Keruin Martínez reclama un Santander pensado para vivir: más espacios para jóvenes, zonas verdes y cultura en los barrios

Keruin Martínez reclama un Santander pensado para vivir: más espacios para jóvenes, zonas verdes y cultura en los barrios

El portavoz de IU pide escuchar directamente a jóvenes y mayores, reclama más arbolado y refugios climáticos y considera que la cultura y las tradiciones de Cantabria necesitan una presencia más estable en la vida de la ciudad

El futuro de Santander no depende únicamente de grandes infraestructuras, vivienda o movilidad. También se construye en los espacios donde los jóvenes pueden reunirse, en las calles por las que caminan las personas mayores, bajo los árboles que proporcionan sombra y en la presencia cotidiana de la cultura y las tradiciones.

Es la visión que plantea el portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Santander, Keruin Martínez, durante la entrevista concedida a EL PORTALUCO dentro de la serie «SANTANDER 2026 | Cinco miradas para una ciudad».

Martínez reclama una ciudad diseñada pensando prioritariamente en quienes viven en ella durante todo el año y considera imprescindible escuchar directamente a los distintos grupos de población antes de decidir qué necesitan.

Jóvenes que terminan reuniéndose en una marquesina

Una reciente reunión con jóvenes del Sindicato de Estudiantes sirve a Martínez para ilustrar algunas carencias que, asegura, pueden pasar inadvertidas desde los despachos municipales.

Los propios jóvenes le trasladaron problemas relacionados con el transporte y con la falta de lugares donde encontrarse.

El portavoz relata que algunos reconocían terminar reuniéndose bajo marquesinas de autobús o en los soportales de la Plaza Porticada simplemente porque no disponían de espacios públicos cubiertos adecuados para encontrarse y conversar.

Para Martínez, son demandas aparentemente pequeñas que ayudan a comprender cómo utilizan realmente la ciudad las nuevas generaciones.

«Escuchar a los jóvenes» debería ser, a su juicio, uno de los primeros pasos de cualquier política municipal dirigida a ellos.

Trabajo, vivienda y servicios para poder quedarse

Pero cuando llega el momento de iniciar un proyecto de vida independiente, el problema adquiere otra dimensión.

Martínez considera que empleo, salario y vivienda constituyen las tres piezas fundamentales para conseguir que los jóvenes puedan permanecer en Santander.

El fenómeno, advierte, no consiste únicamente en jóvenes que abandonan Cantabria para buscar oportunidades en Madrid, Londres, París o Berlín.

Muchos terminan trasladándose a municipios próximos.

El portavoz cita lugares como Piélagos, Bezana o Astillero, donde algunos encuentran condiciones de vivienda y servicios que les permiten desarrollar su proyecto personal manteniéndose cerca de Santander.

Para IU, evitar esa salida exige políticas activas que permitan vivir, trabajar y emanciparse en la propia ciudad.

Una ciudad envejecida que debe escuchar a sus mayores

Santander afronta al mismo tiempo otra realidad demográfica: el progresivo envejecimiento de su población.

Martínez reconoce actuaciones positivas desarrolladas durante los últimos años, especialmente la red de itinerarios mecánicos, que facilita los desplazamientos en una ciudad marcada por importantes desniveles.

Pero considera que todavía queda mucho por hacer en materia de accesibilidad.

Bordillos, rampas, barreras arquitectónicas o determinadas características del espacio urbano pueden convertirse en obstáculos cotidianos para las personas mayores y para quienes tienen dificultades de movilidad.

IU reclama también una red suficientemente amplia de baños públicos, una demanda que Martínez asegura encontrar con frecuencia entre la población de mayor edad.

«Una ciudad accesible para los mayores es accesible para todo el mundo»

El portavoz defiende abordar estas políticas sin paternalismo.

Los mayores, sostiene, deben participar directamente en el diseño de las medidas que les afectan.

Martínez menciona expresamente la experiencia acumulada por UNATE, la Universidad Permanente, como ejemplo del conocimiento que puede aprovechar el Ayuntamiento para desarrollar políticas de envejecimiento activo.

Su principio es sencillo: una ciudad que permite desenvolverse con comodidad a las personas mayores termina siendo una ciudad más accesible para toda la población.

Más árboles y refugios climáticos

La configuración física de Santander ocupa otro espacio importante en su diagnóstico.

Después de un verano especialmente caluroso, Martínez considera que la ciudad necesita más zonas de sombra, arbolado y refugios climáticos.

Cita la Alameda de Oviedo como uno de los espacios que cumplen esa función, pero considera que en buena parte de la ciudad consolidada resulta difícil encontrar lugares similares.

Su crítica al modelo urbanístico municipal es especialmente gráfica.

«A Gema Igual, como a sus antecesores en el cargo, les encanta el hormigón», afirma.

Martínez considera que determinadas remodelaciones han incrementado las superficies duras en detrimento del suelo permeable y del arbolado.

De Piquío a la Plaza de Italia

El portavoz menciona diferentes actuaciones para explicar su posición.

Considera que la remodelación de la Plaza de Italia supuso aumentar la presencia de superficies pavimentadas y sustituir árboles por otros elementos vegetales con menor capacidad para generar sombra.

También se refiere a la actuación en Piquío, donde una de las críticas que asegura haber escuchado es precisamente la escasez de árboles y zonas protegidas del sol.

IU defiende que las futuras fases del Parque de Las Llamas avancen hacia una naturalización intensiva y confía en que los terrenos de La Remonta puedan convertirse algún día en otro gran pulmón verde de Santander.

La oportunidad ferroviaria

Martínez extiende esa reflexión al proyecto de reordenación ferroviaria.

IU rechaza la solución basada en cubrir las vías mediante una gran losa y considera que Santander podría haber aprovechado esa transformación para liberar espacio y generar una gran zona verde.

Para el portavoz, las áreas verdes no son únicamente una cuestión estética.

El arbolado mejora el confort térmico, la calidad ambiental y la habitabilidad de las calles, mientras que el suelo permeable facilita la absorción del agua y puede contribuir a reducir problemas derivados de lluvias intensas.

El folclore no puede ser únicamente un complemento

La ciudad que propone Martínez incorpora también la cultura como parte de la vida cotidiana.

El portavoz de IU considera que las tradiciones y la cultura popular de Cantabria no tienen en Santander una presencia equivalente a la que reciben otras expresiones culturales.

Su crítica, sin embargo, no se limita al folclore.

Martínez reclama una política más decidida hacia la cultura en general: artistas locales, músicos, jóvenes con bandas, creadores y colectivos necesitan espacios y programas estables.

A su juicio, la cultura aparece demasiadas veces como acompañamiento de un acto institucional o como recurso puntual.

«Me gustaría que fuera algo sustantivo, genuino y que estuviera perfectamente integrado en la práctica cotidiana de Santander», explica.

Espacios para crear y actuar

IU considera necesario desarrollar circuitos locales, facilitar espacios para los grupos jóvenes y revisar aquellos obstáculos administrativos que dificultan determinadas actividades culturales.

Martínez menciona también la necesidad de adaptar determinadas normativas municipales relacionadas con el ruido y los espectáculos para facilitar que puedan existir lugares donde desarrollar estas expresiones dentro de unas reglas claras de convivencia.

La cultura popular cántabra, sostiene, debería formar parte de esa estrategia estable y no aparecer únicamente en momentos determinados del calendario.

Una ciudad para quienes la habitan

Jóvenes, mayores, espacios verdes y cultura pueden parecer asuntos diferentes.

Para Martínez, sin embargo, forman parte de una misma pregunta: para quién se diseña Santander.

Su respuesta pasa por una ciudad donde los jóvenes encuentren oportunidades y espacios propios; las personas mayores puedan desplazarse con autonomía; las calles recuperen árboles, sombra y suelo permeable; y la cultura forme parte habitual de la vida urbana.

Una ciudad, en definitiva, concebida antes que nada para quienes la habitan los doce meses del año.

CONTEXTO

Santander combina algunos de los principales desafíos urbanos de las ciudades españolas: envejecimiento de la población, dificultades de emancipación juvenil, adaptación al aumento de las temperaturas, transformación del espacio público y necesidad de compatibilizar grandes proyectos con la vida cotidiana de los barrios.

Durante la entrevista de EL PORTALUCO, Keruin Martínez aborda estos asuntos desde una misma perspectiva: escuchar a quienes utilizan diariamente la ciudad y convertir sus necesidades en parte de la planificación municipal.

LAS CLAVES

  • IU reclama escuchar directamente a los jóvenes para diseñar las políticas que les afectan.
  • Martínez advierte de la falta de espacios públicos cubiertos donde puedan reunirse.
  • Empleo, salarios y vivienda son, para IU, fundamentales para retener población joven.
  • Reclama avanzar en accesibilidad, baños públicos y envejecimiento activo.
  • Propone más árboles, sombras y refugios climáticos.
  • IU critica el exceso de superficies pavimentadas y apuesta por una mayor naturalización.