Los juegos de mesa han sido siempre un entretenimiento tradicional en forma de herramienta para la diversión de un grupo de personas. Actualmente la visión simplista de estos juegos se está derrocando, pues experimentamos un momento en el que toda acción se convierte en arte. Los juegos de mesa en esta etapa revolucionaria basada en la originalidad y personalización se están transformando para ofrecer algo diferente al consumidor. El arte de los juegos de mesa ya está presente en nuestra sociedad, solo tenemos que verlo con otros ojos.

Juegos de mesa adaptados a las circunstancias

Según esta fuente oficial centrada en los juegos de mesa: https://juegosdemesayrol.com/jugadores/para-2, cualquier persona puede disfrutar de este entretenimiento en casa, ya sea en pareja o con más de dos jugadores. Los juegos de mesa han sido siempre una actividad conjunta, es decir, se ha centrado en la unión de varias personas con fines recreativos. Desde hace unos años, las tecnologías personalizaron los juegos de mesa para adaptarlos a la individualización con el fin de que una sola persona pudiera jugar sin necesitar ningún acompañante. Los tiempos están cambiando, y estamos volviendo a ciertos valores tradicionales que recuerdan que siempre ha sido un juego para compartir, por eso existen páginas en Internet que se dedican a la venta de juegos de mesa para dos personas o más.

Esta adaptación que está experimentando este sector de entretenimiento está en constante transformación. Los juegos de mesa ya no se venden de manera intacta de cómo fueron creados, ahora hay que estrujarse la cabeza para hacerlos únicos y originales. Cuanto más novedosos resulten, más atractivos serán para los consumidores, eso está más que comprobado. La personalización de los juegos es el otro factor determinante, pues el mundo globalizado también requiere de la especialización para alcanzar mayor identificación personal. Hoy en día existen juegos de mesa de todas las temáticas, formas, tipos, números de jugadores, etc. Entre toda la variedad existente, es mucho más probable que el consumidor encuentre aquello que está buscando, lo que se adapte mejor a tus gustos, peticiones y expectativas.

Un ejemplo de ello que integra ambos factores serían los bingos electrónicos que encontramos actualmente. Ya no necesitamos un sistema de bolas tradicional con una palanca que va expulsando tales bolas manualmente. Ahora el bingo es digital, y además los hay de muchos tipos, con diferentes voces y sonidos. Se trata de una herramienta más práctica y altamente original y personalizada en su ejecución.

Los juegos de mesa son todo un arte

Una gran mejora que han experimentado los juegos de mesa es, sin duda, su cuidado estético y su exquisita preparación. Algunos juegos requieren de mucho tiempo de preparación previa antes de su lanzamiento en el mercado, como, por ejemplo, el Catán que ha requerido un año de trabajo, aunque en ocasiones puede alargarse mucho más.

No es una tarea fácil pues como todo proyecto requiere que el autor o diseñador del juego busque a las editoriales para que se transforme en realidad, es decir, alguien tiene que creer en la idea y apostar por ella. Parece que no está muy lejos de concepto de obra de arte que todos conocemos. Desarrollar un juego de mesa requiere un proceso de creación, un proceso artístico que conlleva tiempo, esfuerzo e inspiración. Se podría decir que es como una novela o un cuadro que el artista crea con las condiciones adecuadas y las características personales del mismo autor.

El proceso ejecutivo no es nada fácil. Se requieren ilustradores que adapten los dibujos al tablero. Las fichas y la imagen del juego son tareas de alta relevancia y ante todo laboriosas. A nivel lingüístico hay que tener en cuenta las historias del juego y los manuales de instrucciones, estos deben de ser fácilmente comprensibles para todo el mundo. No obstante, para que un juego de mesa salga a flote hay que probarlo previamente. Los llamados testers son los que prueban el juego para evidenciar si hay errores en el desarrollo, así como lagunas en las instrucciones o si resulta atractivo o aburrido. Una vez se determinan los cambios, hay que comenzar el proceso de reestructuración y vuelta a empezar. Por ello el proceso puede durar años, pues hasta que todos los cabos no estén atados, el juego no puede salir al mercado.

La perfección es parte del encanto e implica la mejora continua del producto que se va a distribuir. No deja de ser arte todo medio creado en base a factores creativos y originales. Pero este arte está al servicio de la sociedad, de ahí el exigente proceso ejecutivo previo al lanzamiento de este; si todas las piezas no están perfectamente colocadas, el juego podría derrumbarse. El arte y la perfección se unen de la mano para ofrecer una nueva visión de los juegos de mesa.