El trabajo de mujer de compañía es uno de los más antiguos de la civilización humana, pero a día de hoy todavía no ha sido regulado convenientemente en muchos países. Por ello se empiezan a alzar las voces tanto a favor como en contra de la normalización del sector con el objetivo de que cumpla con sus obligaciones tributarias.

En estos momentos se ha encendido el debate en relación a si las escorts y mujeres de compañía deberían o no ser reguladas para cumplir con las obligaciones tributarias con las que cumple todo autónomo. Esta circunstancia ha hecho que se alcen voces tanto a favor como en contra, y es que hablamos de una discusión con muchos puntos a favor y en contra de ambas posturas, por lo que es interesante que todos nos posicionemos con el objetivo de alcanzar un consenso que pueda beneficiar a todo el conjunto de la sociedad.

La entrada de las escorts en el PIB

En el año 2016, el gobierno incluyó la actividad de las escorts en el cómputo del PIB, ¿una estrategia política para aumentar los resultados con respecto al crecimiento del país?, ¿un primer paso para regularizar la labor de las señoritas de compañía?

Lo único que tenemos claro es que ha sido un claro detonante social en el que multitud de personas y asociaciones han abierto el debate acerca de los aspectos positivos y negativos en relación con la regularización del sector con el objetivo de normalizarlo y obligar al cumplimiento de las obligaciones tributarias a las que está sometido todo autónomo.

Los puntos a favor y en contra de convertir en autónomos a las escort

Por supuesto, el debate se abre en base a que existen tanto argumentos a favor como argumentos en contra a la hora de tomar una decisión de si se debe regularizar la actividad de las escorts para que contribuyan como cualquier autónomo.

Muchos expertos consideran que es el momento de comenzar a realizar esta regularización, de manera que las escorts pasarían a atender sus obligaciones tributarias así como sus responsabilidades con la Seguridad Social como cualquier otro autónomo que se precie, lo que significa que contribuirían y de esta forma también obtendrían los beneficios que supone el trabajar como autónomo y cotizar a la Seguridad Social. A su vez también se establecerían controles regulares que evitarían fundamentalmente problemas de salud y de seguridad muy especialmente en beneficio de los clientes, a la vez que sería una buena forma de acabar con la prostitución ilegal y la trata de blancas al hacer que este negocio esté mucho más controlado y regulado.

No obstante, también existen voces discordantes que consideran que esto podría ir en contra de la privacidad, ya que se verían obligadas a emitir factura con lo que los clientes quedarían registrados. Por otra parte, fundamentalmente asociaciones feministas piensan que la legalización de la prostitución implicaría la normalización de un acto que consideran denigrante para la mujer, y que además consideran que es una violación.

Las escorts, mucho más de lo que la gente cree

Y por todos es conocido El poder de la lencería senxual, pero lo cierto es que las escorts son mucho más que mujeres de compañía o prostitutas, y es que también se suele contratar sus servicios como acompañamiento a eventos y celebraciones a las que podremos ir bien acompañados por una mujer preparada y que ofrezca una buena imagen.

De hecho, gran parte de estas chicas cuentan con estudios universitarios avanzados, de manera que suelen tener una fantástica preparación a la hora de entablar conversación con el resto de personas con las que coincidamos, lo cual nos va a transmitir una buena imagen y nos dejará en muy buen lugar frente al resto de asistentes.

Con esto intentamos acabar con la imagen, como confirma escorts factory, de que las escorts son señoritas que se dedican en exclusiva a la prostitución, otro dato importante para sacar conclusiones acerca de la legalización de su trabajo.