La prevención será uno de los pilares básicos de la Consejería de Sanidad. La salud pública será uno de los ámbitos donde Sanidad invertirá más tiempo, esfuerzo y recursos para prevenir la enfermedad

Miguel Rodríguez anticipa una ley específica, un plan de seguridad alimentaria, una estrategia de envejecimiento con salud, reforzar la detección precoz del cáncer y un comité de seguimiento de la prestación farmacéutica

La prevención será uno de los pilares básicos de la Consejería de Sanidad durante los próximos cuatro años, que invertirá más tiempo, esfuerzo y recursos en el área de salud pública. Por eso, el Gobierno de Cantabria impulsará una Ley de Salud Pública y Participación Comunitaria propia “adaptándola a las singularidades autonómicas” para conseguir el más alto grado de bienestar físico, psíquico y social de la población cántabra.

La Ley descansará en el concepto biopsicosocial de la OMS, regulará derechos, deberes y obligaciones de los ciudadanos, programas de promoción de la salud, salud laboral y ambiental, vigilancia epidemiológica y farmacovigilancia, investigación, y establecerá un régimen sancionador específico.

El titular de Sanidad, Miguel Rodríguez ha informado hoy en comisión parlamentaria de éste y del resto de los proyectos estratégicos de su Consejería para la presente legislatura “que situarán a la persona en el centro del sistema sanitario para que nadie que necesite un tratamiento quede excluida de él”.

La Consejería de Sanidad ya trabaja en el diseño e implementación del Plan Cántabro de Seguridad Alimentaria, Higiene y Nutrición, que “modernizará y agilizará los procedimientos de inspección y detección precoz de brotes alimentarios y asegurará que tanto consumidores como productores cuenten con conocimientos clave en seguridad alimentaria e higiene”.

Un plan mutidisciplinar, ha explicado el consejero, basado en la evidencia científica y en los últimos avances en educación para la salud para proteger a la población y que los alimentos sigan cumpliendo los más altos estándares de seguridad y calidad. Además de evitar brotes alimentarios, será de “gran relevancia económica” porque la industria agroalimentaria aporta el 20% del PIB de Cantabria y es un motor económico de la economía regional.

Además, en línea con la estrategia de prevención, Sanidad se ha propuesto el claro objetivo de que “todo cáncer prevenible o evitable debe ser evitado”, por lo que reforzará los programas de cribado de cáncer de mama y colon, extenderá el de cuello de útero y seguirá asegurando la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH).

“Queremos asegurarnos que la ciudadanía cuida su salud y afronta los factores de riesgo contra el cáncer como el sedentarismo, la obesidad, la mala alimentación o el consumo de carcinogénicos directos como el tabaco”, ha dicho

Promover las fuentes de salud en todas las fases de la vida

El segundo de los pilares de actuación, junto a la prevención, será promover la salud en todas las fases de la vida ya que, aunque ha estado “históricamente asociada a poblaciones más jóvenes”, está demostrado científicamente que “enfermedades consideradas inexorables y asociadas a la vejez son prevenibles”. De ahí que la Estrategia para el envejecimiento con salud de Cantabria mejorará la calidad de vida de las personas mayores, promoviendo el autocuidado y la vida activa para que “todos los cántabros pueden disfrutar del regalo de vivir más años”.

En su comparecencia, Rodríguez ha apostado también por garantizar la sostenibilidad del sistema sanitario “sin dejar de lado la eficiencia y la eficacia de los tratamientos y los recursos que a ellos se destinen”. Por ello, creará un comité asesor autonómico de seguimiento de la prestación farmacéutica, con representantes de todos los agentes implicados, tanto en atención primaria como hospitalaria.

“Trabajará para alcanzar acuerdos de financiación de la innovación” para pagar por resultados y calidad de vida de los pacientes; realizará estudios farmacológicos, sobre todo de nuevas terapias de elevado coste, pero “jamás ningún paciente dejará de recibir un tratamiento que necesite por simples criterios económicos”.

Carpeta de Salud Ciudadana

Otra de las señas de identidad de la Consejería es introducir a la sanidad en el siglo XXI “para que no viva a espaldas de las nuevas formas de relacionarse con la sociedad”. No es vano, se ha creado la Dirección General de Transformación Digital y Relaciones con los Usuarios que ya prepara una Carpeta de Salud Ciudadana, disponible en web y aplicación móvil (app), que pondrá a disposición de la ciudadanía su historia clínica, la receta electrónica, la petición y gestión de citas y otras funcionalidades como mantener videoconferencia con el médico de atención primaria o especializada. Siempre, ha dicho Rodríguez, respetando la protección de datos y los derechos de los pacientes.

Además, la tecnología permitirá implementar la telemedicina y la atención a la cronicidad, ámbito este último que se potenciará con la Oficina de Cronicidad y la nueva Subdirección de Cuidados del Servicio Cántabro de Salud (SCS) para “estratificar mejor estadísticamente a esa parte de la población, promover su atención domiciliara mediante las TIC, mejorar sus rutas asistenciales y hacer un mejor seguimiento y evaluación de estos pacientes”.

Para potenciar y formar a los pacientes se reactivará el Consejo Asesor de Salud de Cantabria, se impulsará la actividad de la Escuela de Pacientes y se incrementarán las ayudas a las Asociaciones de Pacientes que dispongan de programas de formación, prevención y autocuidados.

IDIVAL y Hospital Virtual

En materia de innovación e investigación, el consejero de Sanidad ha reivindicado el papel de referencia de la Fundación Instituto de Investigación Sanitaria Valdecilla (IDIVAL) y del Hospital Virtual Valdecilla (HvV).

En relación con el IDIVAL, ha señalado como principal objetivo “situar a Valdecilla como referencia y punto de convergencia en Cantabria para el desarrollo de proyectos de investigación e innovación colaborativa multidisciplinar”, con la participación de profesionales e instituciones públicas y privadas de diversos ámbitos, además del sanitario.

Tras recordar que se ha solicitado al Instituto de Salud Carlos III la reacreditación del IDIVAL como instituto de investigación sanitaria, Rodríguez se ha referido a la importancia de convertir a Valdecilla en referencia para el norte de España en ensayos clínicos. En este sentido ha señalado que el IDIVAL ha facturado dos millones de euros en ensayos clínicos en 2018, “cuantía que podría duplicarse con una organización adecuada en esta legislatura”.

En cuanto al HvV, el titular de Sanidad ha centrado en dos ejes su actividad para los próximos años: apoyo al Servicio Cántabro de Salud en la transformación digital y comunicación con los usuarios a través del pilotaje y estudio de la nueva tecnología; y expansión de su presencia internacional, sobre todo en Latinoamérica y Europa, gracias a la colaboración con el Centro de Simulación de la red de hospitales de Harvard, en Bostón.

La fabricación de nuevos productos aplicados a la salud mediante la impresión 3D y la aplicación de la realidad virtual para el diseño de nuevos programas de entrenamiento, han sido otras actuaciones citadas.

Paciente eje del sistema

Rodríguez ha defendido que “la sanidad pública es una materia que no entiende de ideologías”, pero que debe hacerse con un criterio claro, “el de situar a la persona en el centro del sistema y que nadie que necesite un tratamiento quede excluido de él”.

A nivel asistencial, ha puesto en valor el papel de referente del Servicio Cántabro de Salud “en la prevención, la promoción de la salud, la accesibilidad a la atención domiciliaria de los pacientes crónicos y la ambulatorización de muchos procesos”.

Como retos a afrontar en esta legislatura, ha apuntado la mejora de la accesibilidad, potenciando la coordinación entre profesionales y dispositivos asistenciales y con la incorporación de una estrategia de cuidados.

También ha comentado la mejora de los tiempos de respuesta, avanzando el desarrollo de una normativa de consultas común para todos los centros. Ha indicado que esta normativa dará estabilidad a las agendas y homogeneizará su estructura, lo que permitirá reducir los cambios de cita ajenos a la voluntad del paciente, las excesivas demoras en las salas de espera y el tiempo de espera para primeras consultas con el especialista.

Sobre las demoras quirúrgicas, ha señalado que se incrementará la capacidad quirúrgica del SCS gracias al aumento de quirófanos con la construcción de un nuevo bloque quirúrgico en el Hospital de Laredo y la reordenación de la estructura quirúrgica para que “los pacientes se operen no según su adscripción por área, sino por su complejidad”.

En este apartado, ha resaltado el objetivo de eliminar a medio plazo las esperas para cirugía superiores a seis meses y el aumento de la capacidad para realizar pruebas complementarias, tanto radiológicas como de endoscopia digestiva.

La organización de la asistencia con especial atención a la estacionalidad ha sido otro de los objetivos destacados. En este apartado ha advertido la necesidad de adaptar los recursos disponibles a la epidemiología y perfil de la patología de cada época del año, citando como ejemplos la gripe en invierno y el turismo en verano.

Entre los retos para esta legislatura, el consejero de Sanidad también se ha referido a la conexión en tiempo real entre Atención Primaria y Hospitalaria; culminación del proyecto de ‘Oncología en red’ para todos los procesos oncológicos; y decidida apuesta por un Plan de Cronicidad con la creación de un área de gestión clínica integrada por los Servicios de Hospitalización Domiciliaria, Urgencias, Cuidados Paliativos y centros socio-sanitarios.

Recursos humanos

Finalmente, en relación con los profesionales, Rodríguez ha expresado de intención de negociar un nuevo Plan de Ordenación de Recursos Humanos, “que integre los distintos acuerdos alcanzados y se convierta en un instrumento que garantice la asistencia y los derechos laborales de la plantilla del SCS”.

También ha avanzado la creación de nuevas categorías profesionales, tanto en enfermería como en aquellas áreas que garanticen el conocimiento técnico (genética clínica, bioinformática, recursos humanos, ingeniería); el desarrollo del Plan de Igualdad; elaboración de un plan de formación continuada; profesionalización de la función directiva; revisión de los procesos de selección y provisión; revisión del plan de agresiones a profesionales; e implantación de la administración electrónica para los procesos de recursos humanos en el SCS.