Miguel Saro incide en que la situación de la suciedad en los barrios de Santander se debe a la falta de control y fiscalización de la empresa de limpieza.

Además el edil reitera la petición de convocar el Consejo de Sostenibilidad para que el equipo de Gobierno dé una solución al estado de los animales en el minizoo de la Magdalena.

El concejal de Unidas por Santander, Miguel Saro, ha reclamado de nuevo al equipo de Gobierno de Santander que exponga qué propuesta concreta tienen para dar un fin y un destino a las instalaciones del minizoo de la Magdalena, el cual “está fuera de poca duda razonable que no se encuentra en condiciones para seguir albergando un zoo, con arreglo a los criterios mínimos de cuidado y bienestar animal que emanan de la propia normativa vigente en España”.

Este lunes, se ha hecho llegar a los grupos municipales el informe emitido por la Fundación Franz Weber de la plataforma ZOOSiglo XXI, en el que el veterinario que ha evaluado el centro ha remarcado que no se cumplen las condiciones, ni para los animales no para los visitantes, para ser considerado un zoo.

Saro lamentado que “en su día, el debate se pretendió cerrar en el pleno, diciendo que se trataría en el Consejo de Sostenibilidad, pese a que este no cuenta con la transparencia y visibilidad de los debates que allí se produzcan”, y a pesar de que aún no se ha convocado pese a la petición del grupo municipal.

“Pedimos que nos digan qué propuesta llevarán al Consejo de Sostenibilidad, como gestores de la instalación”, ha solicitado el edil. “No es necesario esperar a que se celebre para dar a conocer las propuestas, como es su obligación después de sus declaraciones. Dejen de echar el balón para adelante para ver si la gente se olvida porque no va a pasar”.

Según ha remarcado Saro, la idea de dar un último descanso a los animales que han sido exhibidos y han utilizado para dar piruetas en Cabárceno “podría ser algo razonable si no estuviera expuestos y fueran exhibidos en la Magdalena en unas condiciones que no son las adecuadas”.

El edil también ha señalado que, además, este es un problema “que afecta a la visión de la propia ciudad de Santander, como destino y como ciudad digna de visitar”, ya que da una mala imagen para los turistas.