Los muertos no mueren: Todos están muertos….

Mira que a lo largo de mi vida he visto señoras mierdas cinéfilas de todos los gustos y colores pero la nueva película de Jim Jarmusch las supera a todas. Es mala, malísima. Sin ninguna gracia o ingenio. Si lo que Jarmusch quería era innovar, tal vez podría haberse quedado con sus vampiros amantes o con la poética de Paterson. En esta nueva cinta que intenta convertir en una comedia de zombies petada de famosetes todo se queda en intentos.

Intento de crear una comedia refrescante. Intento de innovar sobre lo cien veces escrito y visto e intento de elaborar una crítica social decente que nos hable un poco sobre nuestra decadencia personal. Sí, no hay más que mirarnos un poco a nosotros mismos para saber que somos zombies pegados a la pantalla de nuestro ipad esperando a que aparezca la nueva actualización de Facebook o de esa página cutre de citas a la que estamos suscritos.

Más atentos a lo que sucede fuera que a lo que tenemos delante. Ajenos a los pequeños detalles que hacen la vida mas bella. Terriblemente ignorantes frente a lo único importante. El ahora, lo finito, el presente que se nos escurre entre las manos..

Muy buena Jarmusch. Sin embargo, no hace falta que nos comas más el cerebro con esta bazofia inclasificable. Sinceramente, no soporto a los directores que llevan un par de películas buenas y deciden innovar haciéndose pasar por culturetas que lo reinventan todo y a los que (pobres incomprendidos) no puede entender ningún ser humano normal porque lo suyo está a otro nivel que solo alcanzan un par de iluminados que saben de todo sin entender de nada.

Ni Jarmusch reinventa nada ni nada de lo que ocurre en la película tiene sentido. Y la cinta no se salva ni con las actuaciones de Bill Murray, Adam Driver, Steve Buscemi,Selena Gomez o Tilda Swinton, entre otros. Actores esplendidos interpretando papeles mediocres. Aunque a pesar de todo, he de reconocer que me ha encantado ver en la pantalla grande a Iggy pop personificando a un zombie cafeinomano y observar a Tilda Swinton en la absurda y hilarante escena del platillo volante.

La dirección de este buen hombre es sosa y carente de garra, y no hay ni un solo momento para el recuerdo. También es escandaloso que la película dure una hora y cuarenta minutos, y casi hasta la hora no suceda nada, generando el aburrimiento en el personal, gracias a una larga presentación de personajes que no interesa a nadie, porque, ¿qué sentido tiene introducir y dar minutos a personajes que van a morir en segundos y no van a aportar nada más al conjunto? Lamentable.

Y bueno, igual de mala que la dirección, es la historia, con personajes soso y que parecen dormidos, escenas ya vistas en multitud de producciones zombies, y nada que aportar al panorama actual, como no sea aburrir hasta a las ovejas. El director se cree más listo que nadie (como vende humos no tiene precio pero realizando películas es otra historia…) y al final introduce un par de elementos absurdos para intentar sorprender al personal (que ya debe de estar durmiendo en esos momentos), pero nada más lejos de la realidad, ya que todo suena aún más ridículo y estúpido.  Y bueno, se vende como comedia, pero os aseguro que la gracia la tiene donde yo os diga. Otra estafa.

Lo dicho, mamarrachada extrema. No perdáis vuestro preciado tiempo viéndola. Si se pudiera calificar con un cero lo haría. No sé cómo alguien puede invertir dinero en una estupidez como esta cuando tantas grandes películas ni siquiera pasan por el cine de nuestro país por carecer de respaldo o suficiente presupuesto.

Jim Jarmusch, si existiera un infierno cinéfilo, arderías mil veces en el hasta quedarte con tan poco seso como los zombies materialistas carnívoros de los que tanto te gusta hablar. Sorpresa, tal vez tú seas uno de ellos. Y querido, no han inventado un platillo volante lo suficientemente grande para llevarte con ellos……

En conclusión, estamos ante una absoluta mediocridad, vendida como una comedia, cuando no hay ni un solo momento gracioso y que a pesar de su duración tiene relleno innecesario (a la película le sobra una hora, y podría haber sido un corto de veinte minutos, porque, total, para lo que se quiere transmitir). Todo falla en ella, y no tiene nada positivo. Es obvio que los actores han aceptado, o por amistad con el director, o engañados, pero es una vergüenza ver tanto talento desaprovechado en un producto tan penoso.

Patxi Álvarez