Librero, divulgador, dibujante… Mikel Bao dedica su vida al cómic. Cada mes nos hace llegar la revista Zona Cómic y con la editorial Laukatu publicó el libro Thor sin fronteras, probablemente el mayor acercamiento realizado hasta la fecha del dios del trueno, una de sus grandes pasiones. Con él repasamos su biblioteca.

 ¿Cuál fue el primer tebeo que recuerdas haber leído?

No recuerdo realmente cuál fue el primero. Uno ya tiene una edad… Lo que sí tengo es recuerdos asociados a tebeos, o tebeos asociados a momentos o lugares. Me acuerdo de leer Mortadelo, Astérix y Superlópez de crío, propios y prestados, como casi todo el mundo, y recuerdo dos tebeos de Marvel que me dejaron asombrado cuando los descubrí en casa de un vecino: uno que contenía dos episodios de Marvel Team-Up dibujados por John Byrne (con Kraven, Tigra y El Hombre-Cosa…) y otro que era parte de la Saga de Korvac. Recuerdo flipar con los primeros Hulk de Forum; el Mazinger aquel raro de color rojo que dibujaba Sanchís, el de Pumby; recuerdo el Warlord de Mike Grell en edición Bruguera, la adaptación en cómic de El Imperio contraataca, los Don Miki, el maravilloso Sir Tim O’Theo… recortar y coleccionar las tiras de periódico de La Liga de la Justicia que se publicaban en el desaparecido periódico bilbaíno La gaceta del Norte…

¿Y el primero que compraste?

Eso sí que lo recuerdo. Le di la tabarra a mi padre hasta que me dejó elegir un tebeo (en un quiosco que ya no existe) y resultó ser uno de Thor de Vértice, concretamente el 43 del vol. 2. Immortus, el Limbo, Odín, Los Celestiales… colega, eso era la leche. El resto es historia… Lo primero que empecé a coleccionar en serio fue La Espada Salvaje de Conan (en otro quiosco que ya no existe) y luego otras series de Forum.

¿Mantienes los tebeos que te enamoraron de pequeño?

Muchos de ellos. En ediciones nuevas, eso sí. Ahora la tecnología y el cuidado con que se reeditan los cómics nos permiten disfrutar mucho más que antes. No dejemos que la nostalgia nos nuble el criterio. Malas traducciones, rotulaciones poco afortunadas, papel de poca calidad en muchos casos, portadas (y a veces páginas) que faltaban, publicación y distribución erráticas… Ahora se hacen ediciones mucho mejores y es mucho más sencillo acceder a ellas.

¿Cuál es tu Rosebud particular?

No creo tener ningún Rosebud en mi colección. Hay historias que tienen un valor personal para mí, por una u otra razón, no como tebeo en sí, como objetos de coleccionista o como rareza inencontrable. Sin orden ni concierto, ahí van unas cuantas cosas: La muerte del Capitán Marvel, Lobezno: Honor, El cuento de una rata mala, Por qué odio Saturno, Grendel: Guerra de clanes, la Patrulla Condenada de Morrison, Watchmen, toneladas de cosas de Spiderman, El lobo solitario y su cachorro, La Sombra de Howard Chaykin, Elric de P. Craig Russell, Nextwave, Tekkon Kinkreet y casi cualquier cosa de Taiyou Matsumoto, El regreso del Caballero Oscuro, Una asombrosa aventura de Jules, Camelot 3000, Elektra: Asesina, el Thor de Walt Simonson y el de Jason Aaron, Amor loco de Dini y Timm, Ronin, El club del divorcio, el Annual de La Patrulla-X de Claremont y Golden donde aparecía Pícara por primera vez, Fénix de Tezuka, La gran odalisca y Olympia, Ruleta de Frank Miller, Locas de Jaime Hernández…

¿Cómo organizas tus bibliotecas? ¿Por colecciones, por autores, por formatos?

Como puedo. El espacio no es infinito: como dijo Woody Allen, “Brooklyn no se expande”. Los criterios de orden suelen ser por formatos, por géneros (eso es muy, muy útil, lo aseguro) o por autores, lo hace todo más sencillo. De todos modos mis criterios son, digamos, fluidos, y mis estanterías están en constante ajuste. De pronto, llegan nuevos tebeos, no caben en “su sitio”… y hay que pensar y recolocar. Además, recolocar es divertido. También es cierto que a veces me paso una hora rebuscando un tebeo en concreto. Supongo que le pasa a todo el mundo.

¿Cómo compaginas los álbumes europeos con las novelas gráficas o las grapas? ¿Las pones en las mismas estanterías? ¿Las estanterías se adaptan a los formatos de los tebeos o al revés?

Mezclar formatos es una buena manera de optimizar el espacio. Mezclar libros y cómics, mangas y cómics… No tengo problemas en poner juntos tebeos de distintos formatos y orígenes, como puede verse en las fotos. Otra cosa es localizarlos después, a veces… Doble fila, triple fila. Luego están los espacios que en principio no eran para cómics y que poco a poco han sido conquistados: debajo de la cama, rincones, el armario ropero… lo de “Rodeado de papel” no es una elección casual.  Cualquier rincón es bueno. (Nota: los tomos grandes de tapa dura y los mangas se pueden apilar sin grandes problemas en los rincones…). Sí que tengo una estantería con distintas alturas que se hizo pensando (un poco) en los formatos. Es bastante flexible en ese sentido y tiene mucha cabida. Eso está genial. Otra está conmigo desde hace décadas, no se hizo a medida de nada y le he sacado partido, y mucho.

¿Compras grapas habitualmente? Si es así ¿cómo te las arreglas para guardarlas?

En cajas: es la única manera de organizarlas y sobrevivir a la experiencia. De todos modos estos últimos tiempos he decidido reducir mi consumo de grapas a lo estrictamente necesario, a las series que quiero seguir al día por motivos especiales: cosas como lo relacionado con Thor en inglés, Batman y Superman, o series limitadas como El reloj del juicio final... Solo lo fundamental. Para casi todo lo demás, me he “pasado” a los TPBs americanos, es más cómodo en todos los sentidos. Se ajustan mejor al ritmo de lectura, y son más fáciles de guardar.

¿Hay algún tebeo que te arrepientes de haber dejado y que no te han devuelto?

No recuerdo ninguno en especial. Será porque soy un antisocial, o porque de más joven tampoco tuve demasiados amigos “comiqueros”…

¿Regalas tebeos a los no lectores?

A lectores de literatura que no leen cómics, sin duda. A gente que no lee demasiado, en general, es más difícil. De todos modos, si a la gente no le interesa, no lo vas a conseguir por mucho que les regales cómics. Aceptémoslo: hay más cosas que los cómics en el mundo…

¿Cuál es, para ti, la joya de tu colección?

Hay tebeos a los que les tengo mucho cariño, y que al estar ahora mismo descatalogados (espero que no para siempre) adquieren un carácter algo especial: el Guerra de clanes de Grendel o muchas obras de Kyle Baker, por ejemplo. Pero no tienen valor por estar descatalogados: tienen valor porque son buenos. Punto. Un tebeo flojo descatalogado o saldado sigue siendo flojo. Además, en el momento en que vivimos, de una manera o de otra, todo tiene la posibilidad de volver a estar disponible.

¿Hay algún cómic que no te canses de releer?

Muchos. Releer es fundamental. Una obra de calidad, sea cómic, literatura o película, crece con cada relectura.

¿Hay alguno que hayas comprado varias veces?

Sí, muchos, para tener ediciones mejores, o por puro vicio. Varios de Frank Miller, el Watchmen, Amor loco, los clásicos de Conan, los clásicos dorados de Marvel…

¿Compras las nuevas ediciones si incluyen extras o nuevas recopilaciones para tener toda la colección en el mismo formato?

No siempre. Por ejemplo, el Batman de Tom King o el Thor de Aaron los estoy recomprando en los tomos recopilatorios en inglés, mientras me mantengo al día con la grapa en castellano con el murciélago y en inglés con el asunto del martillo. Depende totalmente de la obra y de los alicientes que presente la reedición. Es como comprar novelas con nuevas traducciones, o ilustradas, o anotadas. Tengo novelas de Charles Dickens por duplicado y hasta por triplicado en algunos casos. Si le pones a una novela que me encanta, la que sea, una introducción de, pongamos, Pérez Reverte, eso no es un aliciente para mí. Pero si por ejemplo le pones a los Cuentos de Navidad de Dickens ilustraciones de Javier Olivares, amigo, ahí me tienes.

¿Eres completista?

No. Supongo que es fácil decirlo cuando ya tienes practicamente todo lo que quieres tener… He tenido etapas de ello, pero he llegado a la madurez en ese sentido, como cuando descubres que el DK2 es mucho mejor de lo que creíste la primera vez que lo leíste. El completismo, en la mayoría de los casos, es algo terriblemente contraproducente y aconsejo a cualquiera que lo sea que se plantee seriamente dejar de serlo. Mejorará su salud y la de su bolsillo, y de pronto verá que disfruta mucho más que antes con su afición. No hace falta tener todos los tebeos de Batman, o todas las novelas gráficas, o todos los álbumes de tal o cual guionista europeo de renombre. En serio. Se trata de disfrutar, no de acumular.

¿Hay alguna serie o autor del que esperes con ansiedad su nuevo trabajo?

En la actualidad, muchos. Es la suerte de estar en el momento en que estamos, con tanta gente con talento a paladas trabajando en los tebeos: ahora mismo, espero ese Blueberry de Sfar y Blain que se avecina en Francia… cosas nuevas de Riad Sattouf… los siguientes álbumes de Spirou de Émile Bravo… nuevas series de Image que aún no he leído como Isola, Space Bandits y otras… más mangas de Kazuo Kamimura… más reediciones de cosas chulas de Marvel… Y rompo una lanza por una reedición en formato kanzenban de Lady Snowblood.

¿Cuántos tebeos tienes?

Muchos, pero menos que los que tienen varias personas que conozco. Y más que vendrán. No me he molestado nunca en contarlos. Bastante tengo con leerlos y guardarlos, y luego poder encontrarlos cuando me apetece releerlos.

¿Catalogas los tebeos que tienes? ¿Tiene cada tebeo su lugar asignado o dónde entre lo metes?

Tienen su lugar asignado, pero como decía antes, eso cambia frecuentemente en función de nuevas compras. ¿Catalogarlos? No. Es mejor leerlos.

Europeo, manga, americano, novela gráfica… ¿Qué tipo de tebeo lees más asiduamente?

De todo. Principalmente tebeo americano, pero en los últimos años, gracias a mi trabajo, que me ha llevado a disfrutar mucho más del cómic que antes y verlo con más criterio y menos prejuicios, el manga, el europeo y la novela gráfica se han ido ganando su espacio en el siempre nutrido montón de lecturas pendientes. Además también leo libros de esos que no tienen dibujos. Y no solo los relacionados con el cómic. Por cierto, recomiendo a quien no acostumbre a leer este tipo de ensayos que empiece ya, porque así disfrutará mucho más con los cómics. Ejemplos: Marvel: la historia jamás contada, Toutain: un editor adelantado a su tiempo, La plaga de los cómics…

¿Cómo guardas los tebeos de Chris Ware?

Sin especial problema.

¿Cuál es el último tebeo que te ha sorprendido?

En los últimos tiempos, Melvin de Artur Laperla, los clásicos del manga Kazuo Kamimura y Shotaro Ishinomori, Los Picapiedra y El león Melquiades de Mark Russell, La Imparable Avispa, La increíble Masacre-Gwen…

¿Qué haces cuando ya no tienes más sitio para guardarlos?

Hacer hueco a los nuevos trasladando a los viejos a otros lugares, a otras manos. Vamos, los regalo o los “libero”.

¿Qué haces con un tebeo cuando no reúne las expectativas? ¿Lo cambias, vendes, donas o lo guardas para darle una segunda oportunidad en otro momento?

Hay que aceptar que eso puede pasar. En ese caso, el tebeo (o novela, o lo que sea) desaparece sin tardar mucho, de una forma u otra. No suelo dar segundas oportunidades, al igual que creo que no hay que leer un libro entero para ver “si mejora al final”. Hay muchas cosas para leer, ahora mismo. Pasa lo mismo que con las series de televisión. Lo que me pasa es que tebeos que no leo cuando aparecen o se me pasan desapercibidas las descubro más adelante, a veces años después.

¿El tebeo digital desplazará al de papel en algún momento? Si consigues la versión digital de un tebeo ¿te deshaces de la edición impresa que ya tenías?

No le presto mucha atención al asunto digital, excepto a las cosas publicadas en Panel Syndicate (por cierto, si no has leído Barrier, ¿qué haces leyendo esto? Y si no sabes qué es Barrier, hala, a buscar.) o a obras como The Eyes de Javi de Castro. Ni tampoco a los youtubers, o a las redes sociales, para ser sincero. ¿Sustituirá el digital al papel? No lo sé. Por ahora no, pero en el futuro, con la evolución de la tecnología, puede que sí, a lo largo de este siglo. Otra cosa será que la vida humana tal como la conocemos sobreviva al siglo XXII…

¿Dudas mucho a la hora de comprar un tebeo o te mueves por impulsos?

Es mejor reflexionar, pero uno no puede negar lo que es, y hay muchos tebeos que nos compramos por puro impulso, o por vicio. Tengo cuatro (creo) ediciones distintas de El regreso del Caballero Oscuro.

¿Hay algún cómic que te llame pero no te acabes de decidir?

Lo que me pasa es que no doy a basto. No llego a todo, simplemente. Ni falta que hace. No hay que agobiarse porque tengamos tantos buenos tebeos para elegir. Al contrario: siempre te quedan cosas por descubrir. Ejemplo: Colaboración horizontal, Mujeres de Salem o La increíble Masacre-Gwen son tebeos que he leído meses después de que aparecieran y los he disfrutado igual. La tiranía de la novedad puede ser terrible, no hay que ser esclavo de ella…

¿Compras habitualmente cómics en inglés o francés?

En inglés, sí, habitualmente. En francés, no.

Si sale la edición en castellano ¿los vuelves a comprar?

No. Si lo compro en castellano, evito la edición en inglés, y viceversa.

¿Algún tebeo inconfesable?

Pues claro, muchos. Un ejemplo: tengo el Absolute americano de Batman: Silencio. No hay excusa. Tío, eso es placer culpable a tope.

Después de tantos años como lector ¿consigues mantener la ilusión al abrir un nuevo tebeo?

Por suerte, puedo decir que sí. Si no, mejor sería gastarse el dinero en otra cosa, ¿no? Lo mejor del mundo del cómic hoy en día es que hay tantas cosas, entre nuevo y recuperado, que siempre quedan cosas por descubrir.

¿Tapa dura o blanda?

Blanda, si es posible, sobre todo en tebeos de formato americano. Pesan menos y ocupan menos.

¿Brillo o mate?

Prefiero mate. Mejor para leer con luz eléctrica, lo cual es habitual de noche, o en medios de transporte subterráneos…

¿A qué huelen los tebeos?

Alguien profano te diría que huelen a trozos de papel manchados de tinta y guillotinados, y a cola de encuadernar, y que su olor varía dependiendo del papel, del material de encuadernación, de si vienen retractilados o no… Yo digo que huelen a pura magia. A talento, a miles de horas de trabajo y a historias y dibujos que hacen nuestra vida mucho mejor.

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