
El Diario Montañés publicaba esta semana que un establecimiento de Reocín se ha sentido indefenso por la actuación del Ayuntamiento que no responde a sus escritos para solventar un viejo problema:
Los propietarios del Palacio de Caranceja reclaman 635.283 euros de pérdidas al Ayuntamiento de Reocín
Esta actitud prepotente de los Ayuntamientos es habitual cuando el Ayuntamiento no está bien gestionado.
Lo que no es habitual es que el Alcalde, Pablo Diestro, responda a la prensa que la culpa es de los funcionarios. Así descarga su responsabilidad y traslada el problema a los tecnicos de su ayuntamiento.
En el artículo Elena Tresgallo escribe que: «Pasaron los meses y, ahora, a las puertas de una nueva Semana Santa, la situación sigue paralizada. «No nos responden, ni para bien ni para mal», explican los propietarios desesperados.
Es por ello que, tras agotarse el dialogo, han acudido a los tribunales. Alegan, entre otros motivos, que el Ayuntamiento solo les da traslado de que existe una queja vecinal en el momento del precinto, que es casi un año después del suceso puntual comentado.
Lo hacen sin la posibilidad de defenderse de los supuestos ruidos o quejas y sin ningún informe de la Policía Local o la Guardia Civil, es decir, «sin pruebas».
Además, señalan que ese precinto les da un plazo de subsanación de dos meses y, pese a presentar proyectos, informes de expertos y mostrar disposición al dialogo, nadie les contesta lo que causa la suspensión del plazo para resolver el procedimiento y llegar a un veredicto que resuelva el conflicto».
Ante esta situación Pablo Diestro nos afirma que «es una reclamación…. Una de tantas… al Ayto no a mi persona… y para eso están los abogados»
O sea, una de tantas, pero con la pequeña diferencia de que si los tribunales fallan a favor del Palacio de Caranceja el Consistorio que preside Pablo Diestro tendrá que abonar lo reclamado y claro, ese dinero no saldrá del bolsillo del alcalde ni de los técnicos, en definitiva la mala gestión de un Ayuntamiento la deben asumir los vecinos que son los que con los impuestos sufragan los gastos municipales.
Sinceramente esperamos que la expresión «una de tantas» no signifique que hay otras demandas al Ayuntamiento de Reocín con estas cifras.


