El o la polític@ mediocre, con veinte años de servicios, debería retirarse

Cada día nos sorprendemos con nuevas noticias protagonizadas por un o una mediocre administrador que ha tomado una institución como su patio particular. La reciente elección en Francia de un nuevo presidente de la república con pocos años de experiencia política y varios años de experiencia profesional me hacen reafirmarme. Los políticos deben saber retirarse a tiempo.

El sistema tradicional de partidos políticos en España ha fracasado. Entender un partido político como una empresa familiar debe acabar. A los veinte años, como mucho, l@s polític@s deberían demostrar sus capacidades en la vida civil. Hay much@s que jamás lo hicieron y así la mediocridad se ha impuesto, poco a poco.

Parece que poco importa la vitalidad de un partido a sus dirigentes. Los mediocres han optado por esa forma de vida. Quieren, a toda costa, servir al ciudadano. Más exactamente vivir de servir al ciudadano.

En muchas ocasiones los ciudadanos se muestran en contra de algunos políticos. Lo expresan con sus votos. La mayoría de l@s polític@s mediocres hace oídos sordos. Piensan que su mensaje no “ha calado” entre los ciudadanos. Miran hacia delante y se apresuran a coger su despachito oficial.

Piensan “si no he ganado las elecciones, mi partido me colocará”. Dicho y hecho. Son muchos los políticos mediocres que siempre tienen un hueco.

Aunque el pueblo les haya demostrado una y otra vez su rechazo. Ellos erre que erre. “la gente no se entera de lo maravillos@ que soy”

El mediocre ocupa la administración y la transforma en mediocre

Asi la mediocridad ocupa, legislatura a legislatura, la mayoría de los puestos administrativos. La mediocridad es recompensada en los partidos tradicionales, si va emparejada a la docilidad.

Los partidos deberían incluir en sus estatutos la salida, de las listas electorales, de candidat@s que son rechazados, elección tras elección, por el pueblo. De las listas electorales y de la “colocación” a dedo, De esa forma evitaríamos que la mediocridad se instale en la administración.

Otra cosa son l@s polític@s que son refrendados en las urnas, claro está. Solo me refiero a l@s etern@s perdor@s que se acomodan en sus 2.500 euros al mes y en ese prurito pretenden llegar a los años de jubilación. Siempre viviendo a costa de los trabajadores.

Much@ mediocre llega a considerar las instituciones como su patio particular.

Para acabar aquí les dejo el texto de una hermosa canción cubana, dedicándosela a l@s politic@s que llevan 20 años siendo rechazados… a ver si se dan por aludid@s

¿Qué te importa que te ame,
si tú no me quieres ya?
El amor que ya ha pasado
no se debe recordar
Fui la ilusión de tu vida
un día lejano ya,
Hoy represento el pasado,
no me puedo conformar.
Si las cosas que uno quiere
se pudieran alcanzar,
tú me quisieras lo mismo
que veinte años atrás.
Con qué tristeza miramos
un amor que se nos va
Es un pedazo del alma
que se arranca sin piedad