La independencia de Catalunya y Euskadi no tiene vuelta atrás

Al ser un joven maduro no acierto a pronosticar si mis ojos verán una Catalunya y una Euskadi independiente. Apuesto que mis hijos las verán. El proceso iniciado durante el reinado de Juan Carlos I por Suarez, continuado por González y finalizado por Aznar, no tiene vuelta atrás. No hay retorno social posible.

Ya son varias generaciones las educadas, desde niños, por las doctrinas independentistas que alentaron los gobiernos de Madrid. La debilidad formal y falta de convicción de los partidos nacionales españoles. La necesidad de los votos nacionalistas para obtener mayorías.

La falta de doctrina nacional, tras los años de dictadura que la usurpó. Los intereses partidistas, siempre por encima de los intereses nacionales. Las posiciones indefinidas de los partidos mayoritarios. Todo ello. Frente a las firmes doctrinas políticas de los partidos nacionalistas en el camino hacia la independencia de Catalunya y Euskadi. Provocarán la independencia.

Personalmente solo puedo aplaudir el trabajo bien planificado por catalanes y vascos. A la vez que felicitarles por el éxito obtenido. Dicen que “el que la sigue, la consigue”

No siento ningún tipo de desazón. La mediocridad de los políticos españoles lleva muchos años propiciando la descomposición de este país. España es un Estado, de países y pueblos, que un dia caminaron unidos y se expresan en español.

El 3 de octubre de 1980 Catalunya recibió el visto bueno para el adoctrinamiento educativo

El 3 de octubre de 1980 el Rey Juan Carlos I, firma el Real Decreto de traspaso al gobierno de Cataluña los servicios de enseñanza donde se en su anexo existía el punto número 7, origen y causa directa de lo que significará, en un espacio indeterminado de tiempo, la independencia de Cataluña (la nueva Catalunya).

Ese día Juan Carlos I rubricó con su firma la autorización y amparo del germen que desarrollaría una transculturización definitiva de la sociedad catalana. Los intereses políticos y corporativistas catalanes comenzaron su adoctrinamiento. Los nuevos textos escolares enfocaron la autoafirmación localista. Igualmente el desprecio a la historia conjunta vivida con al resto de los españoles.

El punto número 7 del anexo de las transferencias, en materia de educación decía así: 7. La elaboración y aprobación de planes, programas de estudio y orientaciones pedagógicas que desarrollen y complementen las enseñanzas mínimas que establezca el estado, dentro de la ordenación general del sistema educativo que le corresponde, así como la aprobación de los libros de texto y demás material didáctico en que se concreten aquellos y que hayan de ser utilizados en Cataluña.

Desde entonces varias generación han crecido con la doctrina impartida en las escuelas catalanas que impulsan la desconexión con España.

El 30 de diciembre de 1980 Euskadi recibió el visto bueno para el adoctrinamiento educativo

Fue el 30 de diciembre de ese mismo año 1980 cuando un texto similar sancionado por el Rey, sembró el mismo germen en el Pais Vasco (la nueva Euskadi).

Decía el Real Decreto, entre otras consideraciones legales:

  1. e) La elaboración y aprobación de planes, programas de estudio y orientaciones pedagógicas de Educación Preescolar, Enseñanza General Básica, Educación Permanente de Adultos, Bachillerato y COU, Formación Profesional, Enseñanzas Integradas, Escuelas de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, Escuelas Oficiales de Idiomas y enseñanza a distancia, tanto en régimen ordinario como con carácter experimental, respetando la orientación general del sistema educativo, así como las enseñanzas mínimas, cuya fijación, a efectos de cumplir las condiciones de obtención y expedición de títulos académicos y profesionales, corresponde al Estado.
  2. f) La aprobación de los libros de texto y demás material didáctico en que se concreten los planes, programas de estudio y orientaciones pedagógicas a que se refiere el apartado anterior y que hayan de ser utilizados en el País Vasco.

UCD, PSOE y PP propiciaron el adoctrinamiento

Si bien estos decretos se publicaron durante el gobierno de UCD, serían Felipe González y sobre todo Aznar los mejores presidentes para los intereses del nacionalismo catalán y vasco.

No hay vuelta atrás. Mientras antes se produzca la desconexión, antes podrán los políticos españoles centrarse en administrar el bienestar del resto de los españoles e intentar poner los mecanismos necesario para solucionar los problemas de los españoles que queremos caminar juntos hacia un futuro mejor.

En definitiva, la desconexión de Catalunya y Euskadi con España, en Europa, por sus propios intereses, se realizará manteniendo lazos económicos y políticos con Madrid.

Asisto con estupor a los esfuerzos que ahora hacen los mismos partidos que impulsaron esta desconexión. Ahora intentan atraer a unos pueblos que ya han sido adoctrinados durante años. Las nuevas generaciones vascas y catalanas  desean un futuro, alejados del poder político de Madrid.

Toda la prensa y programas de radio, televisión dedican ríos de tinta y muchas horas a la actualidad de Catalunya y Euskadi mientras olvidan los temas que nos pueden interesar al resto de los españoles.

La independencia de Catalunya y Euskadi no tiene vuelta atrás, como no la tuvo la independencia de Cuba.