
Estos perfiles anónimos utilizan memes, caricaturas y vídeos para ridiculizar a personas de centros educativos. Las publicaciones pueden constituir delitos y generar responsabilidades penales y civiles, aunque sus autores oculten su identidad.
La Policía Nacional ha lanzado una advertencia sobre la proliferación de cuentas conocidas como «curis» en redes sociales, utilizadas en determinados casos para ridiculizar, señalar y humillar a estudiantes y profesores. Estas prácticas pueden afectar gravemente al bienestar de las personas implicadas y deteriorar la convivencia en los centros educativos.
La alerta, difundida este viernes 23 de octubre, pone el foco en perfiles aparentemente anónimos que comparten contenidos relacionados con la vida escolar y que, bajo una apariencia humorística, pueden convertirse en instrumentos de acoso y humillación.
¿Qué son las cuentas «curis» y cómo funcionan?
Las denominadas cuentas «curis» son perfiles creados en redes sociales que suelen utilizar el nombre, las siglas o imágenes de un colegio o instituto.
En ellas se publican memes, dibujos, caricaturas y vídeos relacionados con situaciones cotidianas dentro de las aulas.
Aunque parte de estas publicaciones puede tener un carácter humorístico y respetuoso, la Policía Nacional advierte de que algunas cuentas se utilizan para atacar o ridiculizar a personas concretas.
Las burlas sobre el aspecto físico, la difusión de rumores y los montajes vejatorios pueden exponer públicamente a estudiantes o profesores ante sus compañeros y su entorno escolar.
No es necesario publicar el nombre o la fotografía de la víctima
Uno de los aspectos que destaca la Policía Nacional es que una persona puede resultar perfectamente identificable para su entorno incluso cuando no aparece su nombre completo o su fotografía.
La utilización de caricaturas, apodos, referencias a una clase o circunstancias personales puede ser suficiente para que sus compañeros reconozcan a la persona señalada.
Por tanto, el hecho de ocultar parcialmente su identidad no elimina necesariamente las consecuencias de una publicación humillante.
La difusión de estos contenidos puede provocar situaciones de señalamiento público y perjudicar el bienestar de las personas afectadas.
Las bromas pueden convertirse en delitos
La Policía Nacional recuerda que el contenido de estas publicaciones y las circunstancias en las que se producen pueden dar lugar a responsabilidades legales.
En función de su gravedad, los hechos podrían constituir delitos contra la integridad moral o injurias graves, entre otros supuestos.
También pueden derivarse responsabilidades civiles por los daños ocasionados.
El anonimato de una cuenta no garantiza la impunidad de sus responsables.
Igualmente, presentar una publicación como una simple broma o utilizar dibujos en lugar de fotografías no impide que se analicen su contenido, sus circunstancias y los posibles perjuicios causados.
Qué hacer cuando un alumno o profesor es víctima de estas publicaciones
La Policía Nacional recomienda actuar con prudencia, conservar las pruebas y evitar contribuir a la difusión de los contenidos humillantes.
Entre las recomendaciones figuran:
- Guardar capturas de pantalla de las publicaciones y comentarios relevantes.
- Conservar las fechas, nombres de usuario y enlaces de las cuentas y publicaciones implicadas.
- Evitar reenviar los contenidos, salvo cuando sea necesario para comunicar los hechos o aportar pruebas.
- Denunciar las publicaciones ante la plataforma mediante sus herramientas de reporte.
- Bloquear a quienes estén hostigando a la persona afectada.
- Informar a un adulto de confianza y al centro educativo cuando la víctima sea menor de edad.
- Acudir a la Policía Nacional para presentar una denuncia cuando corresponda.
La Policía insiste especialmente en la importancia de no multiplicar el daño mediante la redistribución de imágenes, vídeos o mensajes vejatorios.
La convivencia escolar también se protege en internet
La advertencia policial recuerda que los conflictos entre estudiantes no se limitan a las instalaciones de colegios e institutos.
Una publicación realizada fuera del horario escolar puede tener repercusiones directas en la convivencia diaria, especialmente cuando su contenido circula entre compañeros de clase.
La utilización de redes sociales para compartir contenidos humorísticos no constituye por sí misma una conducta delictiva. Sin embargo, cuando las publicaciones se utilizan para humillar o atacar a personas reconocibles, pueden sobrepasarse los límites legales.
La prevención, la comunicación con las familias y la intervención de los centros educativos resultan fundamentales para evitar que estas situaciones se prolonguen.
Las claves de la alerta policial
- Qué son: perfiles en redes sociales conocidos como «curis», vinculados mediante nombres o imágenes a centros educativos.
- Qué publican: memes, caricaturas, dibujos y vídeos sobre la vida escolar.
- Dónde está el riesgo: en las publicaciones utilizadas para identificar, ridiculizar o humillar a estudiantes y profesores.
- Consecuencias legales: posibles delitos contra la integridad moral, injurias graves y responsabilidades civiles, dependiendo de cada caso.
- Qué deben hacer las víctimas: conservar pruebas, informar al centro educativo,
