Santander Sí Puede y Podemos Santander muestran su más profunda repulsa al ataque sin precedentes de un partido político al colectivo cultural La Vorágine

Ambas formaciones consideran inaceptable que se utilicen las instituciones democráticas para limitar la libertad de expresión, la cultura crítica o cualquier otra manifestación artística que no comulgue con el ideario de la ultraderecha.

Desde las portavocías de ambos partidos han querido marcar una línea firme en defensa de la cultura y más concretamente del colectivo y librería asociativa La Vorágine, espacio de referencia cultural de Santander. Y es que VOX, y más concretamente su concejal Pérez-Cosio, ha decidido presentar al pleno del consistorio para su debate una moción en la que solicita una reforma de la ordenanza reguladora de la concesión de subvenciones para excluir «las manifestaciones o actividades culturales de contenido político o ideológico de cualquier signo». Pero así como ese enunciado podría parecer genérico, el edil centra sus “ataques” en la librería La Vorágine, a la que cita expresamente para poner en evidencia el acto celebrado el pasado 13 de septiembre celebrado en las caballerizas del Palacio de La Magdalena.

Según SSP y Podemos la burla de este concejal ante unos hechos tan dramáticos como los vividos en el campo de concentración franquista de La Magdalena es la más clara muestra del carácter intolerante tanto de la formación como de su representante público que no se ‘corta’ en poner por escrito frases como “en otras imágenes del mismo lugar que no fueron escogidas por los organizadores se les ve llevando a cabo ejercicios gimnásticos o asistiendo a una clase de geografía impartida en el interior de un aula.”, dando a entender que estar preso en un lugar como aquel, en el que murieron cientos de personas por las penosas condiciones en las que se les confinó, fuera poco menos que un internado para clases privilegiadas.

No contento con eso, menciona varias publicaciones del trabajo editorial de La Vorágine como “FBI (Fascismo de Baja Intensidad)”, “Una traducción rebelde. Políticas de la cultura comunitaria”, “Relatos de la Memoria Herida”, “Feminismos a la Contra” o “España”, asegurando que lo verdaderamente “contracultural” seria publicar las memorias de José Antonio Primo de Rivera. En la línea de definir el feminismo como “ideología de género” dominante, el señalamiento de publicaciones críticas con ciertos posicionamientos que abraza el partido de ultraderecha “puede suponer un negro precedente”, según las formaciones representadas por UxS en el consistorio santanderino.

“No sabemos muy bien que entiende por cultura Pérez-Cosio, pero desde luego el negacionismo del exterminio franquista dista mucho de acercarse a algo parecido a cualquier expresión cultural. Si desde un partido político se atreven a cuestionar qué debemos entender por cultura la ciudadanía, qué está bien promocionar o qué tipo de ideario no debemos ‘consumir’, creemos que quizás es la añoranza de tiempos pretéritos, donde los suyos censuraban y ajusticiaban a la disidencia, lo que motiva esta moción. Si es así, le invitamos a volverse a la cueva del pasado de la que nunca debió salir. Sintiéndolo mucho, estamos en el s. XXI”, aseveran desde ambas formaciones.

Al respecto, Antonio Mantecón, ex concejal de SSP en el ayuntamiento y portavoz de la formación municipalista, asevera: “Me cuesta mucho entender que desde cualquier posición humana, no ya política, el acto celebrado en La Magdalena pueda ser visto de otra forma que no sea la concordia. La memoria colectiva es un acto de justicia frente a los que sufrieron entre esos muros, un reconocimiento a lo que pasaron sus familiares y un recordatorio de lo que jamás debe volver a suceder en este país. Utilizar esos sentimientos para solicitar que un ayuntamiento democrático vete ese tipo actuaciones por la vía de la negación de subvenciones a actos culturales, solo muestra el carácter fascista de quien lo propone y la bajeza moral de quien pueda secundar en el pleno semejante propuesta”.

Por su parte, Lydia Alegría, portavoz de Podemos Santander, comenta: “Vox demuestra el peligro de que fuerzas de extrema derecha entren en las instituciones. Es un auténtico atentado a la libertad de expresión y un ataque frontal a una asociación como La Vorágine, que ha conseguido ser un referente de difusión cultural en nuestra ciudad y fomento de actividades que tienen que ver con la defensa de los derechos humanos. Esperamos que ninguna otra fuerza política del ayuntamiento les baile el agua”