Hasta ahora, en la discutible posición de PODEMOS sobre el apoyo a los presupuestos de Cantabria para el 2017, en función de la destitución de Salvador Blanco, solo había opiniones políticas, pero Lorenzo Vidal de la Peña, presidente de la CEOE, expresó ayer su opinión opinión.

Las reflexiones de Vidal de la Peña, presidente de los empresarios de Cantabria, sobre el nombramiento de Salvador Blanco al frente de SODERCAN podrían suponer la definitiva sentencia que defenestra a Salvador Blanco.

En un artículo en el Diario Montañés, firmado por Gonzalo Sellers, Vidal de la Peña afirma que “la exigencia de PODEMOSW no es ningún capricho, Miguel Angel Revilla debe asumir su responsabilidad”

El presidente de los empresarios de Cantabria afirmaba que aprovechó el pasado fin de semana para leer las 266 páginas del informe que la Intervención General del Gobierno realizó sobre la acción de Salvador Blanco en el anterior periodo en que dirigió a SODERCAN.

Y añadió que él nunca hubiera contratado a Salvador Blanco para la gestión de tan importante cometido en el momento actual, sin ningún genero de dudas.

Señala Vidal de la Peña que “no enfocaría el problema en quien ha obrado así, , sono en quien lo ha contratado na sabiendas  de lo que había hecho”

En la entrevista de Sellers, Vidal de la Peña reflexiona “Que nadie me hable de un cambio en la política fiscal para que sean gestionados de esta manera. ¿Cómo me van a plantear una subida de impuestos tras conocer como se lleva SODERCAN? ¿Para qué? ¿Quién va a gestionar ese dinero?”

Para el presidente de los empresarios de Cantabria, el Gobierno de Cantabria solo tiene dos alternativas. La primera , tachar de falsa la auditoría y desautorizar al interventor. Y la segunda, reconocer que el informe es cierto y “tomar medidas para cambiar la dirección de SODERCAN”

Tras esta opinión ciudadana del presidente de los empresarios el tema ha salido de los posicionamientos meramentes políticos.  Salvador Blanco haría muy bien en dimir hoy mismo sin exponer a mas criticas al Gobierno que lo nombró sin tomar la precaución necesaria o, desconocer la auditoría del Interventor.