bajo la vigilancia del ejercito golpista que acabó con el régimen que democráticamente nos habíamos dado los españoles.

El sistema en que nos movemos permite, por ejemplo que el Ministerio del Interior cree una policía política que se dedique a investigar, sin control judicial, a los rivales del Gobierno como hizo en su día el Partido Popular investigando a Podemos y a los independentistas.

La democrácia de pandereta en la que vivimos desde que el último dictador impusiera a un rey como Jefe del Estado y que esta jefatura fuera hereditaria define el sistema en que nos movemos. Los mas optimistas lo llaman democracia… hay pocas democracias que tienen un Jefe del Estado impuesto por la voluntad un dictador.

Tal y como Escolar reflexionaba «En una democracia avanzada, sería intolerable que el ministro del Interior se interesara por una investigación policial que afecta al Gobierno. O que el ministro cesara a un mando policial por no avisar de un informe, encargado por una jueza que investiga a un dirigente del partido en el poder. O que ese mismo ministro mintiera en sede parlamentaria, ocultara las verdaderas razones para esa destitución y diera hasta tres versiones distintas de lo que ocurrió.

En Suecia, en Noruega, en Canadá… cosas así serían intolerables, inadmisibles, impropias. Sin duda lo son. Hay motivos para una dimisión y ojalá viviéramos en un país donde estos actos tuvieran consecuencias. Lástima que España no sea una democracia tan avanzada.»

Empezar a dignificar nuestro sistema político

Pero digo, algún día habría que empezar y posiblemente este sería un buen momento para empezar a dignificar nuestro sistema político.

Evidentemente no defiendo la dimisión de Marlasca por haber cesado a un cargo de confianza, algo totalmente normal, cuando se pierde la confianza, por uno u otro motivo, en un cargo de designación «digital». Lo grave ha sido que el ministro mintiera a todos y que la última razón para el cese fuera que el famoso informe «se filtrara a los medios de comunicación»

El problema para Marlasca no es que el informe se hiciera o que no se le informara del mismo sino que el informe haya llegado a los medios de comunicación… o sea el problema para Marlasca ha sido que los españoles hayamos conocido la existencia del informe, cuando en realidad el informe es un cúmulo de manipulaciones y mentiras dirigidas a inculpar al delegado del Gobierno de Madrid.

Charlotada en el Congreso

En esta democracia de pandereta los lideres de la oposición han ofrecido hoy en el Congreso una auténtica charlotada. Excesos verbales y abruptos mas propios de una taberna de maleantes que del órgano de representación de una Nación pero en nada me ha sorprendido pues cada día esta dialéctica barrio bajera es mas usual en el Congreso.

Cada uno en su trinchera, sin concesiones. Una imagen que, posiblemente, sea fiel reflejo de la sociedad española dividiva y rebosantes de odios atávicos.

Y precisamente amparándose en esto y en el «y tu mas» no creo que el Ministro inicie nuevos y democráticos tiempos, es una lastima… suma y sigue

A mi me da igual que antes, los que ahora piden la dimisión de Marlasca fueran los creadores de las cloacas de Luis Bárcenas o que Jorge Fernández Díaz condecorara al comisario Villarejo, hoy imputado en una treintena de casos de corrupción.

Elementos fascistas en las fuerzas de seguridad

En España se asume la existencia de una red en el ejercito, la policía y la guardia civil que se mantiene cercana a aquellos PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL MOVIMIENTO que regularon la dictadura con la que, precisamente Marlasca, trata de finiquitar pero, tras los acontecimientos debería dejar paso a que fuera otro el que acabara con esta red de herederos del franquismo y todos aquellos que apoyaron el 23 F, como es el caso del guardia civil ahora cesado.

Precisamente el ahora Coronel Pérez de los Cobos corrió con su camisa azul al Cuartel de la Guardia Civil de Yecla tras la toma del Congreso por Tejero con la intención de apoyar el golpe militar. Con esos antecedente ¿como pudo ingresas en la Guardia Civil?

Lo verdaderamente inadmisible es que en el ejercito, la policía o la guardia civil sigan promocionándose elementos con ideología fascista.

Alguien deberà dignificar la política pero tiene toda la pinta que Marlasca no va a ser.

Antonio Mora Ayora