Al fin, en tiempos donde la nostalgia mejor o peor conseguida invade cine y televisión, tenemos algo de justicia para la clásica ‘La noche de Halloween’ de John Carpenter, de 1978. No quería tener mucha expectativa pues había críticas muy buenas al principio, un tanto tibias o malas tras su estreno en EE.UU. y no quería disgustarme tras verla.

Quería verla sin influenciarme, dejarme llevar por su propuesta. Y mientras que no es perfecta, ni tampoco mejora a la original (tenía los ingredientes para hacerlo), sí que es su mejor secuela, la única secuela canónica que debería permanecer para la historia y una regresión al slasher de los 70 y 80 bastante eficiente.

La historia es bastante simple, aunque no es tanto el duelo Laurie contra Michael como ansiaba, sino que tenemos otras narrativas simultáneas (pese a que cuando Jamie Lee Curtis no aparece en pantalla se la echa muchísimo de menos pues está sensacional como la contrarréplica perfecta a su yo de los 70, Judy Greer como su hija está bien, Will Patton como la autoridad cumple sólo con su presencia y Andi Matichak sí que consigue meterme en su periplo como la nieta de Strode cuando otra actriz me hubiese aborrecido sólo de entrada).

En general cumplen muy bien, sobre todo en el apartado del drama donde tanto el guión como las interpretaciones de Jamie Lee Curtis y compañía nos dejan ver que no lo hacen por dinero sino porque están entregados en el proyecto y el material que tienen entre manos es de cierta calidad (desde luego tanto Universal como Blumhouse se han lucido con esta película, ni siquiera parece de bajo presupuesto a nivel estético).

Sobre la historia no quiero desvelar mucho sin spoilers, aunque tampoco haya más pescado que vender de cara a recomendar verla. Eso sí, Gordon Green no es Carpenter. Si bien rueda de forma correcta y aprovechando el formato panorámico, sus planos son más trepidantes (a excepción de un maravilloso plano secuencia sorpresa, pues crees que un plano va a ser ese y no, comienza más tarde hasta un final sanguinario) y eso hace que a esta película le falte cierta sensación de aura o atmósfera. Carpenter sería muy estático con la cámara y los POV -puntos de vista-, pero eso contribuía a meternos en la película y en su atmósfera.

Esta nueva ‘Halloween’ no posee esa atmósfera de la original salvo momentos contados y se la echa muy en falta. Pero lo compensa con un material entretenido que no desmerece del legado de la original (no como la aburrida ‘Halloween 2: Sanguinario’, la risible ‘H20’ o la abismal ‘Resurrection’), un equipo que se toma en serio lo que hay aún metiendo cotas de humor, un empaque ciertamente espectacular, una banda sonora a cargo del propio Carpenter que sí que nos mete en la película como la atmósfera no alcanza del todo y un Michael Myers más gráfico de lo que se le recordaba*.

Verlo por primera crea una anticipación y una sensación de pavor realmente conseguidas. Tal vez no contenga la violencia elegante de la original, pero había que adaptarlo un poco a los nuevos tiempos. Y eso no me molesta del todo.

Lo mejor: La magistral banda sonora, los guiños muy bien resueltos e invertidos de forma interesante, una escena en los lavabos realmente angustiosa, un plano secuencia que parece dirigido por el propio Carpenter, una Jamie Lee Curtis en estado de gracia, una Matichak sorprendente, un Michael Myers desatado para bien y un final valiente a su modo*.

Lo peor: «El nuevo doctor Loomis» y un determinado giro de guión que da de cara al tercer acto. Sinceramente malo y no pega ni con cola.

Conclusión: Merece la pena. Y quedáos hasta el final de los créditos*. Hay una ligera sorpresa, va en serio.

Me encantan los guiños invertidos: Que sea ahora Laurie Strode quien acecha a alguien (su nieta) afuera del instituto cuando en la original ella era la acechada, el que ella caiga por la ventana y desaparezca (dejando a Michael tan confundido como a Loomis al final de la original) y otros tantos más que se pueden encontrar. Es una manera de practicar el fan service sin ser un corta pega o un remake encubierto.

Así como la violencia de esta película comienza siendo tan elegante como la original, poco a poco desde la escena del lavabo ya va mostrando sus colores a lo Blumhouse. Ver no ya sólo sangre esparramada por allí, sino al propio Michael (en los primeros 35 minutos sin máscara, con sus perfiles oscurecidos e insinuados) estrangulando, golpeando cabezas y hasta pisándolas explícitamente no tiene precio para el fan.

También el diseño artesanal y con moldes hecho para mostrarnos los cadáveres (el «sin dientes» en la gasolinera y el del cuello roto a lo bestia cuando tienen el «accidente» del transporte entre otros) está sobresaliente y con saber añejo a los clásicos.

*Y en este punto llegamos al final: Como se sabe públicamente, Carpenter clama que esta es la última película de ‘Halloween’, o el FINAL verdadero a la historia de Laurie VS. Michael. El cual es perfecto con tres generaciones de Strode haciendo caer a Michael en esa «habitación del pánico» que realmente era una trampa con gas (de ahí que un monstruo crea a otro, pues esa mala baba y ese cinismo está a la altura del propio Michael a nivel de estrategia a la hora de matar a sus víctimas).

No vemos a Michael arder explícitamente, pero Laurie ya se ha despedido de él y si bien el plano final acaba muy abrupto, no es mal final.

Pero Universal y Blumhouse obviamente tiran por el dinero y han confirmado que harán secuela si esta hace dinero (viendo el primer fin de semana en EE.UU. y lo bien que les ha quedado, la harán).

Por ello hay dos cosas que me llaman la atención: una es ese plano final de la nieta sosteniendo en shock el cuchillo de Michael. No lo ha dejado caer, áun lo sostiene. ¿Quién sabe qué pasará? ¿Será ella nuestro próximo «monstruo» o mente traumada?
Y luego está ese guiño al final de los créditos, donde la música de cierre da paso a la respiración característica de Michael, tan sofocante como tensa.

Puede que sea un guiño y ya (era lo único de la película original que hasta ahora no había aparecido en la nueva película), pero yo creo que es una forma de delatar que sigue vivo de alguna forma o que van a continuar la historia aún sin Laurie Strode.

Como véis, un final para contentar tanto a Carpenter como a Universal y Blumhouse. Si es el verdadero final de Jamie Lee Curtis como protagonista, ha conseguido dejarlo en muy buen lugar. Y de continuar aunque sea con otra persona a la cabeza, que mantengan el nivel o que no la caguen tanto como las ya olvidadas secuelas clásicas, por favor.

Patxi Álvarez