La informática da el gran salto hacia la computación cuántica

La informática da el gran salto hacia la computación cuántica

Hasta ahora, la informática que conocemos se ha basado en un principio poderoso: toda la información se puede reducir a unidades de información que son cajas que contienen un 1 o un 0 y que llamamos bits. Los textos, las imágenes, los sonidos y cualquier tipo de material digital en última instancia están construidos a través de esta forma de codificar los datos.

Sin embargo, con el progreso de la tecnología se trabaja cada vez con escalas más pequeñas y esa miniaturización llega ya hasta el tamaño de los átomos, donde se rompen las leyes de la física convencional para pasar a la física cuántica. En este terreno, un mismo elemento puede tener dos estados al mismo tiempo. Es decir, que el bit, que solo podía ser un 1 o un 0, puede ser ahora 1 y 0 a la vez, convirtiéndose en bit cuántico o qubit (del inglés quantum bit) y multiplicando la capacidad de cálculo hasta límites difíciles de imaginar.

La computación cuántica puede suponer un salto sin precedentes y aplicable a campos como la inteligencia artificial, la economía, la meteorología, las telecomunicaciones, la demografía y a casi todas las ciencias, ya que permitirá realizar simulaciones precisas sobre el comportamiento de un fármaco o una explosión nuclear, ahorrando la necesidad de materializar muchos experimentos.